La anorexia nerviosa es el trastorno psiquiátrico con mayor nivel de mortalidad directa

Archivo - Imagen de archivo de una mujer con un trastorno de conducta alimentaria.
Archivo - Imagen de archivo de una mujer con un trastorno de conducta alimentaria. - MARHARYTA MARKO/ ISTOCK - Archivo
Publicado: lunes, 3 junio 2024 15:05

MADRID, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La anorexia nerviosa (AN) es el trastorno psiquiátrico con mayor nivel de mortalidad directa, con un riesgo 10 a 12 veces mayor que el de mujeres sanas de la misma edad, según ha afirmado la jefa de la Unidad de TCA del Hospital Clínico San Carlos y vicepresidenta de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental, Marina Díaz.

Con motivo del Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria, que se celebró el 2 de junio, Díaz ha explicado que esta alta tasa de mortalidad se debe a complicaciones médicas derivadas de la desnutrición y al suicidio. Sin embargo, la experta ha señalado que las pacientes con bulimia nerviosa no registran en general un aumento de mortalidad prematura. Estas pacientes presentan un número de intentos de suicidio similares en cuantía a los de las pacientes con AN, pero dichos intentos son menos letales.

La anorexia nerviosa es un trastornos de la conducta alimentaria. Según Díaz, el 90 por ciento de las personas con trastornos de la conducta alimentaria son mujeres jóvenes. Investigaciones recientes han revelado que estas paceintes presentan importantes alteraciones emocionales, fundamentalmente depresión, inestabilidad afectiva y desregulación emocional que pueden condicionar conductas suicidas. En los TCA, como la anorexia nerviosa, la bulimia y el trastorno por atracón, además de los síntomas relacionados con la ingesta y con la obsesión corporal, aparecen otros síntomas relevantes que es necesario identificar y tratar.

El 65 por ciento de los pacientes con anorexia nerviosa presentan síntomas de ansiedad severa, mientras que un 55 por ciento de los que sufren bulimia muestran signos de depresión clínica y ambas entidades tienen muchas dificultades en la regulación emocional, en la identificación de las emociones y en el manejo del estrés.

Además, las alteraciones de la personalidad y los trastornos de la personalidad son otra de las comorbilidades frecuentes en estos trastornos, por ejemplo, el trastorno límite de la personalidad (TLP) se diagnostica en, aproximadamente, el 30 por ciento de las personas con Bulimia Nerviosa. "Las comorbilidades psiquiátricas son frecuentes en los TCA. El trastorno depresivo mayor (TDM) es una de las comorbilidades más peligrosas ya que incrementa el riesgo de suicidio, disminuye la ingesta y produce un síndrome de rechazo generalizado. Es imperativo identificar los trastornos depresivos graves en estas pacientes para evitar el riesgo de suicidio", ha manifestado Díaz.

LA IMPORTANCIA DE LA HUMANIZACIÓN

Díaz ha subrayado la importancia de la humanización en el campo de la Psiquiatría. "En el tratamiento de los trastornos de la conducta alimentarios y cualquier otro problema de salud mental, es esencial recordar que estamos tratando con personas, no sólo con síntomas. La empatía, la comprensión y el apoyo emocional son fundamentales para el éxito del tratamiento. Humanizar la Psiquiatría significa contemplar al paciente en su totalidad, considerando los factores biológicos, emocionales, psicológicos, así como los factores sociales implicados en su enfermedad. Se trata de ofrecer el mejor tratamiento desde la evidencia científica respetando la dignidad de la persona, desde la cercanía, la empatía y la calidez, ayudando al paciente en su proceso de recuperación", ha explicado.

La especialista también considera fundamental la prevención y la sensibilización pública. "Debemos educar a la sociedad para identificar los signos y síntomas de alarma de los TCA y favorecer la intervención y el tratamiento precoz en entornos que promueva la salud mental. Los jóvenes, especialmente, necesitan apoyo y recursos adecuados para enfrentar estos desafíos. Trabajar desde la evidencia científica y desde la cercanía son los pilares fundamentales para la recuperación de los pacientes con TCA ", ha indicado.

"Los trastornos de la conducta alimentaria son complejos y van más allá de las alteraciones en la ingesta de alimentos y del miedo a engordar. Son una forma de expresar y evitar un malestar psicológico profundo, que surge del desajuste entre la capacidad y las necesidades del individuo con las expectativas personales, familiares o sociales obre un terreno biológico vulnerable", añade la doctora.

Asimismo, Díaz ha hecho un llamamiento a la comunidad médica y a la sociedad en general para "trabajar juntos en la lucha contra esta grave enfermedad que cada vez aparece en edades más jóvenes".

AUMENTO DE LOS TCA EN HOMBRES

Los trastornos de la conducta alimentaria en hombres son un problema creciente y a menudo subestimado. Aunque los TCA se asocian comúnmente con mujeres, los hombres también pueden desarrollar estos trastornos, y su prevalencia ha ido en aumento. Un estudio indicó que la prevalencia de trastorno por atracón en hombres es de aproximadamente el 2 por ciento, comparado con el 3,5 por ciento en mujeres, lo que hace que este trastorno sea más común que la anorexia y la bulimia combinadas en hombres.

La prevalencia de la vigorexia en hombres varía según los estudios y las regiones. En España, se estima que entre 20.000 y 50.000 personas pueden sufrir de vigorexia. Sin embargo, estos datos pueden no ser completamente precisos debido a la infra diagnosis del trastorno. A nivel internacional, la prevalencia se encuentra entre el 13,6 por ciento y el 14,7 por ciento, según estudios recientes. Por ello, hay que estar también pendiente de los síntomas de TCA en los varones jóvenes.

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