Publicado 17/02/2022 09:09

Los ancestros de la legionela infectaban células hace dos mil millones de años

Archivo - Las bacterias que viven en el intestino conforman la microbiota natural de los seres vivos.
Archivo - Las bacterias que viven en el intestino conforman la microbiota natural de los seres vivos. - JEZPER. - Archivo

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Uppsala, en Suecia, han descubierto que los ancestros de la bacteria legionela infectaron células eucariotas hace ya dos mil millones de años, poco después de que las eucariotas empezaran a alimentarse de bacterias.

Estos resultados, descritos en un nuevo estudio publicado en 'Molecular Biology and Evolution', también contribuyen al debate del huevo o la gallina sobre si las mitocondrias o la fagocitosis fueron lo primero.

"Nuestro estudio puede ayudarnos a entender cómo surgen las bacterias dañinas y cómo las células complejas evolucionaron a partir de células más simples", afirma Lionel Guy, profesor asociado de microbiología evolutiva del Departamento de Bioquímica Médica y Microbiología, que dirigió el estudio.

Hace dos mil millones de años, los ancestros de la bacteria legionela ya tenían la capacidad de evitar ser digeridos por los eucariotas. En su lugar, empezaron a utilizar las células eucariotas -células complejas con núcleo que componen las amebas, los hongos y los seres humanos- para multiplicarse.

La bacteria 'Legionella', causante de la enfermedad del legionario, pertenece a un gran grupo de bacterias llamado Legionellales. Todas las bacterias Legionellales pueden infectar a huéspedes eucariotas: amebas, insectos o nuestras propias células.

"Descubrimos que el ancestro de todo el grupo vivió hace unos dos mil millones de años, en una época en la que los eucariotas aún estaban en ciernes, evolucionando desde células más simples hasta la compleja estructura celular que tienen ahora --explica Andrei Guliaev, investigador del Departamento de Bioquímica Médica y Microbiología--. Creemos que las legionelas fueron de las primeras en infectar células eucariotas".

El primer paso en una infección con la bacteria legionela es que un huésped eucariota, como una ameba, introduzca la bacteria en su célula mediante un proceso llamado fagocitosis. El siguiente paso para la ameba sería digerir la bacteria y utilizar sus partes como fuente de energía. Pero las bacterias de la legionela tienen herramientas moleculares que impiden su digestión y les permiten, en cambio, utilizar la ameba como fuente de energía para poder multiplicarse.

En el estudio, los investigadores muestran que todas las Legionellales tienen el mismo tipo de herramientas moleculares que la legionela. Esto sugiere que la capacidad de infectar eucariotas ya existía en el ancestro de todas las Legionellales y significa que la fagocitosis es al menos tan antigua como las Legionellales -dos mil millones de años- cuando los eucariotas estaban en las primeras etapas de su evolución.

Esto tiene implicaciones en el candente debate del huevo o la gallina en la biología evolutiva sobre cómo surgieron los eucariotas, es decir si fueron las mitocondrias, que se originaron a partir de otro grupo de bacterias y se convirtieron en las propias fábricas de energía de nuestras células, o fue la fagocitosis, que se considera necesaria para absorber las mitocondrias pero es muy costosa desde el punto de vista energético.

"Algunos investigadores creen que las mitocondrias eran necesarias para suministrar suficiente energía para que la fagocitosis funcionara. Pero nuestros resultados sugieren que la fagocitosis fue lo primero -hace dos mil millones de años-, mientras que las mitocondrias fueron posteriores", concluye Lionel Guy.