Amanda Ellison, psicóloga e investigadora: "El dolor de cabeza en el largo plazo tiene efectos sobre todo el cuerpo"

Archivo - Mujer que padece dolor de cabeza en la calle.
Archivo - Mujer que padece dolor de cabeza en la calle. - ANTONIOGUILLEM/ISTOCK - Archivo
Publicado: domingo, 2 junio 2024 7:59

   MADRID, 2 Jun. (EDIZIONES) -

   “Los dolores de cabeza los experimentas en todo tu cuerpo. A largo plazo tienen efectos en todo el cuerpo, y eso puede afectar a tu salud más adelante en la vida. Tomar una pastilla puede estar bien en algún momento, pero realmente es necesario llegar a la raíz y causa del dolor de cabeza”.

   Así lo defiende en una entrevista con Europa Press Infosalus Amanda Ellison, que es una reconocida profesora del departamento de Psicología en la Universidad de Durham, Reino Unido, así como destacada investigadora en su país en el campo de la Neurociencia, principal referente en su campo, y que cuenta con un programa de divulgación científica.

   Acaba de publicar en España ‘¿Por qué me duele la cabeza?’ (Alienta Editorial), donde orienta sobre las posibles causas de los dolores de cabeza, y cuestiona la necesidad de recurrir directamente a los analgésicos en estos casos, para mostrarnos la importancia de escuchar lo que nuestro cuerpo nos está diciendo cuando nos duele la cabeza.

CÓMO RESPONDE EL CUERPO AL ESTRÉS

   Charlamos con ella sobre uno de los principales temas de su libro, el estrés y cómo éste favorece en nosotros el dolor de cabeza. Nos concreta que hay dos tipos de estrés que pueden provocar dolores de cabeza: uno es físico, y otro mental.

   “Curiosamente, nuestro cerebro tiene la misma respuesta a ambos. Entonces, si nuestro cuerpo está bajo el estrés físico porque estamos corriendo, o sentados durante largos períodos encorvados frente a una computadora, eso tendrá el mismo efecto que un trastorno emocional como una ruptura, un duelo o la planificación de una boda (tu cerebro reacciona igual al estrés, que puede provenir de cosas buenas o malas)”, advierte Ellison.

   Preguntada sobre por qué y cómo el estrés nos causa dolores de cabeza, nos explica esta investigadora en Neurociencia británica que cuando estamos bajo una situación de estrés o de amenaza (y esto puede ser real o percibido), nuestro cerebro libera hormonas como la adrenalina y otras que nos preparan para la acción.

   “Recibimos un impulso de energía y nos ponemos más alerta. Estas hormonas provocan un ensanchamiento de los vasos sanguíneos. Eso es realmente importante porque necesitamos más flujo sanguíneo a nuestros músculos si intentamos luchar o huir, necesitamos que nuestro corazón bombee más rápido y ese es un músculo que necesita más oxígeno cuando está ocupado. Los vasos sanguíneos más anchos pueden ayudar con esto”, detalla.

   A la vez, sostiene que ante una situación de estrés necesitamos pensar más rápido, por lo que necesitamos que llegue más glucosa y oxígeno a nuestro cerebro; situación que favorece igualmente un ensanchamiento de los vasos sanguíneos. “¡Pero si un vaso sanguíneo se ensancha demasiado en el flujo sanguíneo a la cabeza (el sistema cerebrovascular) enviará señales al cerebro que luego sentiremos como dolor! Esto se debe a que el dolor es una advertencia de que algo no está del todo bien, y debemos dejar de hacer lo que estamos haciendo”, agrega.

   Aquí recuerda esta investigadora que, en el cerebro, la sangre se mantiene separada del cerebro porque ésta mata a las células cerebrales al entrar contacto: “Entonces tenemos la barrera hematoencefálica que los mantiene separados. Si un vaso sanguíneo se ensancha demasiado debido a una situación estresante esas señales de dolor nos dicen que existe la posibilidad de que ese vaso explote, causando una hemorragia, una de las formas de accidente cerebrovascular. Por eso es importante no ignorarlos”.

CÓMO INTERACTÚA NUESTRO CEREBRO CON EL RESTO DEL CUERPO

   A su juicio es realmente interesante cómo nuestro cerebro, nuestro cuerpo, y nuestro comportamiento interactúan para afectar a la salud en el entorno en el que nos encontramos: “Digamos, por ejemplo, que has tenido una semana muy estresante y lo único que quieres hacer es desplomarte frente al televisor con una botella de vino y bocadillos basura. Debido a esos comportamientos y el efecto que tiene en nuestro cuerpo (principalmente deshidratación que literalmente encoge el cerebro y te produce dolor de cabeza en toda la cabeza), te sentirás aún peor y no podrás lidiar con el estrés de la próxima semana cuando llegue el lunes”.

   Es por ello por lo que anima a identificar de dónde viene el estrés, aparte de reconocer cuál es la respuesta conductual de cada uno frente al estrés, y si eso es saludable para cada persona.

CONSEJOS ANTE UN DOLOR DE CABEZA

   Generalmente, sostiene Amanda Ellison, un dolor de cabeza se siente como una banda elástica alrededor de la cabeza, como una gorra muy ajustada. Dice que, a veces, también puede parecer que hay un peso sobre la cabeza, o tensión alrededor del cuello y en el área de los hombros. “Estos problemas físicos pueden causar dolor de cabeza tensional por sí solos y hacernos sentir estresados ​​emocionalmente (porque así lo interpretamos), pero igualmente, el estrés emocional también tiene estos efectos físicos”, agrega.

   Lamenta esta experta que ante un dolor de cabeza lo habitual es tomarse un analgésico, como ibuprofeno o paracetamol, y seguir con nuestro día. “Lo que hacen estas pastillas es disminuir el ensanchamiento de los vasos sanguíneos para que el dolor desaparezca. Pero el estrés no. Con el tiempo, esto significa que seguirás lidiando con el mismo estrés, pero sin los recursos necesarios que los nutrientes y el oxígeno adicionales te habrían aportado; por lo que entran en juego otras hormonas, como el cortisol, que tienen efectos a más largo plazo y más generalizados en tu cuerpo”, añade.

   Por ello, entre sus consejos se encontrarían en primer lugar el identificar el tipo de estrés, físico o emocional; si nuestra postura es mala, esto puede solucionarse con la configuración de nuestro escritorio, o tal vez con fisioterapia, o incluso con podología para aseguranos de que nuestra espalda esté alineada correctamente desde los pies hacia arriba.

   “En cuanto al apoyo emocional, no existe una práctica que funcione para todos, pero una combinación saludable de terapia de conversación, terapia cognitivo-conductual y atención plena son buenos tratamientos. Pero hay mucho que decir sobre el valor de la alegría y la diversión en nuestra vida, hablar con amigos, los abrazos, la naturaleza, la música, los libros, ver películas, hundir los dedos en el pelaje de una mascota. Todos estos comportamientos provocan la liberación de los propios analgésicos y reguladores del estado de ánimo del cuerpo”, destaca esta profesora de la Universidad de Durham.

   A su vez, defiende que una dieta variada y una buena hidratación también son muy importantes en este sentido; fundamentalmente porque cuando estamos estresados ​​comemos mal y no bebemos suficientes líquidos hidratantes como agua corriente. “Y si tu cerebro te pide chocolate, escucha. El chocolate contiene triptófano, que se descompone en serotonina, la principal hormona de la felicidad en el cerebro. ¡Tu cerebro te está diciendo que te automediques!”, concluye Ellison.