Actualizado 02/12/2010 17:51 CET

Un adecuado abordaje emocional de las personas con cáncer permite mejorar su calidad de vida, según expertos

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

El jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria ha analizado en el 'Congreso Europeo en avances en los tratamientos de los trastornos de ansiedad y depresión' que se celebra estos días en la Universidad de La Laguna en Tenerife, los efectos de la depresión y la ansiedad en procesos oncológicos y en pacientes con fibromialgia, y ha puesto de manifiesto que un adecuado abordaje emocional de estas personas permite mejorar su calidad de vida y su percepción de la enfermedad.

Para De la Fuente, según el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC), abordar de forma adecuada la salud psíquica de pacientes diagnosticados con estas patologías, permite mejorar su calidad de vida y su forma de afrontar la enfermedad. La fibromialgia, caracterizada por presentar dolor crónico generalizado, de origen desconocido y que en determinados casos es invalidante, afecta no sólo a la parte física, sino también a las "esferas psicológica y social del paciente, porque para su diagnóstico, no existen pruebas concluyentes que determinen su existencia, de ahí que se produzca un largo peregrinaje de los pacientes hasta ser diagnosticado".

La fibromialgia tiene un gran impacto vital en una persona, pues afecta a su capacidad funcional y limita sus actividades diarias, así como a sus relaciones familiares y a su ámbito laboral" según de la Fuente, de ahí que haya que "incidir especialmente además del tratamiento farmacológico, en las estrategias terapéuticas y psicológicas para que los enfermos sean capaces de afrontar las dificultades de la vida diaria".

Según ha explicado el médico psiquiatra del HUNSC, Juan Antonio de la Fuente, esta enfermedad está incluida en lo que hoy se conoce como "Síntomas sin Explicación Médica" (SEEM) y se calcula que hasta un 30 por ciento de los pacientes que acuden a una consulta médica pueden tener síntomas sin una lesión estructural o funcional demostrable y en cualquier localización anatómica.

Cada especialidad médica tiene un conjunto de este tipo de síntomas con sus correspondientes etiquetas diagnósticas (intestino irritable, síndrome de fatiga crónica, sensibilidad química múltiple, etc.). Muchos de estos síndromes comparten síntomas idénticos lo que puede llevar a concluir que la distinción en síndromes específicos muy diferenciados bien podría ser el resultado de la tendencia de los especialistas a focalizar única o preferentemente en aquellos síntomas de los que se ocupa su especialidad, más que la existencia de diferencias reales entre los pacientes. Visto así, estaríamos ante un fenómeno que se explica mejor como consecuencia de la especialización médica que con la existencia de múltiples enfermedades diferentes.

ANSIEDAD, DEPRESIÓN Y ESTRÉS

Emociones y síntomas como la depresión, la ansiedad o el estrés en pacientes con cáncer llegan a afectar a su calidad de vida e incluso a modificar la vivencia de otros síntomas cuando se presentan de forma exagerada.

Según ha explicado Juan de la Fuente, "en muchas ocasiones, son infradiagnosticadas porque el paciente, la familia y los profesionales asocian el estado de tristeza o ansiedad a reacciones normales durante el proceso oncológico, por lo que puede ser escasamente expresada por el paciente y si no se detectan estas psicopatologías, la enfermedad conllevará una situación de sufrimiento potencialmente evitable".

En el proceso de una enfermedad como el cáncer, se producen varios momentos críticos de gran impacto emocional o estrés en el paciente, como es la comunicación del diagnóstico, la información sobre el tipo de tratamiento necesario (quimioterapia, radioterapia, cirugía) y las consecuencias que pueden llegar a ocasionar y por último, la información del pronóstico de su enfermedad.

De hecho, algunos estudios realizados han afirmado que la prevalencia de trastornos psiquiátricos y psicológicos en los enfermos oncológicos se estima entre un 25 y un 60 por ciento.

Precisamente para abordar estas situaciones, el Hospital Universitario de Candelaria dispone desde hace años de una consulta específica de Psicooncología, dirigida por la psicóloga clínica Laura Alarcó y otra consulta de Psiquiatría Oncológica, tutelada por Miguel Contreras Miguel, en la que se ayuda a los oncólogos en el manejo emocional de las personas con cáncer.

En esta línea de trabajo, también se asesora a especialistas de la Unidad del Dolor y la Unidad de Cuidados Paliativos del HUNSC a través de Montserrat Alviani, psicóloga clínica.