Publicado 21/01/2021 14:03CET

El 70% de los españoles sabe que el Alzheimer no tiene cura y que los hábitos saludables reducen el riesgo de padecerlo

Cuidados de mayores, alzheimer.
Cuidados de mayores, alzheimer. - RENSSELAER POLYTECHNIC INSTITUTE - Archivo

MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

El 70 por ciento de los españoles sabe que el Alzheimer no tiene cura y que los hábitos saludables reducen el riesgo de padecerlo, según se desprende de la encuesta 'Actitudes y percepciones de la población española sobre el Alzheimer', realizada por la Fundación Pasqual Maragall.

Asimismo, el 68 por ciento conoce que existen determinados fármacos que pueden mejorar la calidad de vida de las personas afectadas (68%). No obstante, todavía queda camino por recorrer y persisten falsas creencias, todavía muy extendidas, que deben clarificarse, ya que resultan clave para el abordaje y la comprensión de la enfermedad.

"Los datos recogidos en la encuesta nos confirman que la población española posee información adecuada de los aspectos básicos del Alzheimer. Pero persisten conceptos erróneos en aspectos clave para la comprensión y el abordaje de la enfermedad y hay que desmentirlos con datos científicos o con las evidencias que nos aporta la investigación", ha dicho el director de la Fundación Pasqual Maragall, Arcadi Navarro.

A pesar del correcto conocimiento de los encuestados sobre la enfermedad de Alzheimer, una de cada tres personas considera que la enfermedad puede prevenirse con medicación específica, afirmación falsa, puesto que actualmente no existe ningún tratamiento o fármaco que frene el curso de la enfermedad. Además, el 40 por ciento de la población cree que algunos suplementos alimenticios y terapias alternativas pueden detener su avance, afirmación también errónea.

Del mismo modo, casi el 40 por ciento de la población española cree que el Alzheimer forma parte del proceso normal de envejecer. En este sentido, desde la organización se ha recordado que la edad es el principal factor de riesgo, pero no es causa directa ni del Alzheimer ni de la demencia.

"Cuando una persona presenta demencia, sea a la edad que sea, es porque algo la ha causado, y no se trata de una consecuencia inevitable de hacerse mayor. Esta creencia conduce a una visión pesimista del envejecimiento y pone en duda el papel clave de la investigación centrada en la prevención, y de los hábitos de vida saludables que podemos adoptar para reducir el riesgo de padecer Alzheimer", han detallado desde la Fundación Pasqual Maragall.

Por otra parte, más del 20 por ciento de los encuestados y, según los datos presentados por ADI, a nivel mundial el 46 por ciento de la población considera que el estilo de vida no influye en el desarrollo de la demencia, lo que es una "afirmación falsa". Y es que, se ha demostrado que los hábitos de vida saludable inciden positivamente en nuestra salud cerebral, ya que nos permiten reducir factores de riesgo para desarrollar la enfermedad

Más de un 52 por ciento de la población española considera también que esta enfermedad es mayormente hereditaria, aunque está probado que solo una minoría de los casos (menos del 1%) se transmite hereditariamente entre generaciones de la misma familia. No obstante, sí que hay variaciones genéticas que aumentan ligeramente la probabilidad de sufrirla, pero sin ser determinantes o suficientes en sí mismos.

Al mismo tiempo, el 40 por ciento de la población cree que haber desarrollado una actividad intelectual intensa a lo largo de la vida previene el Alzheimer. Ciertamente, la reserva cognitiva puede contribuir a retrasar el deterioro cognitivo, pero no es garantía para evitar su aparición más adelante.

"Todos estos datos constatan la necesidad de mejorar el conocimiento de la población sobre los factores que pueden incidir en el desarrollo de la enfermedad. Es clave seguir informando a la ciudadanía que el Alzheimer es, en la inmensa mayoría de los casos, una enfermedad de origen multifactorial, sin patrones genéticos deterministas. Ampliando este conocimiento reduciremos la preocupación y la resignación ante lo inevitable, y reforzaremos la convicción que cada uno de nosotros puede actuar para prevenir, en mayor o menor medida, el futuro desarrollo de la enfermedad", ha zanjado Navarro.

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