El 60% de las mujeres beben menos de lo que deberían para estar bien hidratadas

Actualizado 17/03/2011 13:52:08 CET
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OHS

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 60 por ciento de las mujeres en España bebe menos de dos litros de líquido al día, una cantidad insuficiente para estar bien hidratadas ya que, como término medio, las mujeres necesitan 2,7 litros al día, de los cuales 2,2 deben proceder de bebidas.

Así se desprende de los resultados de un estudio del Observatorio de Hidratación y Salud (OHS), en el que reconocen que la cantidad de líquido que hay que beber a lo largo del día varía en función del sexo, la edad, la actividad física o las condiciones de temperatura o humedad.

No obstante, este estudio muestra que, aunque las mujeres necesitan menos líquido para estar hidratadas que los hombres (2,2 litros frente a 3) y "están más concienciadas", en la práctica "beben menos que ellos", ya que sólo el 40 por ciento de los hombres están insuficientemente hidratados.

La OHS recuerda que la falta de hidratación puede generar alteraciones para la salud, ya que tiene consecuencias como el cansancio, dolor de cabeza, dificultad de concentración, malestar general, calambres musculares, nauseas, aumento del ritmo cardiaco, o el empeoramiento tanto de la hipotensión como de la hipertensión, además de agravar algunas enfermedades.

Además, en situaciones en las que se requiere un esfuerzo mental intenso, como en el trabajo o mientras se estudia, no hidratarse correctamente reduce el rendimiento mental y empeora algunas facultades como la memoria a corto plazo, la capacidad de concentración o las habilidades matemáticas.

También con la calefacción, al realizar actividades domésticas o al ir de compras se incrementa el riesgo de deshidratación porque las pérdidas hídricas son mayores.

EN UNA TARDE DE COMPRAS SE PIERDEN HASTA 0,6 LITROS

Por ejemplo, en una tarde de compras se pueden llegar a perder hasta 0,6 litros, ya que las aglomeraciones de gente, la calefacción de las tiendas y las largas distancias son factores que favorecen este proceso.

Para evitar esto, además de incluir en la dieta alimentos ricos en agua recomiendan variar el tipo de bebidas que se toman a lo largo del día, ya que además del agua, las infusiones, los refrescos, los zumos o los lácteos ayudan a beber lo necesario.

La OHS recuerda también que hay etapas de la vida de la mujer en las que se debe prestar una especial atención a su hidratación, como el embarazo y la lactancia, cuando se producen numerosos cambios en el cuerpo y se modifican las necesidades nutricionales e hídricas.

Asimismo, las mujeres mayores deben ingerir líquido aunque no tengan sed con el fin de evitar la deshidratación ya que, con la edad, se tiende a beber menos como consecuencia del deterioro del mecanismo de regulación térmica, la pérdida de la sensación de sed y otras circunstancias específicas de esta etapa.