Publicado 17/03/2022 10:36

El 48% de la población adulta española y el 25% de la población infantil no tiene un sueño de calidad

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Archivo - Hombre durmiendo, dormir, dormido, cama, sueño - ISTOCK - Archivo

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El 48 por ciento de la población adulta española y el 25 por ciento de la población infantil no tiene un sueño de calidad, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), que señala que más de cuatro millones de personas padecen algún tipo de trastorno de sueño crónica y grave.

Este viernes 18 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, que se celebra bajo el lema 'Sueño de calidad, cerebro sano, mundo feliz y por ello la sociedad científica ha alertado sobre los numerosos trastornos del sueño que existen entre la población española, a pesar de que solo se ha diagnosticado al diez por ciento de las personas que las padecen.

El insomnio, la apnea obstructiva del sueño, trastornos del ritmo circadiano, el síndrome de piernas inquietas, las parasomnias NREM, el trastorno de conducta durante el sueño REM, la narcolepsia o la hipersomnia idiopática son los trastornos del sueño más habituales entre la población española. Y el insomnio se produce en el 25-35 por ciento de la población adulta y entre un 10 y un 15 por ciento sufre de insomnio crónico.

"El sueño es fundamental para la salud y es un requisito biológico fundamental para la vida humana. El sueño está involucrado en innumerables procesos fisiológicos, por lo que la mala calidad del sueño se relaciona con problemas de salud: aumento de riesgo de mortalidad por eventos cardiovasculares, problemas metabólicos como diabetes y obesidad, disfunciones neurocognitivas, problemas de salud mental", ha señalado Ana Fernández, coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la SEN.

Los expertos destacan tres factores que determinan la calidad del sueño: la duración, que debe ser la suficiente para sentirnos descansados al día siguiente (en adultos, entre 7 y 9 horas); la continuidad, ya que el sueño debe ser estable y sin fragmentación; y alcanzar fases de sueño profundo, que implican un descanso más reparador.

"Gran parte de la población podría mejorar la calidad de su sueño mejorando su estilo de vida. Mantener unos horarios y rutinas regulares para acostarse y levantarse es fundamental, pero también lo es hacer ejercicio físico, realizar cenas ligeras, intentar dejar lejos de la hora de ir a dormir todos aquellos estresores que nos afectan en el día a día (dispositivos móviles, uso de ordenador) y, en el caso de hacer siesta, no excederse con su duración (no más de 20-30 minutos). Deben evitarse tóxicos como el alcohol o el tabaco y reducir la cafeína, sobre todo unas horas antes de acostarse", ha comentado Ana Fernández.

La World Sleep Society estima que hasta el 45 por ciento de la población mundial padecerá en algún momento algún trastorno del sueño grave, razón por la cual considera a los trastornos del sueño una epidemia global que amenaza seriamente la salud y la calidad de vida de quienes sufren alguna de estas patologías.

La experta lamenta la normalización de los trastornos del sueño entre la gente que se ha resignado a dormir de una peor calidad. "Todo ello hace que exista un gran infradiagnóstico de estas patologías. Por ejemplo, la SEN estima que solo el diez por ciento de los pacientes con apnea obstructiva del sueño o con síndrome de piernas inquietas están diagnosticados. O, en el caso de la narcolepsia, que solo están diagnosticados entre un 20 y un 40 por ciento de las personas que padecen esta enfermedad. En días como hoy es importante recalcar, por lo tanto, que cualquier persona que no consiga tener un sueño de calidad debe consultar con su médico", ha manifestado.