10 consejos para explicar el cáncer a los niños, un camino nada fácil

Archivo - Madre e hija
Archivo - Madre e hija - FIZKES - Archivo
Publicado: lunes, 27 mayo 2024 8:35

   MADRID, 27 May. (EDIZIONES) -

   El cáncer nunca es plato de buen gusto para nadie. Y es que esta enfermedad especialmente impacta en el paciente obviamente, pero también en la familia que, se convierte, en otro paciente de manera indirecta.

   Charlamos sobre ello con Mónica Fraca, psicóloga y psicooncóloga, así como coordinadora de los hospitales de la Comunidad de Madrid en la Asociación Española contra el Cáncer, y experta en terapia familiar y de pareja.

   Acaba de publicar con Sentir 'Una visita inesperada en la familia', un libro con consejos sobre cómo abordar la noticia del cáncer y el proceso dentro de las familias. Según nos reconoce en una entrevista con Infosalus esta experta el impacto de la enfermedad no sólo es para el enfermo, sino también para su familia, que se convierte como decíamos en "un paciente de segundo orden". "El cáncer llega a casa para todos, al final es un impacto para todos", destaca esta psicooncóloga.

LAS EMOCIONES DURANTE EL PROCESO PUEDEN VARIAR

   A nivel psicológico, en el enfermo, hay primero una situación de choque inicial, de negación, de incredulidad, y también surgen síntomas asociados al duelo, como la tristeza, la apatía, o la rabia.

   Aparte, subraya que este proceso va acompañado de otras emociones "muy fuertes" como pueden ser la sensación de afrontamiento activo, el apoyarnos en lo que nos sirve, o el querer curarnos: "Todo son emociones adaptativas que acompañan al enfermo a lo largo de todo el proceso de la enfermedad. Éste puede tener momentos de mucha alegría, pero también a las horas padecer tristeza o culpa, o por ejemplo ansiedad por el futuro, dudar de si funcionará o no el tratamiento, por ejemplo".

   Dice Mónica Fraca que la familia también sufre casi los mismos síntomas, "por eso se dice que son pacientes de segundo orden", y en ellos puede haber desesperanza, tristeza, sobreimplicación, culpa, o bien aislamiento porque no se sabe muy bien qué hacer.

   "Por eso, el psicólogo es importante en estas situaciones como acompañamiento y apoyo para poder transitar estos procesos de la mejor manera posible", remarca la psicóloga de la Asociación Española contra el Cáncer.

EN EL CASO CONCRETO DE LOS NIÑOS,¿CÓMO LES IMPACTA?

   Pero una parte fundamental de la familia son los menores, y en estos impacta enormemente la noticia del cáncer. De hecho, para muchos padres o cuidadores les es muy difícil comunicarles la noticia del cáncer en algún miembro de la familia.

   Fraca, en este sentido, defiende que los menores, como miembros de la familia que son, deben saber la noticia, no debemos ocultárselo; y es que, tal y como resalta, aunque no pregunten saben que algo pasa en la familia porque perciben cambios en las rutinas y en la organización familiar, por ejemplo.

   "Estas emociones se ven, aunque no se expresan muchas veces. Los niños son espectadores pasivos, y a veces padecen ensimismamiento, sensación de culpa, de soledad, al no tener la comunicación que se requiere en estos casos, y lo suyo es que obtenga información de lo que sucede", insiste esta psicóloga.

   Una vez que se les explica dice que experimentan emociones de preocupación, de tristeza, de miedo, pero resalta que éstas "son adaptativas y necesarias", a la vez que dan paso a la aceptación de una situación que, en la medida en la que se comparte con ellos, se les dificulta menos el proceso. "Es muy necesario poder hablar con ellos para que estas emociones normales se expresen, sean adaptativas y den paso a otras emociones", reitera Mónica Fraca.

CONSEJOS PARA CONTAR EL CÁNCER A UN NIÑO

   Por eso, esta psicóloga y psicooncóloga, así como coordinadora de los hospitales de la Comunidad de Madrid en la Asociación Española contra el Cáncer, y experta en terapia familiar y de pareja, hace hincapié en la importancia de no dejarlos fuera ante la noticia de un cáncer.

Recuerda la importancia de los cuentos como el suyo en este sentido, como "herramientas para contarlo", al tratarse de una situación "difícil de contar". "Cuando obtienen la información se sienten más tranquilos, entienden lo que pasa, preguntan a fuentes fiables, y por eso conocer es alivio para el niño y sensación de tranquilidad y de confianza", recalca Mónica Fraca, a la vez que aporta los siguientes consejos para comunicarlo de la mejor manera posible a los menores:

   1. No dejarles fuera de la información. Contarles siempre lo que sucede.

   2. Es muy importante que quien lo explique sea una persona de referencia y conocida para ellos, algún miembro de la familia o cuidador principal.

   3. El lenguaje debe estar adaptado a su edad y a su momento evolutivo, explicar la situación de manera que ellos puedan entenderlo.

   4. Buscar un ambiente cómodo, sin molestias, ni interrupciones.

   5. Darles tiempo para que expresen cómo se sienten o qué quieren saber.

   6. Mostrarnos disponibles a lo largo de todo el proceso para contestar o no. No solo dar la noticia en el momento sino también disponibles y adelantarles qué sensaciones pueden tener en el proceso, los cambios que va a haber en casa.

   7. Cuando sientan cualquier duda darles seguridad de que van a poder acudir a nosotros

   8. Hablar con el colegio, comunicarlo con su tutor y en caso de que veamos que haya alguna dificultad buscar apoyo profesional.

   9. Precisamente en el cuento el niño participa habla, y puede expresar y entender que es lo que siente una persona cuando está enferma.

   10. No tener miedo como padres a mostrar nuestras emociones, los padres también tienen preocupación o miedo, y esto también les libera mucho de la carga emocional, el saber que es algo por el que todos estamos afectados.

Leer más acerca de: