La tasa de mortalidad de la mujer por problemas de corazón, superior a la del hombre desde el inicio de la menopausia

Publicado 27/09/2019 13:41:08CET
Mujer entrando en la menopausia.
Mujer entrando en la menopausia.GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / YACOBCHUK - Archivo

   MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de mortalidad femenina con un total de 66.000 muertes, lo que supera la cifra masculina, según datos del Instituto Nacional de Estadística, lo que se relaciona con la pérdida de estrógenos que se produce en la menopausia.

   Normalmente, los problemas de corazón se asocian principalmente a los hombres, lo que retrasa su solicitud de atención sanitaria, con graves consecuencias sobre el pronóstico de estas patologías. Por tanto, contrariamente a lo que se suele pensar, a partir de la menopausia, los problemas cardiovasculares tienen la misma frecuencia en ambos sexos; sin embargo, en el caso de las mujeres los efectos son más graves y tienen peor pronóstico, lo que deriva en una mayor tasa de mortalidad.

   "Esta situación se debe a que la gran mayoría de las mujeres, a partir de la menopausia, no son conscientes del riesgo cardiovascular al que están expuestas", explica la cardióloga y directora médica del Hospital Universitario de Móstoles, Nieves Tarín. Asimismo, también señala que "los síntomas de un posible evento cardiovascular suelen ser más difusos en las mujeres que en los hombres: dolor en el pecho (que no es tan intenso en ellas y puede ser inespecífico, las náuseas, vómitos, sudoración fría y cansancio, no siempre están presentes".

   En este sentido, según una encuesta sobre salud cardiovascular realizada por la Fundación Española del Corazón con la colaboración de Bayer a más de 800 mujeres mayores de 50 años, se observa que solo un 36 por ciento de las entrevistadas ha consultado al médico por algún problema cardiovascular, a pesar de que un número significativo de las encuestadas ha sufrido algún episodio cardíaco o presenta alguno de los principales factores de riesgo.

   Además del riesgo que sufren las mujeres por la pérdida de estrógenos, también presentan mayores niveles de estrés, carga mental y ansiedad, lo que influye directamente sobre el riesgo cardiovascular. Según los resultados del sondeo impulsado por la Fundación Española del Corazón, más de la mitad de las consultadas han padecido en alguna ocasión episodios de estrés y/o ansiedad, un porcentaje que se eleva a seis de cada diez si se reduce la horquilla de edad a mujeres de entre 50 y 65 años.

   Asimismo, casi el 90 por ciento de las encuestadas de esta franja de edad considera que su carga mental (responsabilidades, ocupaciones y organización de tareas, entre otros aspectos) es media o alta. Uno de los efectos de esta situación es el síndrome del corazón roto, también conocido como miocardiopatía por estrés, que es entre siete y nueve veces más probable en mujeres y causa unos síntomas muy similares a los de un infarto, aunque no lo es.

   Por todo ello, Bayer ha colaborado con la Fundación Española del Corazón con objeto de dar visibilidad a los problemas cardíacos, fomentar la prevención y la identificación de los síntomas y contribuir a reducir el número de fallecimientos por esta causa. Así, dentro de la Semana del Corazón auspiciada por la Fundación Española del Corazón, Bayer ha organizado el taller '¿Cómo activo mi salud cardiovascular a partir de los 50 años?' para acercar esta realidad a la población y, más en concreto, a las mujeres a partir de 50 años con el fin de que se animen a practicar ejercicio para mantener una adecuada salud cardiovascular.

   En este sentido, la experta en ejercicio físico para la mujer a partir de 40 años María Giner ha afirmado que "es fundamental que las mujeres comiencen a cuidarse antes de la llegada de la menopausia para preparar el cuerpo y evitar al máximo los riesgos de padecer una enfermedad cardiovascular", y ha incidido en la importancia de que la mujer conozca los ejercicios adecuados a su edad y la forma correcta de realizarlos.

   Asimismo, además del ejercicio, para mejorar la situación, Tarín ofrece una serie de consejos como vigilar el peso, la tensión arterial o la glucosa, abandonar hábitos perjudiciales como el consumo de alcohol o de tabaco, practicar actividad física regular e informarse sobre los síntomas del infarto de miocardio.

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