Tampones, ¿cuál es el riesgo de shock tóxico?

Publicado 10/08/2019 8:38:47CET
Una mujer sostiene un tampón.
Una mujer sostiene un tampón.GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / LIFESTOCK - Archivo

   MADRID, 10 Ago. (EDIZIONES) -

   Las mujeres utilizan diversos métodos para controlar el flujo menstrual y cuidar su higiene durante el proceso biológico de la menstruación. Uno de los más usuales es el tampón, un rollo de celulosa que se inserta en la vagina y absorbe el citado flujo. Es un método cómodo que carece de contraindicaciones, pero se le suele achacar el peligro de causar el síndrome de choque tóxico o shock tóxico.

    El síndrome de shock tóxico bacteriano es una enfermedad aguda potencialmente mortal que se caracteriza por la aparición repentina de fiebre alta acompañada de náuseas, mialgia, vómitos y afectación orgánica multisistémica, lo que puede conducir al shock y fallecimiento, según el consorcio Orphanet, que añade que el síndrome está mediado por toxinas superantigénicas, generalmente causados por una infección producida por staphylococcus aureus en el caso del estafilocócico o por el pyogenes en el caso del estreptocócico.

   Ambas formas se han asociado con traumas recientes, como la cirugía o el parto, e infecciones virales. También al uso de tampones, sobre todo durante períodos de tiempo elevados o si estos son muy absorbentes.

   Sin embargo, en una entrevista con Infosalus, el jefe de Ginecología y Obstetricia del Hospital La Luz (Madrid), el doctor Manuel Albi, califica el shock tóxico como "excepcional en algunos casos que se han asociado a tampones colocaos y retenidos durante un tiempo dentro de la vagina". Pero "para nada inhabilita al tampón para ser un método perfectamente utilizable", indica, ya que "no es un riesgo real, es absolutísimamente excepcional", incide.

   De hecho, a pesar de que los médicos no recomiendan un método u otro para controlar el flujo menstrual, el doctor Albi reconoce que "en general, somos más partidarios de los tampones que de otra cosa".

   No obstante, "que cada mujer haga lo que quiera", insiste el experto. La verdad es que, en cuanto al concepto de salud, no hay ningún método mejor o peor que otro. "Yo creo que todos son perfectamente sanos y saludables, es una cuestión de comodidad de la mujer. No hay una recomendación médica para decir que hay una mejor o peor", explica el doctor Albi.

¿Y LA COPA?

   De un tiempo a esta parte se ha producido un avance significativo en el uso de la copa menstrual, un recipiente de silicona o látex que se inserta en la cavidad vaginal y recoge el flujo. Como razones del incremento de su utilización pueden citarse las preocupaciones ecologistas y evitar los productos contaminantes lo máximo posible. Además, como es reutilizable, permite ahorrar dinero.

   Pero una investigación de la Universidad Claude Bernard de Lyon (Francia), publicada en Applied and Environmental Microbiology de la American Society for Microbiology, también relaciona el uso de las copas menstruales con el riesgo de sufrir síndrome de shock tóxico. La razón hay que buscarla en la forma y el volumen del instrumento que, si permite la entrada de oxígeno en la vagina, puede estimular el crecimiento de la bacteria que produce el shock. En este contexto, es necesario que la copa esté siempre esterilizada, por lo que se recomienda hervirla entre usos.

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