Publicado 29/10/2021 07:02CET

Los síntomas del trastorno de estrés postraumático varían a lo largo del ciclo menstrual

Archivo - Mujer con intestino irritable
Archivo - Mujer con intestino irritable - POLINA ZIMMERMAN - Archivo

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

En las mujeres que han sufrido un trauma, los síntomas del trastorno de estrés postraumático pueden variar a lo largo del ciclo menstrual, con más síntomas durante los primeros días del ciclo, cuando la hormona estradiol es baja, y menos síntomas cerca de la ovulación, cuando el estradiol es alto, según una investigación publicada por la Asociación Americana de Psicología.

Los resultados podrían tener implicaciones para el diagnóstico y el tratamiento del TEPT, según la autora principal, la doctora Jenna Rieder, profesora asistente de psicología en la Universidad Thomas Jefferson de Filadelfia (Estados Unidos).

"El momento del ciclo en que se evalúa a las mujeres podría afectar realmente a si cumplen los criterios de diagnóstico del TEPT, especialmente en el caso de las personas que están justo en el límite --explica--. Y eso puede tener implicaciones prácticas reales, digamos para alguien que es un veterano y tiene derecho a beneficios o a efectos del seguro médico".

El estradiol es una forma de estrógeno que regula el ciclo reproductivo de las mujeres. Durante la fase folicular del ciclo menstrual, el aumento de los niveles de estradiol desencadena una cascada de acontecimientos que dan lugar a la ovulación.

Los estudios han vinculado las partes del ciclo en las que el estradiol es bajo con una mayor activación de las áreas límbicas del cerebro, que están relacionadas con la emoción, y con una menor activación del córtex prefrontal cuando se ve contenido emocional. El estradiol bajo también se ha relacionado con un mayor estrés y ansiedad, así como con un aumento de las respuestas de miedo.

Para examinar si esos vínculos podrían afectar a la respuesta al trauma, los investigadores estudiaron a 40 mujeres, de entre 18 y 33 años, que habían experimentado o presenciado un acontecimiento traumático, como una lesión grave o violencia sexual.

En la primera parte del estudio, publicado en la revista 'Psychological Trauma Theory Research Practice and Policy', que tuvo lugar en un laboratorio de investigación, los investigadores midieron el nivel de estradiol en la saliva de las participantes y luego les pidieron que describieran el trauma que les había ocurrido y los síntomas de TEPT que habían experimentado en el último mes. Descubrieron que un nivel más bajo de estradiol se asociaba a una mayor gravedad de los síntomas declarados por los participantes.

Los investigadores también midieron dos biomarcadores de estrés en la saliva de las participantes, la hormona cortisol y la enzima alfa-amilasa salival, antes y después de que las participantes describieran su trauma. La alfa-amilasa salival está relacionada con la respuesta al estrés de "lucha o huida" y el cortisol está relacionado con la respuesta al estrés más lenta y sostenida del cuerpo.

"En un sistema sano queremos una respuesta moderada y coordinada de estos dos biomarcadores", señala Rieder. En las mujeres que se encontraban en la fase de bajo estradiol de sus ciclos menstruales, los investigadores encontraron niveles bajos de cortisol y altos de alfa-amilasa salival en respuesta a la narración de sus historias traumáticas, un patrón que se ha relacionado en estudios anteriores con respuestas de estrés desadaptativas.

En la segunda parte del estudio, los investigadores pidieron a las participantes que respondieran a cinco cuestionarios diarios (al levantarse, antes de acostarse y en tres momentos del día), durante 10 días que abarcaban las partes de alto y bajo estradiol de sus ciclos menstruales.

Los cuestionarios medían cómo se sentían las participantes en cada momento (de "extremadamente desagradable" a "extremadamente agradable", y de "extremadamente no estimulada o activada" a "extremadamente estimulada o activada"). Los participantes también completaron una lista de comprobación de los síntomas del TEPT cada noche.

En promedio, los investigadores descubrieron que las participantes tenían una mayor variabilidad en sus estados de ánimo diarios durante los días de bajo estradiol de su ciclo y reportaron síntomas de TEPT más severos en esos días.

Los resultados podrían tener implicaciones para el diagnóstico y el tratamiento del TEPT en las mujeres, que durante mucho tiempo han estado poco representadas en la investigación del TEPT. "Durante mucho tiempo, el TEPT se ha estudiado sobre todo en hombres, en parte porque se ha estudiado sobre todo en veteranos, que eran en su mayoría hombres", subraya Rieder.

Según Rieder, además de afectar al diagnóstico, saber cómo afecta el ciclo menstrual a los síntomas del TEPT podría ser útil tanto para los médicos como para los pacientes. "Creo que esto es algo que los clínicos querrían saber, para poder impartir este conocimiento como parte de la psicoeducación --continúa--. Para las mujeres que tienen un ciclo natural, puede ser útil entender cómo el ciclo menstrual afecta a sus síntomas. Cuando se puede explicar lo que sucede biológicamente, a menudo se vuelve menos amenazante".

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