Publicado 17/05/2021 07:39CET

Si eres mujer de más de 40 años debes medir tu presión arterial para prevenir el riesgo cardiovascular

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MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

Las mujeres con una presión arterial ligeramente elevada a principios de los 40 años tienen un riesgo dos veces mayor de sufrir síndromes coronarios agudos a los 50 años en comparación con sus homólogas con una presión arterial normal, según un estudio publicado en el 'European Journal of Preventive Cardiology', una revista de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC).

"Aunque se sientan sanas, las mujeres deben hacerse medir la tensión arterial por su médico de cabecera y repetirla a intervalos regulares, con una frecuencia que depende del nivel --afirma la autora del estudio, la doctora Ester Kringeland, de la Universidad de Bergen (Noruega)--. Las que tienen otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca, como la obesidad, la diabetes, los trastornos autoinmunes, las complicaciones del embarazo o padres con presión arterial alta necesitan un control más intenso".

Estudios anteriores han sugerido que la hipertensión arterial es un factor de riesgo de enfermedad cardíaca más fuerte en las mujeres que en los hombres. Además, las mujeres jóvenes y de mediana edad tienen por término medio una presión arterial más baja que los hombres, pero a pesar de ello, el umbral para diagnosticar la hipertensión es el mismo en ambos sexos.

En este estudio se investigó si la presión arterial ligeramente elevada (130-139/80-89 mmHg) era un factor de riesgo más fuerte para los síndromes coronarios agudos en las mujeres que en los hombres.

Se midió la presión arterial en 6.381 mujeres y 5.948 hombres que participaban en el estudio comunitario Hordaland Health Study a la edad de 41 años. Se registraron los ataques cardíacos durante 16 años de seguimiento.

Los investigadores descubrieron que, en el caso de las mujeres, tener la presión arterial ligeramente elevada se asociaba a un riesgo doble de sufrir síndromes coronarios agudos durante la mediana edad. Esta asociación no se encontró en los hombres tras ajustar otros factores de riesgo de enfermedad cardiovascular.

La doctora Kringeland destaca que estos análisis "confirman que una presión arterial ligeramente elevada afecta al riesgo de síndromes coronarios agudos de forma específica para cada sexo. Los resultados se suman a las nuevas pruebas que indican que la hipertensión arterial tiene efectos especialmente desfavorables en el corazón de las mujeres".

En este sentido, explica que los resultados probablemente reflejen las diferencias entre mujeres y hombres en la forma en que las arterias pequeñas responden a la presión arterial elevada, pero esto debe ser explorado más a fondo.

"Las mujeres jóvenes tienen por término medio una presión arterial más baja que los hombres, pero se observa un aumento más pronunciado en las mujeres a partir de la tercera década --apunta--. Dado que el umbral de la hipertensión es el mismo en ambos sexos, las mujeres jóvenes han tenido de hecho un aumento relativamente mayor que los hombres antes de ser diagnosticadas de hipertensión".

Por ello, aconseja que "las mujeres deben conocer su presión arterial. Para conservar una presión arterial normal, se recomienda mantener un peso corporal normal, mantener una dieta sana y hacer ejercicio con regularidad. Además, es aconsejable evitar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol y sal".

El profesor Bryan Williams, presidente de las directrices europeas sobre la hipertensión y catedrático de Medicina del University College de Londres (Reino Unido), asegura que "se trata de un hallazgo muy importante con un mensaje contundente".

"A menudo se ha asumido, sobre la base de la forma en que se nos anima a estimar el riesgo de enfermedad cardíaca, que el riesgo cardiovascular asociado a la presión arterial elevada en la edad media de la vida es mayor para los hombres que para las mujeres --apunta--. Es importante destacar que este estudio sugiere que esto no es así y que incluso las elevaciones leves de la presión arterial en las mujeres a principios y mediados de la vida no deben ser ignoradas".

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