Publicado 02/05/2021 07:59CET

¡El dolor de regla no es normal! Todo lo que debes saber sobre la endometriosis y no te han contado

Dolor, regla, endometriosis.
Dolor, regla, endometriosis. - ISTOCK

   MADRID, 2 May. (EDIZIONES) -

   El doctor Francisco Carmona es un referente nacional en el tratamiento de la endometriosis, una enfermedad que puede llegar a ser muy incapacitante para quien la padece, que según sus cálculos son unos cerca de dos millones de mujeres en edad reproductiva en España aproximadamente.

   De éstas, la cuarta parte tienen una forma severa, que implica dolores menstruales incapacitantes, que se extienden a las relaciones sexuales, y cuya duración se prolonga en algunas ocasiones a lo largo del mes, no solo en el momento de la menstruación, lo que hace que estas mujeres, de media, pierdan en absentismo laboral o no rindan en su puesto de trabajo una media de 11 horas de trabajo a la semana, según sus cálculos. "Con lo cual la perdida económica que la enfermedad representa es espectacular", valora en una entrevista con Infosalus este experto.

   Además, otro de los principales escollos con los que se encuentra el diagnóstico de la enfermedad es que tanto la sociedad general, como los sanitarios, en concreto muchos ginecólogos, tienen asumido que el dolor de regla es normal, cuando esto no es así, según denuncia el ginecólogo con motivo de la publicación de 'Endometriosis' (Grijalbo), un manual con el que poder entender esta patología.

   "Es muy importante tener claro que la regla no debe doler. Se trata de una enfermedad que puede aparecer desde las primeras menstruaciones de la mujer. Antes se pensaba que era una enfermedad a partir de la veintena-treintena en mujeres, pero sabemos que está ya presente desde la adolescencia. Por eso, una chica de 15 años que tenga mucho dolor de regla y no pueda ir al cole, por ejemplo, su madre debería llevarla al ginecólogo, porque probablemente con un tratamiento precoz se pueden prevenir las formas graves de endometriosis", advierte.

   El también profesor de la Universidad de Barcelona y jefe del servicio de Ginecología del Hospital Clinic de Barcelona subraya que es una enfermedad de la que no se conoce su causa, por lo que no tiene curación por el momento; siendo el tratamiento para la misma sintomático. Refiere asimismo que es una patología de base genética, por la que muchas mujeres pueden tener una mayor predisposición a padecerla si sus familiares la tienen.

   Carmona destaca igualmente que la endometriosis es una enfermedad crónica, cuya duración se prolongará durante toda la vida reproductiva de la mujer y finalizará generalmente con la menopausia, y que con los años va progresando y agravándose. "Muchas veces empieza con las primeras reglas y la mujer a lo largo de la vida va empeorando, y cuando le diagnosticas se encuentran en fase avanzada con destrozos en órganos pélvicos (intestino, vejiga, uréter) y en otros, aparte de que el dolor ya se ha convertido en crónico", añade.

EL ENDOMETRIO CRECE DONDE NO DEBE

   Se caracteriza, según explica, porque el endometrio crece fuera de la matriz. Se trata del tejido que recubre la matriz del útero, y que cada ciclo menstrual se prepara para albergar un posible embarazo, que al no efectuarse se expulsa en forma de regla.

   "Ese tejido que crece fuera de la matriz es un endometrio normal, igual que el que está en su sitio, y que responde a las hormonas que el ovario produce con cada ciclo. Se prepara igual para que la mujer se quede embarazada, con el pequeño detalle de que esa regla no tiene salida, es una hemorragia interna, que puede llegar a producir dolores terribles a la mujer que generalmente van aumentando con el tiempo", afirma el especialista.

   Este endometrio crece habitualmente en zonas de la cavidad pélvica, la parte del abdomen desde las caderas hacia abajo, y ahí tenemos la vejiga, el intestino, los ovarios, las trompas de falopio, el fondo de saco de Douglas (la parte más baja del abdomen), en los ligamentos utero-sacros y que van desde la matriz hasta el sacro, según detalla el ginecólogo.

   "Cuanto más tiempo pasa, más se extiende la enfermedad y más afecta a los órganos, la cantidad de endometrio es superior y la mujer tiene más síntomas, aunque puede aparecer en cualquier parte del organismo, como el cerebro, el pulmón, el hígado, el corazón, el bazo, aparece también con cierta frecuencia en el ombligo, en cicatrices de cirugías previas, de cesáreas, en cicatrices de episotomías del parto, pero en general se encuentra en la pelvis porque es la que está más cerca del útero", revela el especialista del Hospital Clinic de Barcelona.

    "El problema es que el dolor no lo puedes medir, pero si tú haces una escala mental, cero es no me duele nada, y 10 es el peor dolor que me puedo imaginar, para una mujer que le duela 4 o más (4 moderado, 7 es grave) ese dolor es ya patológico y confiamos en que hay que investigar su causa. Sobre todo si se repite cada mes", sostiene el doctor Carmona.

   Otros síntomas aparte del dolor de regla, sería el dolor con las relaciones sexuales profundas, con la ovulación, al defecar o al orinar, y que va creciendo conforme más tejido endometrial se encuentra fuera de su sitio.

   A su vez, dice que el 30% de mujeres afectadas tienen infertilidad y problemas para quedarse embarazadas, por lo que necesitan ayudan médica si quieren conseguir un embarazo.

   Otros síntomas derivados de la endometriosis, según resalta este referente, son alteraciones en el sistema inmune, que podría atacar a estos focos endometriales fuera de su sitio y producir una especie de 'guerra interna' que da fatiga crónica, así como alteraciones del tiroides o incluso lupus. Y en función de donde se encuentre ese tejido endometrial, si por ejemplo es el pulmón, podría ocasionarse un neumotórax. "Si tiene síntomas muy concretos con cada regla debe pensar que da síntomas en ese lugar", aprecia.

CÓMO HAN AVANZADO HOY EN DÍA LOS TRATAMIENTOS

   El doctor Carmona reconoce que a la hora de abordar esta patología lo más importante es saber que cuanto antes sea diagnosticada mejor será el pronóstico de la enfermedad, puesto que ésta va avanzando con los años. Así, comenta que hay dos posibles vías para mitigarla, el tratamiento hormonal, y por otro lado la vía quirúrgica, que cada vez se intenta retrasar más a la menopausia.

   "No conocemos la causa, por lo que no podemos hacer un tratamiento curativo sino sintomáticos a base de tratamientos hormonales, a través de dos vías: la más habitual son hormonas que hacen que la mujer mantenga un estado hormonal parecido al de embarazo, sin crecimiento endometrial, sin reglas y que alivia mucho los síntomas pero por el que el tejido sigue estando ahí; y el otro crear un estado hormonal parecido al de la menopausia, donde no tiene reglas y los ovarios no funcionan.

   Se mezclan muchas veces y cada vez con menos frecuencia se procede a una cirugía para extirpar esos focos de endometrio, según agrega: "En últimos años se ha cambiado la visión de que siempre se debe operar la endometriosis, y se está optando más por los tratamientos médicos que disminuyan al máximo las operaciones, y éstas se retrasen a la época más cercana de la menopausia. Hay mujeres que se han operado hasta 20 veces de endometriosis".

   Cada día más se recomiendan más los tratamientos complementarios que ayudan a rebajar la inflamación de esos tejidos con suplementos antioxidantes, ejercicios para controlar el dolor o el mindfulness por ejemplo. "Se intenta ofrecer a las mujeres una variedad de opciones para que se encuentren lo mejor posible en el día a día", sostiene el doctor Carmona.

   En última instancia, este referente en el tratamiento de la endometriosis en España remarca que sería bueno que los gobiernos fueran conscientes de la problemática que supone esta patología para cerca de los dos millones de españolas que la padecen en su día a día y pusieran en marcha medidas de apoyo para las mismas, que por ejemplo se priorizasen en los tratamientos de fertilidad a esta pacientes, a la par que estimulasen el conocimiento de la enfermedad entre la población general, pero también pusieran un marcha un plan nacional de endometriosis con el que favorecer su investigación y diagnóstico, aparte de la creación de unidades de referencia de endometriosis en los hospitales, que actualmente no existen.

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