Actualizado 09/02/2022 09:35

Desvelan las disparidades raciales en la supervivencia del cáncer de mama

Archivo - Woman doctor or nurse in surgery outfit is holding a mammogram in front of x-ray illuminator
Archivo - Woman doctor or nurse in surgery outfit is holding a mammogram in front of x-ray illuminator - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / THOMAS ANDREAS PARPOULA

MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una nueva investigación ha revelado diferencias moleculares significativas entre las células mamarias de las mujeres blancas y negras que ayudan a explicar por qué las mujeres negras experimentan una mayor mortalidad por cáncer de mama. Los hallazgos, publicados en la revista 'Therapeutic Advances in Medical Oncology', sugieren que cambiar las estrategias actuales de diagnóstico y tratamiento podría ayudar a abordar la disparidad.

"La forma en que cada ser humano responde al tratamiento del cáncer está influenciada por muchos factores internos y externos que son únicos para cada uno de nosotros --explica el doctor Svasti Haricharan, profesor adjunto de Sanford Burnham Prebys, un centro investigador sin ánimo de lucro de Estados Unidos--. La comunidad científica tiene que enfrentarse a esto e invertir tiempo y dinero en comprenderlo, porque todo el mundo merece una atención que se adapte a su composición molecular lo más posible".

Haricharan y su equipo descubrieron diferencias significativas entre las mujeres blancas y las negras en la forma en que se expresan los genes de reparación del ADN, tanto en el tejido mamario sano como en los tumores positivos para el receptor de estrógeno (ER+), que constituyen una de las formas más comunes de cáncer de mama. Estas diferencias moleculares también se corresponden con cambios en la rapidez con la que pueden crecer las células cancerosas en la mama.

"Lo que vemos aquí es una diferencia molecular tangible en la forma en que estas células reparan el ADN dañado -un factor crítico en el desarrollo del cáncer- que afecta a la forma en que las células crecen y se reproducen en los tumores", dice Haricharan.

La población negra tiene la mayor tasa de mortalidad por cáncer de todos los grupos raciales o étnicos. Entre las mujeres negras, el cáncer de mama representa aproximadamente un tercio de todos los diagnósticos de cáncer, siendo el más común el cáncer de mama ER+.

Las mujeres negras con cáncer de mama ER+ tienen un 42% más de probabilidades de morir de la enfermedad que las mujeres blancas, y aunque hay factores de estilo de vida y socioeconómicos que contribuyen a esta disparidad, como el acceso a la asistencia sanitaria, no son suficientes para explicar completamente la diferencia.

"La sociedad ha interiorizado la idea de que los factores relacionados con el estilo de vida son los culpables de las diferencias raciales en los resultados de salud, por lo que la mayoría de los científicos no se fijan en las diferencias moleculares entre las personas --afirma Haricharan--. Ahora vemos que es mucho más complicado que eso".

Un obstáculo para explorar plenamente las disparidades entre las mujeres blancas y negras con cáncer de mama es la falta histórica de datos sobre pacientes no blancas.

"Las mujeres negras están gravemente infrarrepresentadas en prácticamente todos los conjuntos de datos de tumores de pacientes, por lo que muchos de los resultados anteriores sobre el cáncer de mama sólo reflejan con precisión lo que ocurre con las mujeres blancas --advierte Haricharan--. Esperamos que nuestra investigación ponga de manifiesto la necesidad de estudiar el cáncer en diferentes grupos raciales y étnicos con mayor detenimiento y mejorar los resultados de los pacientes históricamente marginados".

La reparación del ADN es una parte fundamental de la función celular normal, ya que regula los procesos en toda la célula y les ayuda a recuperarse de los errores que se producen de forma natural durante la replicación del ADN o en respuesta a factores externos como el estrés. A diferencia de las células sanas, las cancerosas suelen adquirir cambios genéticos que les impiden reparar el ADN, lo que puede hacer que estas células sean resistentes al tratamiento.

"Ya hemos visto cómo los defectos en la reparación del ADN conducen a la resistencia al tratamiento en el cáncer de mama. Pero hasta ahora no había estudios que midieran el grado en que esto difiere en las mujeres negras frente a las blancas o qué es lo que impulsa esa diferencia", añade Haricharan.

Para colmar esta laguna, los investigadores analizaron tejidos sanos y tumorales de 185 mujeres negras y los compararon con muestras de mujeres blancas. Comprobaron que ocho genes que intervienen en la reparación del ADN se expresan de forma diferente en las mujeres negras. También encontraron diferencias moleculares consistentes en las señales celulares que controlan la velocidad de crecimiento de las células.

En particular, estas diferencias no se limitaban a las células cancerosas, sino que incluso los tejidos sanos mostraban un patrón de expresión génica diferente en las mujeres negras que en las blancas.

"Esto es muy importante porque si el tejido normal es diferente a nivel molecular según la raza o la etnia, entonces todo lo que entendemos sobre cómo cada uno de nosotros responde al tratamiento del cáncer también va a ser diferente", añade Haricharan.

El estudio demuestra cómo la medicina de precisión para el cáncer de mama ER+ podría mejorarse rápida y fácilmente si se tuviera en cuenta la ascendencia a la hora de prescribir los tratamientos. En concreto, los resultados sugieren que las mujeres negras podrían beneficiarse de un tratamiento más temprano con inhibidores de las CDK, un tipo de fármaco que ayuda a detener la multiplicación de las células cancerosas mediante el bloqueo de las señales bioquímicas denominadas quinasas dependientes de ciclinas (CDK).

Las directrices clínicas actuales para el uso de los inhibidores de las CDK sugieren que se utilicen sólo después de ver el progreso en la terapia endocrina estándar, lo que significa que para algunas mujeres, cuando reciben los inhibidores de las CDK, su enfermedad ha progresado demasiado.

El equipo descubrió que hay niveles significativamente más altos de un tipo de CDK en el tejido tumoral de las mujeres negras, lo que sugiere que al menos un subconjunto de mujeres negras podría beneficiarse de un tratamiento más temprano con inhibidores de CDK.

"Esto es algo sobre lo que podemos actuar de inmediato, porque ayudar a estas mujeres no consiste tanto en encontrar un nuevo fármaco como en cambiar el calendario de los tratamientos que ya tenemos disponibles", dice Haricharan.

En un sentido más amplio, el estudio subraya la necesidad crítica de una investigación biomédica más inclusiva que comprenda y respete la necesidad de representar la biología única de cada paciente cuando se construyan conjuntos de datos y se formen hipótesis para probar en el laboratorio.

"Cuanto más busquemos las diferencias entre grupos, más vamos a encontrar --asegura Haricharan--. Necesitamos construir mejores conjuntos de datos para dejar de considerar lo que observamos en las personas blancas como el valor por defecto de toda la biología, lo que crea una desigualdad fundamental en el progreso biomédico".

Para leer más