Publicado 30/03/2020 8:12:35 +02:00CET

Comer picante, andar, el sexo ...¿qué sirve para ponerse de parto?

Pregnancy time concept
Pregnancy time concept - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ALUXUM - Archivo

   MADRID, 30 Mar. (EDIZIONEZ) -

   A toda mujer que está 'a punto de explotar' porque ya ha rebasado las 40 semanas de gestación, o bien se encuentra en la recta final del embarazo y está ya cansada y muy pesada, le llueven todo tipo de consejos sobre cómo ponerse de parto. ¿Cuáles son ciertos y cuáles no?

   Desde el mítico 'comer picante hará que te pongas de parto', o el 'debes andar mucho', hasta el comentario de que la luna llena influye a la hora de desencadenar el alumbramiento. Dada la 'desesperación' del momento te puedes creer algunos. Pero vamos a ver qué es lo que dice la Ciencia al respecto.

   Para ello, el doctor José Luis Prieto Alonso, del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, subraya que el comienzo del parto en una mujer depende de una serie de cambios que se producen en el útero. "Estos cambios hacen que el útero sea sensible a la oxitocina y a las prostaglandinas", señala.

   En concreto, la oxitocina es una hormona producida por la hipófisis y que produce contracciones en las fibras musculares uterinas. Mientras, aclara que las prostaglandinas son unos mediadores celulares que están asociados con los procesos inflamatorios y, en el caso del útero, con los cambios que hacen al útero sensible a la oxitocina, y permiten que el cuello del útero se dilate.

   "Durante todo el embarazo, tanto la oxitocina como las prostaglandinas están presentes en el organismo, incluido el útero. Pero hasta la fase final del embarazo las fibras musculares del útero no se hacen sensibles a la oxitocina y no empiezan a contraerse ante su presencia. Igual pasa con las prostaglandinas. Hasta la fase final del embarazo el útero produce un inhibidor de las prostaglandinas por lo que no son efectivas", destaca el miembro de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).

   Respecto a la influencia del bebé en el parto o a los cambios que ocurren, este ginecólogo del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid reconoce que por el momento no existe la suficiente evidencia científica, la suficiente información en relación a estos aspectos.

   "Lo que aún no sabemos es por qué en un parto normal esos cambios ocurren entre la semana 37 y la 42, que es lo que hemos dado en llamar 'gestación a término'. Sabemos que en ese momento el feto pesará entre 2.500 y 4.000 gramos y estará preparado para poder estar fuera del vientre de su madre, respirando con normalidad, y nutriéndose a través de su sistema digestivo, en vez de a través del cordón", explica el facultativo.

   Esto lo sabemos por estudios estadísticos, según añade este médico especialista en Obstetricia y Ginecología, si bien declara que por el momento se desconoce por qué se desencadena el parto en ese periodo, y por qué no entre la semana 30 y 35, o bien entre la semana 40 y 45.

   "Parece ser que la duración del parto está relacionada con el peso medio de cada especie y por eso en los humanos es este tiempo. Pero hay una variabilidad entre los miembros de la especie e, incluso, en diferentes partos dentro de una misma mujer", reconoce el experto del Hospital Nuestra Señora del Rosario de Madrid, al tiempo que recuerda que la fecha prevista de parto que ofrecen los ginecólogos es en torno a 280 días después de la última regla y siempre es "orientativa".

   Sobre por qué en una mujer un embarazo finaliza en la semana 37 y en otro por ejemplo en la 39, el doctor Prieto Alonso menciona que "quizá esta variación en cada mujer esté relacionada con el peso y volumen del embarazo, no del bebé, sino del bebé y del líquido amniótico, tanto en peso como en volumen".

   En general, el experto de la SEGO afirma que el primer parto de una mujer se suele retrasar más que los siguientes si los hay, pero en estudios estadísticos con muchas pacientes este retraso medio apenas llega a un día.

MITOS MÁS EXTENDIDOS

   En un embarazo de curso normal, a partir de la semana 37, todo lo que incremente la producción de oxitocina en el organismo y de prostaglandinas a nivel de cuello uterino va a favorecer el inicio del parto.

   Así, y en cuanto al mito más que extendido sobre comer picante y su supuesto poder de inducir los partos, el médico especialista en Obstetricia y Ginecología señala que, aunque el picante influye en la contractilidad de la fibra muscular intestinal, no así en la fibra muscular uterina. "Y dado el volumen del útero, comer picante lo que puede llevar sobre todo es a una mala digestión", según advierte.

   Otro de los mitos que habría que desterrar, como supuestos desencadentantes del parto, se habla también del chocolate u otras infusiones, sobre las que llama especialmente la atención: "No es cierto y hay que tener cuidado con infusiones, sobre todo con las 'naturales'".

   Respecto a la conveniencia o no de andar o hacer ejercicio para incitar el parto, el doctor Prieto Alonso sostiene que en las fases finales del embarazo el ejercicio recomendable es andar y nadar. "Al moverse la mujer embarazada puede facilitar también que la cabeza del bebé se meta más en la pelvis y distienda la porción más baja del útero, produciendo un aumento de prostaglandinas. Por otra parte, el ejercicio aumenta también la producción de oxitocina; con lo cual por ambas vías puede favorecer un inicio del parto", según asegura.

   Asimismo, mantiene que tener relaciones sexuales también puede ayudar a iniciar el trabajo de parto ya que, si son satisfactorias, en el orgasmo de la mujer se producen pequeñas contracciones uterinas y, además, secreción de oxitocina y en el líquido seminal masculino hay prostaglandinas.

   ¿Y qué sucede con la influencia de la luna llena? Es común oír que con luna llena hay más partos. El ginecólogo bromea con que algunos días de luna llena hay muchos partos, mientras que en otros ninguno, por lo que si la luna llena influyese, hace años que dentro de la organización de los servicios de Obstetricia se tendría en cuenta esta circunstancia a la hora de organizar el trabajo y los turnos. "Y la realidad es que se organizan igual, sea el día que sea y la fase de luna en la que se esté ese día", matiza el experto.