Publicado 21/01/2020 8:08:38CET

Beneficios del yoga durante la gestación

Embarazada haciendo yoga.
Embarazada haciendo yoga. - GETTY IMAGES / KONDOROS EVA KATALIN - Archivo

   MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El momento del embarazo y del parto representan uno de los momentos más importantes en la vida de una mujer, sobre todo si es la primera vez, porque le va a cambiar la vida por completo. "Practicar yoga en esta etapa te será de gran ayuda para ir logrando las mejoras necesarias para sentirte bien", defiende en una entrevista con Infosalus la matrona Isabel Coca.

   Según defiende, la gestación son 9 meses para vincularse a una nueva vida. Un momento particularmente favorable para iniciarse en la práctica del yoga, subraya con motivo de la publicación de su libro 'Yoga y gestación' (Kairós).

   El yoga, según indica, es una "amplia y compleja" corriente de pensamiento importado de la India, una "gran disciplina" que se compone de una práctica, una actitud mental y un comportamiento. Sus diferentes corrientes persiguen un fin común: la unión del cuerpo físico con la mente y la espiritualidad,según añade, a la vez que señala que la filosofía del yoga no pretende conquistar bienes materiales, al contrario, practica el desarraigo de estos, lo que resulta algo muy complejo en Occidente y en especial en nuestro mundo actual.

   En concreto, este manual aporta las pautas sobre la práctica de yoga en función de la semana de gestación en la que se encuentre la mujer. Además, analiza las posturas con sus beneficios y contraindicaciones en la gestación. "Con la práctica de las posturas que se presentan encontrarás el equilibrio y el bienestar necesarios para ir avanzando en la gestación y sentirte más segura en el momento del parto y el nacimiento de tu hijo", apunta esta matrona como uno de los principales beneficios del yoga en el embarazo.

   Así, argumenta que el yoga es una forma de que la mujer de una manera progresiva aprenda a escuchar su cuerpo. "El hecho de que para practicarlo se haga en unas determinadas condiciones, despacio, con calma y tranquilidad, convierten al yoga no en gimnasia sino en una disciplina que implica el nivel mental de la persona y necesita un espacio de silencio", agrega Coca.

   Según resalta, al cerrar los ojos se visualiza el estado y las necesidades de nuestro cuerpo, el ritmo de respiración, lo agitada que está nuestra mente. "Aquí empieza trabajo real de introspección que una mujer necesita durante la etapa de la gestación", matiza la especialista, ya que según sostiene, el embarazo supone una etapa de gran cambio en el cuerpo de la mujer, pero no sólo físicos, sino que también se deben realizar adecuaciones a nivel laboral y mental.

   "La práctica del yoga aporta el tiempo y el espacio que necesita una mujer para integrar los cambios que se van produciendo en la gestación y de cara a los cambios que son más próximos y futuros como el parto y la propia maternidad", celebra Coca.

   Es más, considera que siempre es un buen momento para empezar su práctica, independientemente de la semana de gestación en la que se encuentre la mujer. "Siempre puedes adaptar la práctica a tu momento y a tus necesidades. Lo importante al empezar su práctica estando embarazada es tu motivación y el ser consciente de cuál es tu momento personal actual, en qué semana de gestación te encuentras, y los síntomas que tienes", aclara Coca.

   Eso sí, llama la atención sobre una serie de recomendaciones de la práctica del yoga en determinadas situaciones:

   - Suspender la práctica del yoga las doce primeras semanas de la gestación si se tienen naúseas, desgana, y si puede existir riesgo de aborto natural.

   - No hacer muchas de las posturas que se habían antes del embarazo.

   - Modificar y adaptar las posturas en cada momento del embarazo.

   Entre otros beneficios, también añade que practicar yoga puede ayudar a la mujer embarazada a desarrollar conciencia para liberarse de los obstáculos que se irá encontrando en el desarrollo personal como gestante de una vida, y también como madre. "Reconocerás muchos más recursos en ti de los que creías tener. Todas las mujeres podemos practicar yoga. Sólo tenemos que sentarnos, poner la espalda lo más recta posible, cerrar los ojos y respirar. Éste es el primer paso para iniciar el camino", apostilla.

    Además, esta matrona señala que la práctica de yoga ayuda a la reflexión, a desarrollar emociones, a hacerte más fuerte delante de los retos a los que te vas a enfrentar como madre. "El yoga nos ayuda a reconocer los cambios, a buscar posturas compensatorias, a concentrarte de manera más profunda, a reconocer tus niveles de energía y de resistencia", precisa.

YOGA Y PARTO

    En cuanto a los beneficios del yoga en el parto, Coca resalta que en estas 40 semanas anteriores no sólo se ha interiorizado el recurso fundamental para ayudar al momento del parto, la respiración, sino que se sabe cómo usarla, pero además se ha trabajado con la mente para recurrir a tus propios mecanismos, a tu fuerza.

    "La mente nos puede ayudar en cambios fundamentales en la vida y en momentos como un parto, a reconducir la fuerza, la energía, a conocer el proceso, y a estar en comunión con nuestro cuerpo, y entender que nacimiento de hijo no sólo es un hecho que lo haces solo tú, sino el que esta dentro también participa", describe la experta en yoga.

    No obstante, advierte de que el yoga no garantizará que el parto vaya a ser fácil, ni que no se sentirá dolor en las contracciones, ni que el acceso a la maternidad será más sencillo, pero sí dará, según asegura, la fuerza y la energía necesarias, y te ayudará a que tomes conciencia de cuáles son tus propios recursos.

   "La mujer que muestra interés por practicar yoga tiene más posibilidades de desarrollar la capacidad de comprensión del proceso del embarazo, de conectar con su cuerpo y su mente. El yoga le permite percibir las necesidades que van surgiendo en ella, y ello le aporta la seguridad y la fuerza necesarias para favorecer un parto y una maternidad saludables", agrega.