Publicado 31/08/2021 16:53CET

Por qué vacunarse contra la gripe debería incluirse en el tratamiento hospitalario tras sufrir un infarto

Archivo - Foto recurso de la fabricación de vacunas, cedida por la farmacéutica Gilead.
Archivo - Foto recurso de la fabricación de vacunas, cedida por la farmacéutica Gilead. - GILEAD - Archivo

MADRID, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un estudio de la Universidad de Örebro (Suecia) sugiere que la vacunación contra la gripe debería considerarse como parte del tratamiento hospitalario tras un infarto de miocardio, ya que reduce el riesgo de muerte en estos pacientes o con enfermedad coronaria de alto riesgo.

El investigador principal, el profesor Ole Fröbert, ha concretado al respecto que el ensayo 'IAMI' ha descubierto que, en los pacientes con infarto de miocardio o enfermedad coronaria de alto riesgo, la vacunación antigripal temprana dio lugar a un menor riesgo de la combinación de muerte por cualquier causa, infarto de miocardio o trombosis del stent a los 12 meses.

El estudio, presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología 2021, recuerda que durante las epidemias de gripe mueren más personas por causas cardiovasculares que durante los periodos no epidémicos. En este sentido, los estudios observacionales han sugerido un efecto protector de la vacunación antigripal sobre los eventos cardiovasculares, y los ensayos aleatorios unicéntricos han apoyado estos hallazgos. Así, la vacunación antigripal se recomienda a los pacientes con enfermedades cardíacas, si bien es cierto que no forma parte de los cuidados hospitalarios estándar tras un infarto agudo de miocardio.

EL MAYOR ENSAYO ALEATORIO HASTA LA FECHA

En este sentido, el ensayo 'IAMI' ha sido el mayor ensayo aleatorio realizado hasta la fecha para evaluar si la vacunación contra la gripe mejora los resultados tras un infarto de miocardio o una intervención coronaria percutánea en pacientes de alto riesgo con enfermedad arterial coronaria. El ensayo se llevó a cabo en 30 hospitales de ocho países (Suecia, Dinamarca, Noruega, Letonia, Reino Unido, República Checa, Bangladesh y Australia) durante cuatro temporadas de gripe, que abarcaron desde octubre de 2016 hasta febrero de 2020.

Así, los participantes fueron asignados aleatoriamente para recibir la vacuna contra la gripe o un placebo dentro de las 72 horas posteriores a un procedimiento coronario invasivo o una hospitalización. El criterio de valoración principal fue una combinación de muerte por todas las causas, infarto de miocardio o trombosis del stent a los 12 meses. Se utilizó una estrategia de pruebas jerárquicas para los resultados secundarios clave de muerte por cualquier causa, muerte cardiovascular, infarto de miocardio y trombosis del stent.

Con todo, el ensayo fue interrumpido prematuramente el 7 de abril de 2020 por el comité de seguridad y monitorización de datos debido a la pandemia de Covid-19 después de la inscripción de 2.571 pacientes (58% del objetivo). La edad media de los participantes era de 60 años y el 18 por ciento eran mujeres.

El criterio de valoración primario compuesto se produjo en 67 pacientes (5,3%) en el grupo de la vacuna y en 91 (7,2%) en el grupo del placebo. En cuanto a los criterios de valoración secundarios, la muerte por cualquier causa se produjo en 37 pacientes (2,9%) del grupo de la vacuna y en 61 (4,9%) del grupo del placebo. Las tasas de muerte cardiovascular fueron del 2,7 por ciento y del 4,5 por ciento, respectivamente. No hubo diferencias entre los grupos en cuanto a la tasa de infarto de miocardio, que se produjo en 25 (2,0%) y 29 (2,4%) pacientes en los grupos de vacuna y placebo, respectivamente.

Los acontecimientos adversos graves fueron poco frecuentes y de tipo e incidencia similares en ambos grupos. Las reacciones en el lugar de la inyección, como dolor, enrojecimiento, hinchazón y endurecimiento, se notificaron con una frecuencia significativamente mayor en los pacientes asignados a la vacuna antigripal.

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