Actualizado 24/04/2020 13:08:33 +00:00 CET

Una vacuna que consiguiera incluso solo un 40% de protección ayudaría a contener las epidemias covid-19

Vacuna, vacunación, control de salud
Vacuna, vacunación, control de salud - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / FOTOJOG - Archivo

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MADRID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

El director del Global Health & Emerging Pathogens Institute de la Icahn School of Medicine del Hospital Monte Sinaí, de Nueva York (EE.UU), el doctor Adolfo García-Sastre, ha señala que "no hay vacuna que pueda ofrecer una protección del 100%, pero incluso una que consiguiera una protección de un 40% ayudaría mucho en el manejo de esta enfermedad".

El experto, que ha participado en el webinar 'COVID-19: Entender la pandemia y plantear el futuro' que ha celebrado la Asociación Española de Pediatría (AEP), ha recordado que los largos periodo de tiempo desde que empiezan los ensayos clínicos hasta que se demuestra la efectividad y seguridad de una vacuna es otro de los problemas para poder dar solución inmediata a la situación actual.

"Para el 2021 sabremos si algunas de las vacunas que han entrado en ensayos clínicos confieren protección o no, y si eso es así, tendremos vacuna para el próximo año", explica el experto, cuyo grupo de investigación está involucrado en el desarrollo de dos vacunas frente al coronavirus. El pasado 8 de abril se habían registrado 115 candidatos a vacuna en un total de 19 países de los cuales, al menos, 73 se encuentran en fases preclínicas de investigación.

Según explica este experto, en caso de disponer de vacuna, "lo ideal sería vacunar a toda la población, a pesar de que sea menos efectiva en las personas mayores que en los adultos, ya que su sistema inmune está más debilitado". Teniendo en cuenta que los mayores son el principal grupo de riesgo, el escenario que se contempla es crear "inmunidad de rebaño", que se consigue vacunando a toda la población de forma que, también se protege a los que tienen menor capacidad de respuesta inmune y a los no vacunados.

Ante esta epidemia que ha generado el coronavirus SARS-CoV-2, "aunque no podemos estar tranquilos, sí hemos de tener esperanza porque el compromiso de la comunidad sanitaria y científica es muy alto y se están llevando a cabo muchas investigaciones que seguro que aportaran soluciones", ha señalado la doctora María José Mellado, presidente de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Otro motivo de esperanza, según ha señalado la doctora Mellado, es que este coronavirus, a diferencia del virus de la gripe, no parece que tenga tanta capacidad de mutación, lo que significaría que, previsiblemente, la vacuna que se desarrolle tenga una capacidad protectora a lo largo del tiempo y no requiera estas modificaciones que precisa anualmente la vacuna de gripe, que requiere nuevos diseños cada temporada para conseguir inmunización frente a las cepas cambiantes.

LA COVID-19 EN POBLACIÓN INFANTIL Y EMBARAZADAS

Otro de los temas tratados durante este encuentro ha sido el comportamiento de la COVID-19 en la población infantil y en las mujeres embarazadas. "Los niños se contagian igual que los adultos de Covid19, pero sin duda el cuadro clínico es en la mayoría de los casos mucho más leve y en algunos incluso asintomáticos. Se desconoce la causa de este comportamiento", señala la doctora María José Mellado.

Precisamente por este curso asintomático, la población infantil actúa como vector transmisor silente, por lo que "dentro de los métodos de confinamiento, cerrar escuelas es una de las mejores medidas para evitar los contagios", recuerdan.

En el caso de las gestantes, según la experiencia de la doctora Teresa Hernández-Sampelayo, presidente de la Fundación Española de Pediatría, no se ha demostrado que haya infección neonatal. En este sentido, su hospital está llevando a cabo diferentes estudios y han "organizado el trabajo conjuntamente entre obstetras y pediatras para la atención a las pacientes embarazadas con coronavirus, lo que nos ha permitido hacer un seguimiento estrecho".

"Sí hemos visto que durante la epidemia llegaban cuadros muy agudos de insuficiencia respiratoria en las gestantes, principalmente entre las semanas 24 y 32, que ha requerido tratamiento y, en algunas ocasiones, provocar el parto", ha señalado.