Publicado 13/10/2021 07:39CET

Tratar la presión arterial baja durante la cirugía puede disminuir el riesgo de desarrollar delirio postoperatorio

Archivo - Tomar la tensión, midiendo la presión arterial, tensiómetro.
Archivo - Tomar la tensión, midiendo la presión arterial, tensiómetro. - PIXBAY - Archivo

MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes que experimentan una presión arterial baja durante la cirugía tienen un mayor riesgo de sufrir delirio postoperatorio, según un amplio estudio que se presenta en la reunión anual de la Sociedad Americana de Anestesiólogos ANESTHESIOLOGY 2021.

El delirio postoperatorio, un cambio en la función mental que puede causar confusión después de la cirugía y la complicación quirúrgica más común para los adultos mayores, puede ser causado por una amplia variedad de factores, incluyendo el dolor, el estrés, el insomnio y la ansiedad.

Aunque los pequeños estudios anteriores no han sido concluyentes, el nuevo estudio, realizado sobre 316.000 pacientes, ha descubierto que la presión arterial baja durante la cirugía es un factor que contribuye a la aparición del delirio postoperatorio. Los investigadores señalan que la presión arterial baja disminuye el suministro de oxígeno y glucosa al cerebro.

"El delirio postoperatorio es un obstáculo importante para la rápida recuperación de una intervención quirúrgica, ya que los pacientes son más dependientes de los demás para las actividades de la vida diaria y puede provocar un deterioro cognitivo acelerado", afirma el doctor Matthias Eikermann, autor principal del estudio y presidente y catedrático Francis F. Foldes del Departamento de Anestesiología del Centro Médico Montefiore y la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York.

"Nuestra investigación sugiere que abordar rápidamente la presión arterial baja durante la cirugía puede prevenir el delirio y ayudar a la recuperación", añade.

En el estudio de 316.717 pacientes que se sometieron a una cirugía no cardíaca en uno de los dos hospitales entre 2005 y 2017, 2.183 (0,7%) fueron diagnosticados con delirio dentro de los 30 días posteriores a la cirugía.

De esos pacientes, el 41,7% a tuvo una presión arterial media (un promedio de la presión arterial sistólica y diastólica) por debajo de 55 mmHg durante la cirugía durante menos de 15 minutos y el 2,6% la tuvo durante más de 15 minutos.

Los investigadores, entre los que se encontraban los autores principales Luca J. Wachtendorf, y Omid Azimaraghi, descubrieron que los pacientes que experimentaban una presión arterial baja tenían hasta un 60% más de probabilidades de sufrir delirio postoperatorio, y el efecto se magnificaba en los pacientes que tenían cirugías más largas.

Aunque el delirio postoperatorio puede afectar a cualquiera, los pacientes de edad avanzada son los que corren mayor riesgo. El delirio postoperatorio suele durar de uno a tres días después de la operación, aunque algunos pacientes experimentan pérdida de memoria a largo plazo y dificultades para aprender, concentrarse y pensar.

"Los médicos anestesistas miden la presión arterial de los pacientes al menos cada tres minutos durante la operación --explica Eikermann--. El estudio demuestra que pueden ayudar a disminuir el riesgo de delirio postoperatorio suministrando inmediatamente la medicación para aumentar la presión arterial cuando ésta desciende".

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