El tratamiento endovascular para tratar aneurismas viscerales

Imagen de un aneurisma tratado.
Imagen de un aneurisma tratado. - QUIRÓNSALUD
Publicado: lunes, 17 junio 2024 18:42

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

El jefe de la Unidad de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber Internacional, Pablo Gallo, ha destacado el tratamiento endovascular de aneurismas viscerales con tecnología de vanguardia, como la colocación de un stent recubierto y/o derivador de flujo que anule el aneurisma pero que a su vez permita que fluya la sangre sin bloquear ninguna arteria adyacente.

Otra alternativa endovascular consiste en ocluir selectivamente el aneurisma mediante embolización con espirales metálicos (coils) u otros dispositivos. Estos métodos permiten tratar los aneurismas sin necesidad de cirugía abierta, lo que conlleva a un menor índice de complicaciones y una recuperación más rápida para los pacientes.

En este sentido, Gallo ha resaltado que la individualización del tratamiento es "esencial", y la elección de la técnica más adecuada se realiza considerando diversos factores "como la anatomía específica del aneurisma, la salud general del paciente y la experiencia del equipo de profesionales que van a realizar la intervención".

"En algunos casos, la cirugía clásica puede ser la opción preferida, especialmente en aneurismas inaccesibles por vía endovascular", concluye Gallo.

ANEURISMAS MÁS COMUNES

En este sentido, un aneurisma es la dilatación patológica de la pared de una arteria y puede aparecer en cualquier arteria del cuerpo. Los aneurismas de aorta abdominal son especialmente comunes, constituyendo aproximadamente el 80 por ciento de los casos.

Sin embargo, otras arterias, como las arterias renales y otras arterias viscerales, especialmente la arteria esplénica, también pueden desarrollar aneurismas. Las arterias renales son las responsables de aportar el flujo sanguíneo a los riñones, no obstante, también pueden estar afectas las arterias que suministran sangre a los órganos como el hígado, el bazo, el estómago y los intestinos.

El jefe de la Unidad de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Ruber Internacional, Pablo Gallo, ha explicado que los aneurismas viscerales, al igual que los del resto del cuerpo, pueden aparecer por causas diversas y complejas, pero se sabe que se ven favorecidos por factores como el tabaquismo, la hipertensión arterial, el colesterol alterado, la edad, los antecedentes familiares y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). "Por ello, es imperativo realizar un buen control de estos factores para prevenir la aparición y la posterior progresión de los aneurismas", ha señalado el especialista.

Para el especialista, la naturaleza asintomática de los aneurismas viscerales, especialmente en las etapas iniciales, puede dificultar su detección temprana y, por lo tanto, su tratamiento oportuno. "Es común que estos aneurismas se descubran de manera casual al realizar otros estudios de imagen cuando ya han alcanzado un tamaño significativo, presentando en ocasiones dolor abdominal o lumbar, o cuando se manifiestan con rotura, lo que constituye una complicación grave, con un dato de mortalidad importante", ha destacado Gallo.

Por su parte, el radiólogo intervencionista especializado en patología vascular del Hospital Ruber Internacional, Santiago Zubicoa, ha indicado que el diagnóstico inicial puede realizarse mediante un 'Eco-Doppler' abdominal que confirme la existencia de una dilatación en la pared de la arteria.

"Sin embargo, en casos de duda o cuando se necesita una evaluación más detallada, realizar una Angio-RMN o un Angio-TAC son opciones muy valiosas. Estos estudios de imagen ofrecen una visión más clara de la anatomía vascular y pueden ayudar en la planificación del tratamiento", además, la arteriografía será la prueba determinante, ha subrayado.