Publicado 20/01/2021 16:59CET

Un tratamiento detiene la degeneración del cartílago de la rodilla por la artrosis en ratones

Physiotherapist giving knee therapy to senior woman
Physiotherapist giving knee therapy to senior woman - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / WAVEBREAKMEDIA

MADRID, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -

Actualmente no existe una cura para la artrosis, un grupo de científicos de la Perelman School of Medicine en la University of Pennsylvania (Estados Unidos) cree haber descubierto un método mediante el cual una simple inyección en la rodilla podría potencialmente detener los efectos de la enfermedad.

Estos investigadores demostraron que podían apuntar a una vía proteínica específica en ratones, ponerla en marcha y detener la degeneración del cartílago con el tiempo. Basándose en ese hallazgo, pudieron demostrar que tratar a los ratones con degeneración del cartílago de la rodilla inducida por cirugía a través de la misma vía mediante el estado del arte de la nanomedicina podría reducir drásticamente la degeneración del cartílago y el dolor de la rodilla.

"Nuestro laboratorio es uno de los pocos en el mundo que estudia la señalización del receptor del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) en el cartílago y, desde el principio, hemos encontrado que la deficiencia o inactivación del EGFR acelera la progresión de la artrosis en los ratones. Por lo tanto, propusimos que su activación podría ser usada para tratar la artrosis, y en este estudio, hemos probado por primera vez que sobreactivarlo dentro de la rodilla bloquea la progresión de la artrosis", explica Ling Qin, una de las autoras del trabajo, que se ha publicado en la revista científica 'Science Translational Medicine'.

Los investigadores compararon ratones típicos con aquellos que tenían una molécula que se unía al EGFR, llamada ligando, que estaba sobreexpresada en los condrocitos, los bloques de construcción del cartílago. Esta sobreexpresión impulsa la sobreactivación de la señalización del EGFR en el cartílago de la rodilla.

Al examinarlos, se encontró que los ratones con HBEGF sobreexpresado (el ligando EGFR) tenían constantemente el cartílago agrandado, lo que significa que no se desgastaba como los ratones que tenían una actividad normal de EGFR. Además, cuando estos ratones envejecieron hasta la edad adulta, su cartílago era resistente a la degeneración y a otras características de la artrosis, incluso si el menisco de su rodilla estaba dañado.

Para probar aún más que el EGFR sobreactivado era la razón de la resistencia de los ratones, los investigadores encontraron que los tratamientos con gefitinib, que están diseñados para bloquear la función del EFGR, quitaron la protección contra la degeneración del cartílago.

Con todo este conocimiento, los investigadores buscaron potenciales soluciones de tratamiento clínico. En una nueva serie de pruebas crearon nanoterapéuticos al adherir un potente ligando EGFR, transformando el factor de crecimiento-alfa, en nanopartículas sintéticas, para inyectarlas en ratones que ya tenían daños en el cartílago de sus rodillas.

"Los ligandos EGFR libres tienen una vida media corta y no pueden ser retenidos dentro de una cápsula articular debido a su pequeño tamaño. Las nanopartículas ayudan a protegerlas de la degradación, las restringen dentro de la articulación, reducen la toxicidad fuera del objetivo y las llevan profundamente dentro del denso cartílago para llegar a los condrocitos", detalla Zhiliang Cheng, otro de los autores del trabajo.

Cuando se inyectaron estas nanoterapias en ratones, los investigadores vieron que ralentizaban la degeneración del cartílago y el endurecimiento de los huesos, así como que aliviaban el dolor de la rodilla. Tampoco se observaron efectos secundarios importantes en los ratones tratados.

"Aunque muchos de los aspectos técnicos de esta aplicación aún deben ser resueltos, la capacidad de detener o ralentizar el curso de la artrosis con una inyección en lugar de una cirugía cambiaría drásticamente la forma en que nos sentimos y funcionamos a medida que envejecemos y después de una lesión", señala otro responsable de la investigación, Jaimo Ahn, presidente asociado de cirugía ortopédica de la Universidad de Michigan.

Es probable que el tratamiento tarde algún tiempo en llegar a los pacientes humanos, pero las nanopartículas utilizadas ya han sido probadas clínicamente y consideradas seguras, lo que facilita su rápida traducción al uso clínico.