Actualizado 06/11/2015 13:42 CET

Tiña en la cabeza, ¿cómo se trata?

Mujer, rascarse, tiña
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   MADRID, 3 Nov. (INFOSALUS) -

   La 'Tinea capitis' o tiña de la cabeza es una infección por hongos en el cuero cabelludo antes muy frecuente y que ahora se ve en nuestro país con menos frecuencia en la consulta del dermatólogo pero que sin embargo continúa siendo común en otros lugares del mundo.

   Según explica a Infosalus el dermatólogo Sergio Vañó, coordinador de la Unidad de Tricología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de la Comunidad de Madrid, la tiña de la cabeza puede transmitirse por el contacto con otra persona infectada pero también con animales domésticos como conejos, gatos o hamster.

   "Vemos más casos de tiña en niños por la mayor facilidad de contagio entre ellos y a menudo se trata de menores a los que se les ha regalado una nueva mascota. Por eso debemos de estar atentos a la salud de nuestros animales de compañía, seguir los controles veterinarios y si se detecta algún tipo de lesión descamativa en la piel del animal llevarlo a la clínica", señala el dermatólogo.

   Vañó explica que a pesar de que antiguamente se utilizara el calificativo de 'tiñoso' para hacer referencia a una persona mal aseada, "lo cierto es que padecer tiña de la cabeza no implica una mala higiene ni nada similar".

EL CULTIVO CAPILAR CLAVE EN EL DIAGNÓSTICO

   Según el tipo de hongo implicado, entre los más comunes está el 'trichophytom rubrum', esta tiña de la cabeza puede ser inflamatoria, la forma más grave, o no inflamatoria. La forma inflamatoria produce en áreas del cuero cabelludo granos blancos con pus que pueden ocasionar enrojecimiento, picor, escozor y dar lugar a calvas de pelo que de no tratarse pueden convertirse en permanentes y ocasionar alopecia.

   La forma no inflamatoria da lugar a zonas de descamación en el cuero cabelludo y áreas que presentan menos pelo pero puede llegar a pasar desapercibida en sus primeras manifestaciones.

El trastorno suele presentarse en la zona de la coronilla y la zona superior pero también en otras áreas del cuero cabelludo. Para su diagnóstico el dermatólogo realiza un examen directo de las áreas afectadas y realiza un cultivo de pelo para determinar el hongo exacto implicado en el proceso infeccioso.

TRATAR A TODA LA FAMILIA

   El tratamiento de la tiña de la cabeza requiere aplicar no sólo cremas tópicas en las zonas afectadas sino también una terapia antifúngica oral que debe mantenerse entre dos y tres meses.

   Además, si se confirma que se trata de tiña es necesario que todas las personas que conviven con el paciente se traten dado que pueden existir entre ellos portadores que no estén diagnosticados.

   "En un inicio los síntomas pueden pasar desapercibido y por ello la persona puede transmitir la enfermedad a quienes convivan con ella. Desde la primera semana de tratamiento la mejoría es evidente pero tras finalizarlo se debe realizar un segundo cultivo para confirmar que no quedan restos del hongo", señala el especialista.

   Como prevención, Vañó aconseja que se se viaja a otros países en los que la infección persiste se utilicen champús con sustancias antifúngicas, también útiles cuando se ha diagnosticado el proceso infeccioso en algún familiar cercano. Además, es necesario seguir los controles veterinarios a los animales de compañía y ante cualquier sospecha acudir a una clínica.

   "Antes era una infección más frecuente pero no es raro ver aún casos de tiña de la cabeza. Ante cualquier alteración en el cuero cabelludo, zonas con descamación y algo de pérdida de pelo hay que acudir al dermatólogo ya que el diagnóstico precoz evita que se produzcan estas zonas de alopecia", concluye Vañó.