Publicado 03/08/2020 8:19:32 +02:00CET

Cómo la radiofrecuencia puede ayudar en el dolor lumbar o cervical

Un médico que explica anatomía lumbar al paciente con dolor de espalda.
Un médico que explica anatomía lumbar al paciente con dolor de espalda. - ISTOCK - Archivo

   MADRID, 3 Ago. (EDIZIONES) -

   El dolor lumbar o cervical puede ser incapacitante para muchas personas. No obstante, las técnicas más avanzadas en radiofrecuencia pueden suponer un halo de esperanza para muchos pacientes con estas patologías.

   En concreto, las técnicas de radiofrecuencia puede aplicarse en la cervicalgia, en la dorsalgia, o en la lumbalgia. Para su realización no se precisa de anestesia general, y estas técnicas son realizadas con ansiolisis, es decir, para su aplicación se puede administrar una sustancia para disminuir el estrés que puede generar en el paciente la técnica, "ya que se ha demostrado que realizadas bajo anestesia general el riesgo es mayor", según reconoce en una entrevista con Infosalus el doctor Javier De Andrés, jefe de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario La Paz (Madrid).

   El también coordinador del Grupo de Trabajo de Radiofrecuencia de la Sociedad Española de Dolor (SED) mantiene que, generalmente, se emplean benzodiacepinas y se suele emplear anestesia local para su realización.

   El procedimiento, según concreta este experto, suele durar entre 30 y 45 minutos, en función de la anatomía del paciente, y la técnica es más prolongada a nivel cervical que lumbar.

   A su juicio, una de las cosas que no se hace mucho en España, y debería hacerse más, es la importancia previa de hacer un bloqueo diagnóstico. Para explicarlo, cita que hay dos tipos de radiofrecuencia:

   .- Radiofrecuencia térmica, con la que se consigue aumentar la temperatura para una quemadura controlada, cuando hay una lumbalgia sin ciática (zona lumbar, riñones, incluso radiada a glúteo a veces). En ésta se debe hacer previamente un bloqueo diagnóstico, antes de quemar hay que demostrar que la lumbalgia está producida por ese nervio. Por ello, se hace un bloqueo diagnóstico a través de aparato de rayos X y anestesiando el nervio, si se va el dolor, se puede proceder entonces a la radiofrecuencia térmica.

   .- Radiofrecuencia pulsada: Un procedimiento mínimamente invasivo en el que se aplican pulsos de energía a las raíces nerviosas a través de una aguja, una sonda, que cuando llega a los 40 grados reduce su intensidad, de forma que da pulsos de energía. Muy útil en la ciática, entre otras aplicaciones, así como en dolores de tipo neuropático, como en la ciatalgia (dolor en el trayecto del nervio ciático). "Sería como realizar una pequeña endodoncia al nervio. Y se puede hacer sin un bloqueo diagnóstico primero porque no se quema nada. Se lleva a cabo en aquellas estructuras donde se pueda producir una denervación", añade el miembro de la SED.

EN QUÉ CASOS ESTÁ CONTRAINDICADA

   La radiofrecuencia no está indicada en todos los casos, por ejemplo en aquellos pacientes que presentan un dolor durante todo el día no estaría indicada, ni tampoco en quienes cuenten con alteraciones en su coagulación, así como infecciones en el sitio de la punción, o bien en aquellas situaciones en las que el paciente tenga algún trastorno psíquico o adicción a sustancias, así como en el embarazo también, aunque en este último, depende del caso, según precisa el doctor De Andrés.

   A su vez, el coordinador del Grupo de Trabajo de Radiofrecuencia de la Sociedad Española de Dolor menciona que los rayos X son más precisos a la hora de aplicar estas técnicas que por ejemplo la ecografía; si bien los especialistas suelen emplear ambas técnicas, en función de la situación en la que se encuentren.

   Al mismo tiempo, la radiofrecuencia dice que es una técnica ambulante, donde el paciente no se queda ingresado, sino que acude a que se le aplique la técnica, y después regresa a su casa.

   Eso sí, el jefe de la Unidad de Dolor del Hospital Universitario La Paz de Madrid remarca que el riesgo principal de estas técnicas deriva básicamente en la probabilidad de lesionar estructuras que no se quieran lesionar. "Por eso se hacen con mucha precisión, a través de los rayos X o con ecografías, y también a veces con pequeñas dosis de contraste cuando hay duda. No se debe realizar la radiofrecuencia si no tenemos un adecuado conocimiento anatómico de las estructuras a tratar", destaca el experto.

   Asimismo, el doctor De Andrés resalta que la radiofrecuencia puede ser una técnica útil cuando existe un componente de dolor neuropático (producido por daño o alteración en las estructuras del sistema nervioso), como puede darse a veces en los dolores de hombro. "Se procede a la radiofrecuencia pulsada del nervio. También para producir un tratamiento en la artrosis de rodilla que no tiene una indicación de prótesis, por lo que la radiofrecuencia no sólo es útil y no sólo tiene su aplicación para la patología de la columna vertebral", agrega.

   Finalmente, el coordinador del Grupo de Trabajo de Radiofrecuencia de la Sociedad Española de Dolor (SED) recuerda que la radiofrecuencia puede ser también una técnica útil cuando el paciente sufre neuralgia del trigémino (dolor crónico que afecta a la cara) y éste no se puede controlar con medicación.