Las pérdidas de orina tienen solución: la fisioterapia

Incontinencia urinaria
PIXABAY
Actualizado 12/05/2016 14:08:42 CET

   MADRID, 12 May. (EUROPA PRESS) -

   La incontinencia urinaria es un tema 'tabú' y en muchas ocasiones no se quiere reconocer, pero es un problema frecuente que encuentra en la fisioterapia una fácil solución porque "afecta a mucha gente, desde la señora menopausica, el niño que se hace pis por la noche, la chica joven, la señora que no se conforma con una compresa y también los señores", ha asegurado la especialista en suelo pélvico y autora del libro '¿Mearte de risa? ¡Ni de broma!', Virginia Urcelay Segura.

   El libro es un manual que recoge consejos sobre cómo realizar actividades cotidianas de forma que se eviten lesiones en la musculatura pélvica, y "el hecho de publicar el libro es entender este problema de forma fácil y sencilla", ha subrayado la editora, Ana Martínez, durante la presentación en el Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Madrid.

   "Es una enfermedad frecuente que mortifica a gran parte de la población y que empeora la calidad de vida", ha indicado el ginecólogo de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Joaquín Díaz Recaséns, quién ha añadido que el libro "da importancia a la historia clínica, lo que nos narra el paciente, porque lo más importante para detectar una incontinencia es interpretar bien al paciente".

   "La autora enseña con sencillez los fundamentos de la rehabilitación del suelo pélvico, como el diagnóstico clínico de las causas de la incontinencia y la urgencia miccional, corrigiendo hábitos perjudiciales", ha añadido.

LAS PÉRDIDAS SON ALGO HABITUAL, PERO NO NORMAL

   "Es cierto que la incontinencia afecta más a mujeres que a hombres ya que el 75 por ciento de mujeres experimentan pérdidas de orina alguna vez en su vida". No obstante, "también el 25 por ciento de los hombres sufrirá incontinencia", ha señalado la autora.

   Es un problema de pérdida involuntaria de orina y "está demostrado que si al toser, estornudar o al correr echamos gotas de pis, se considera incontinencia". Esta patología limita las relaciones sociales, profesionales y sexuales de quienes lo padecen pero la prevención y el tratamiento con fisioterapia puede solucionarlo.

   El objetivo del libro "es luchar contra la resignación, ya que el 70 por ciento de mujeres que se tratan obtienen solución", ha asegurado la especialista poniendo como ejemplo el caso de una señora con incontinencia de esfuerzo que en tres sesiones de fisioterapia consiguió solucionarlo.

   Por eso, "el libro habla de casos frecuentes para intentar explicar el funcionamiento de la vejiga; intentar que los pacientes sepan localizar sus músculos para fortalecerlos", señala.

NO INTERRUMPIR NUNCA EL PIS

   Tal y como explica Virginia Urcelay, para prevenir el riesgo de sufrir incontinencia "nunca hay que cortar el chorro cuando se está haciendo pis porque no aporta nada y conlleva a muchos problemas futuros".

    "Cada vez que cortamos el pis, el músculo que envuelve la vejiga, llamado 'detrusor', se para y llega un momento en el que el músculo pierde la capacidad de contracción; hay que seguir haciendo pis para que la vejiga se vacíe, se relaje el esfínter y el músculo se contraiga de nuevo".

EJERCICIOS DE REHABILITACIÓN Y DEPORTE

   "Es importante identificar los músculos del suelo pélvico para poder hacer ejercicios varias veces a lo largo del día; para localizarlo, basta con abrir la mano, colocarla en una silla, sentarnos encima y contraer lo que toca la mano", ha explicado.

   Uno de los ejercicios más eficaces son los 'ejercicios de kegel' que se basan en la contracción voluntaria de los músculos del suelo pélvico para fortalecerlos. También la gimnasia abdominal hipopresiva que es recomendable para mujeres que acaban de dar a luz, personas con prolapsos pélvicos y con suelo pélvico débil.

   Algunos artilugios que pueden beneficiar a algunas mujeres "pero no a todas" son los conos y las bolas chinas que fortalecen "cuando no hay una patología muy grande". Lo importante "es saber cuándo utilizarlas y, además, saber como usarlas porque lo principal es su vibración por lo que no hay que quedarse paradas".

   Respecto a la práctica de deporte, la especialista ha recordado que "no hay ningún deporte que fortalezca el suelo pélvico" pero si algunos que no afectan ni dañan.

"Los deportes que perjudican gravemente suelen ser los de impacto como el running, el salto, el baloncesto, zumba, aerobic o tenis", indica. Para reducir su daño, "hay que contrarrestar fortaleciendo más el suelo pélvico, trabajando la musculatura perineal con los ejercicios de Kegel".

   En este sentido, la experta argumenta que "hay deportes que no hacen daño como la natación, pilates, yoga, step o algunas máquinas de gimnasio como las elípticas".

TAMBIÉN EXISTE EN HOMBRES Y NIÑOS

   Aunque no es tan común como en las mujeres, los hombres también padecen pérdidas de orina pero en menor medida porque "tienen un orificio menos, la uretra es más larga y el suelo pélvico es más estable, por lo que no sufre las mismas agresiones que el de la mujer ocasionadas tras el parto y con las tomas hormonales, por ejemplo", ha incidido la especialista, quién argumenta que "de los primeros 100 pacientes que tuve, 24 eran hombres".

   Además, "la incontinencia limita más a los hombres que a las mujeres porque para ellos tener que ponerse un pañal o compresa suele afectarles más psicológicamente".

   Por otra parte, la enuresis también afecta en la infancia donde "siempre hay más de una persona involucrada, desde el niño hasta la familia y profesores".

   Según Virginia Urcelay, la clave "es diferenciar entre responsabilizar al niño y culpabilizarlo porque no tiene la culpa pero si debe asumir las consecuencias, saber que ha pasado".

   Por esta razón, la prevención y educación es esencial y "debería formar parte del ámbito educativo porque, muchas veces, los malos hábitos tienen su origen en los colegios; sentarse en un bater sin asiento da sensación de incomodidad y muchos niños se acostumbran a no hacer pis en el colegio, y eso es un problema para el futuro", insiste la especialista.

PARA EL EMBARAZO, PARTO Y POST PARTO

   El embarazo suele ser muchas veces el comienzo de la aparición de síntomas de incontinencia urinaria y, por ello, es necesario la prevención ya que "es el factor de mayor riesgo de cara a sufrir dolencias en el suelo pélvico".

   Para ello, los ejercicios de Kegel son beneficiosos mientras que la gimnasia abdominal hipopresiva perjudica a la mujer durante el embarazo. Respecto al post parto, "jamas hay que trabajar con abdominales clásicos hasta que los músculos del suelo pélvico hayan recuperado buen tono" porque puede tener consecuencias "nefastas" para el suelo pélvico.

   "Habrá que tener paciencia para dar tiempo a la recuperación, esperar un par de semanas antes de hacer ejercicios de Kegel, no cargar peso, no cortar el chorro del pis y, si es necesario, acudir a un centro especializado de fisioterapia", ha concluido la especialista.