Oncológos destacan los beneficios de las terapias con haces de iones en la lucha contra el cáncer

Publicado 12/02/2020 14:26:49CET
Felipe Calvo de la Clínica Universidad de Navarra y Frédérick Bordry del CERN en la Fundación Ramón Areces
Felipe Calvo de la Clínica Universidad de Navarra y Frédérick Bordry del CERN en la Fundación Ramón Areces - FUNDACIÓN RAMÓN ARECES

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

Una doble conferencia con expertos en Oncología y Física, organizada por la Fundación Ramón Areces, ha puesto de manifiesto los beneficios que aportan las terapias con haces de iones en la lucha contra diferentes tipos de cáncer.

"Las terapias con haces de iones tienen un comportamiento dosimétrico excepcional: liberan la mayor parte de su energía en regiones muy estrechas de la anatomía, generan puntos milimétricos de liberación masiva de energía que pueden controlarse tridimensionalmente en el espacio anatómico mediante sistemas de escaneo y producir efectos biológicos de super-ionizacion terapéutica", ha comentado el catedrático de Oncología Radioterápica en la Universidad de Navarra, Felipe Calvo.

Asimismo, a su juicio, tanto la precisión como la personalización son elementos integrantes de la irradiación con haces de iones. "Menos toxicidad es siempre más calidad de vida: una contribución muy significativa para el paciente y para el sistema sanitario. Más control de cáncer es siempre prolongación de la vida. La combinación de estos efectos es progreso asistencial. El desafío tecnológico en haces de iones es la generalización de su accesibilidad", ha afirmado.

Por su parte, el responsable de explotación y tecnología del complejo de aceleradores del CERN, Frédérick Bordry, ha explicado que los iones pesados permiten dosis más bajas, son efectivos con tumores resistentes a la radioterapia y pueden reducir las metástasis, que son la principal causa de mortalidad. Además, apostilla, a diferencia de los rayos X o de los electrones, los protones e iones depositan la mayor parte de su energía a una profundidad dada dentro de los tejidos, minimizando la dosis a los órganos cercanos al tumor.

Dicho esto, el experto ha aseverado que los protones y los iones son superiores en la conservación de los tejidos circundantes, lo que reduce el riesgo de cáncer secundario y mejora la calidad de vida tras el tratamiento. "La terapia de protones es especialmente recomendable en tumores pediátricos, donde los tejidos circundantes son más delicados y el riesgo de tumores secundarios es mayor. También es idóneo para tumores cercanos a órganos vitales como la base del cráneo o el sistema nervioso central", ha recalcado.

ACTIVOS MÁS DE 30.000 ACELERADORES DE PARTÍCULAS EN TODO EL MUNDO

Del mismo modo se ha pronunciado el doctor Calvo, quien ha informado de que el beneficio dosimétrico minimizando la irradiación dispersa innecesaria hace de los haces de iones el tratamiento de elección en pacientes pediátricos que necesitan radioterapia. "El beneficio clínico en tolerancia de tejidos normales y menor toxicidad extenderá el uso de haces de iones a modelos de tratamiento intensivos en pacientes frágiles", ha asegurado.

En estos momentos hay activos más de 30.000 aceleradores de partículas en todo el mundo, de los cuales solo menos de un uno por ciento están dedicados a la investigación fundamental. "La medicina es la aplicación principal para un tercio de los aceleradores en funcionamiento. La idea de usar aceleradores para tratar enfermedades es casi tan antigua como los propios aceleradores", ha subrayado.

Al mismo tiempo, este responsable del CERN ha explicado cómo los iones pesados son más efectivos que los protones o los rayos X para atacar el cáncer. "Esto es así porque las partículas y los rayos X rompen el ADN y así se producen múltiples rupturas, provocando la muerte de la célula tumoral. Sin embargo, un mecanismo clave en el proceso de interacción entre la radiación y el tejido es la reparación automática del ADN por parte de las células del cuerpo. Los protones y los rayos X provocan roturas de cadena sencilla que son fáciles de reparar (y que permiten que la enfermedad continúe). Los iones causan una mayor densidad de roturas de doble cadena, mucho más difíciles de reparar", ha enfatizado.

Finalmente, el doctor Calvo ha destacado que el beneficio dosimétrico encontrará su valor clínico en la próxima década en los análisis de coste-eficiencia, que en el caso de las técnicas de radioterapia precisa (incluso con la actual tecnología de fotonterapia) están bien contrastados en un cambio de la práctica clínica profundo: hipofraccionamiento, mínima toxicidad, más control de cáncer.

"El efecto de super-ionizacion y liberación masiva de antígenos tumorales abre un horizonte de oportunidad para explorar la radio-inmunogenicidad del hipofraccionamiento extremo (que solo es posible en tecnología de radioterapia super-precisa) a modelos de tratamiento como potenciación de la inmunoterapia en pacientes con enfermedad metastásica. Es un nuevo paradigma de la oncología para el que la irradiación con iones aporta soluciones clínicas realistas: balance toxicidad versus control muy favorable", ha concluido.

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