Publicado 17/08/2021 17:59CET

Un nuevo análisis del histórico estudio sobre el escorbuto permite actualizar las necesidades de vitamina C

Archivo - Desmontamos los mitos que rodean al uso de la Vitamina C
Archivo - Desmontamos los mitos que rodean al uso de la Vitamina C - CORTESÍA SM CONTENT STUDIO - Archivo

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Washington (Estados Unidos) han realizado un nuevo análisis del histórico estudio sobre el escorbuto ha permitido actualizar las necesidades de vitamina C.

En el estudio sobre el escorbuto, denominado experimento del "naufragio" y que comenzó en 1944, se alimentó a los voluntarios solo con lo que la marina llevaba en los botes salvavidas. El agotador experimento dio como resultado que se llevara más agua y menos comida en los botes salvavidas.

Este fue uno de los experimentos más sólidos realizados en seres humanos durante esta época en Inglaterra. Participaron 20 sujetos, la mayoría de los cuales eran objetores de conciencia que vivían en el edificio donde se realizaron muchos experimentos, incluido el del naufragio. Fueron supervisados por un futuro premio Nobel y se guardaron datos detallados de cada participante en el estudio.

Aunque dos participantes en el ensayo desarrollaron problemas cardíacos que pusieron en peligro su vida debido al agotamiento de la vitamina C, ninguno sufrió daños permanentes, y en entrevistas posteriores varios participantes dijeron que volverían a ser voluntarios dada la importancia de la investigación.

Debido a la guerra y a la escasez de alimentos, no había suficiente vitamina C disponible, y querían ser conservadores con los suministros. El objetivo de los investigadores no era determinar la ingesta de vitamina C necesaria para gozar de una salud óptima, sino averiguar los requisitos mínimos de vitamina C para prevenir el escorbuto.

La vitamina C es un elemento importante en la capacidad del cuerpo para curar las heridas porque la creación de tejido cicatrizal depende de la proteína del colágeno, y la producción de colágeno depende de la vitamina C. Además de volver a tejer la piel, el colágeno también mantiene la integridad de las paredes de los vasos sanguíneos, protegiendo así contra los accidentes cerebrovasculares y las enfermedades cardíacas.

En el ensayo, los investigadores asignaron a los participantes cero, 10 o 70 miligramos al día durante una media de nueve meses. A continuación, los sujetos agotados fueron reabastecidos y saturados con vitamina C. Se hicieron heridas experimentales durante este agotamiento y reabastecimiento. Los investigadores utilizaron la fuerza de la cicatriz de las heridas experimentales como medida de los niveles adecuados de vitamina C, ya que la mala cicatrización de las heridas, además de condiciones como el sangrado de las encías, son una indicación de escorbuto.

Al final, los investigadores dijeron que 10 miligramos al día eran suficientes para evitar los signos del escorbuto. Basándose en parte en estos resultados, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda 45 miligramos al día. En cambio, los resultados de los reanálisis de los datos sugieren que la recomendación de la OMS es demasiado baja.

En una labor de 'detective científico', este trabajo, publicado en la revista 'American Journal of Clinical Nutrition', sometió los datos a modernas técnicas estadísticas diseñadas para manejar muestras de pequeño tamaño, técnicas de las que no disponían los científicos originales.

Así, descubrieron que los datos de este estudio único, que ha sido una piedra angular utilizada por la OMS y otros organismos para establecer niveles saludables de vitamina C en los seres humanos, necesitaban algo más que un "método a ojo" de evaluación de datos.

"Se concluye que el hecho de no haber reevaluado los datos de un ensayo emblemático con métodos estadísticos novedosos a medida que se disponía de ellos puede haber conducido a una narración engañosa sobre las necesidades de vitamina C para la prevención y el tratamiento de las patologías relacionadas con el colágeno", explica el líder de este reanálisis, Philippe Hujoel.

Los análisis paramétricos de los datos del ensayo revelan que se requiere una ingesta media diaria de vitamina C de 95 mg para prevenir la debilidad de las cicatrices en el 97,5 por ciento de la población. Esta ingesta de vitamina C es más del doble de la ingesta diaria de 45 mg de vitamina C recomendada por la OMS, pero es coherente con los paneles de la Academia Nacional de Medicina de Estados Unidos y de otros países.

El estudio también descubrió que la recuperación de una deficiencia de vitamina C lleva mucho tiempo y requiere niveles más altos de vitamina C. Incluso una dosis media diaria de 90 miligramos de vitamina C durante seis meses no consiguió restaurar la fuerza normal de las cicatrices de los participantes en el estudio.