Publicado 28/06/2021 11:47CET

Por qué no deben pasar más de 5 días entre el diagnóstico de leucemia mieloide aguda y el inicio del tratamiento

Recopilan las principales barreras y estándares para alcanzar una atención de calidad en el cáncer de próstata avanzado
Recopilan las principales barreras y estándares para alcanzar una atención de calidad en el cáncer de próstata avanzado - SECA

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

Según el responsable de los Proyectos de Investigación de la la Sociedad Española de Calidad Asistencial (SECA), el doctor Emilio Ignacio García, "el tiempo entre el diagnóstico de leucemia mieloide aguda (LMA) y el inicio del tratamiento es crucial que sea muy corto, inferior a cinco días".

En este sentido, también ha destacado la importancia de que el paciente disponga de un diagnóstico integrado en un máximo de 30 días, y que la citometría se realice en las primeras 24-48 horas. Así lo ha puesto de manifiesto con motivo de la reciente Semana Europea contra la Leucemia, durante la cual la SECA, con la participación de las universidades Miguel Hernández de Elche (UHM) y de Cádiz (UCA) y la colaboración de Astellas, han presentado el documento de consenso 'Indicadores y estándares para una atención de calidad a pacientes con leucemia mieloide aguda'.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estima que se diagnostican más de 6.000 casos de leucemia al año en España, que es un cáncer del tejido hematopoyético, como la médula ósea; si bien existen cuatros subtipos de este tipo de tumor: leucemia mieloide aguda, leucemia mieloide crónica, leucemia linfocítica aguda y leucemia linfocítica crónica.

En concreto, la LMA es el tipo de leucemia más común en adultos, representando el 40 por ciento de todas las leucemias en el mundo occidental, con una incidencia mundial de 3,7 casos por cada 100.000 habitantes. Aunque un elevado porcentaje de los pacientes con LMA responderán a los tratamientos iniciales, aproximadamente un 20 por ciento presentará enfermedad refractaria al tratamiento y más el 50 por ciento recaerá.

El pronóstico en estos pacientes es "desolador", según señalan desde la SECA, con supervivencias de entre 6 y 9 meses. Ciertas mutaciones, como la mutación de FLT3-ITD confieren un pronóstico particularmente negativo, con una mayor proporción de recaídas y menor supervivencias que aquellos pacientes que no presentan dicha mutación.

"Con este trabajo hemos podido detectar las barreras que nos encontramos para lograr ofrecer una asistencia de calidad y seguridad al paciente con leucemia mieloide aguda, así como los fallos o errores que ocurren en la práctica clínica diaria", destaca el doctor García, quien agrega que la mediana de edad de los pacientes con LMA es de 64 años y la mayoría de ellos se sitúan en la franja de los 60-75 años.

El trabajo, además, pone de manifiesto la importancia de disponer de un protocolo consensuado para el diagnóstico citogenético y molecular de pacientes con LMA donde se establezcan las pruebas mínimas para el correcto manejo clínico de estos pacientes. "Estas pruebas de genética deben realizarse en la primera semana que se ve al paciente", señala la presidenta de la SECA, la doctora Inmaculada Mediavilla.

Además, "la existencia de un protocolo de manejo interdisciplinar de la patología (Hematología, Cuidados Críticos, Nutrición, Infectología, Medicina Interna, Paliativos, Farmacia, Radiología, Microbiología) es un aspecto más que importante a la hora de manejar el abordaje de la LMA", advierte la doctora Mediavilla.

LA INVOLUCRACIÓN DE LOS PACIENTES EN EL DESARROLLO DEL TRATAMIENTO

Los especialistas implicados en la elaboración de este consenso señalan la necesidad de involucrar a los pacientes en ciertas tomas de decisiones. "Contar con la opinión de los pacientes e incorporar su perfil en los diferentes órganos de decisión siempre será una acción muy acertada para mejorar su diagnóstico y favorecer la incorporación de los tratamientos adecuados", señala la doctora Mediavilla, quien advierte de la necesidad de un representante de estas asociaciones de pacientes en el comité multidisciplinar, lo que ayudaría a un correcto diagnóstico y tratamiento adecuado.

Por otro lado, los especialistas alertan de la falta de una correcta educación sanitaria para los cuidadores y el paciente, y que se ve reflejado en el informe. En este sentido, los profesionales deben de ocuparse no solo de aspectos relacionados con el diagnóstico y los tratamientos, "aspectos que nosotros denominados aspectos de calidad científico-técnica", apunta el responsable de Proyectos de Investigación de la SECA, sino que también deben incorporar al paciente en la toma de decisiones e informarlos y educarlos de todos los aspectos que deben saber para llevar lo mejor posible su enfermedad.