Publicado 28/09/2021 10:29CET

Los neumólogos publican un documento de consenso para unificar el seguimiento de los pacientes Covid

Archivo - Paciente de covid atendido por una médica.
Archivo - Paciente de covid atendido por una médica. - BYMURATDENIZ/ISTOCK - Archivo

MADRID, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha publicado el 'Documento de Consenso de Seguimiento post-Covid-19' con recomendaciones para el seguimiento clínico tras haber superado la fase aguda de esta enfermedad, con un doble objetivo: por un lado, conseguir que los pacientes reciban un seguimiento clínico oportuno y, por otro, evitar la sobrecarga de trabajo en el sistema sanitario por la realización de consultas y exploraciones innecesarias.

Así, el documento, publicado en la revista 'Open Respiratory Archives', realizado por profesionales de distintas áreas de SEPAR, pretende ayudar al profesional clínico a identificar las posibles complicaciones respiratorias que pueden aparecer durante los meses posteriores al cuadro agudo de la enfermedad.

Por otro lado, "ayuda a poner orden y a protocolizar el seguimiento y las pruebas complementarias que necesitan los pacientes, puesto que se han venido realizando sin que existiera este protocolo", según el neumólogo Oriol Sibila, primer firmante del documento y miembro de SEPAR.

CUADROS CLÍNICOS DE LA COVID-19

El consenso establece una clasificación de los distintos cuadros clínicos con los que puede cursar la Covid-19, que van desde la infección de las vías respiratorias altas a la neumonía y otras complicaciones.

Los pacientes con una infección respiratoria de vías altas son aquellos que tienen síntomas respiratorios, pero en los que no hay evidencia de una afectación de los pulmones en forma de neumonía evidenciada por clínica y radiología.

Los pacientes con neumonía son aquellos casos con evidencia clínico-radiológica de afectación pulmonar en forma de neumonía que puede ser leve, moderada o grave, atendiendo a los siguientes criterios: leve, en pacientes que no han requerido ingreso hospitalario; moderada, en pacientes que han requerido ingreso en sala convencional y necesidad de oxigenoterapia con una fracción inspirada de oxígeno (FiO2) inferior al 40 por ciento; y grave, en pacientes que han requerido ingreso en unidad de cuidados intensivos, unidad de cuidados respiratorios intermedios (UCRI) y/o necesidad de oxigenoterapia con una FiO2 superior a 40 por ciento.

Además, puede haber otros pacientes con otras complicaciones pulmonares, independientemente de la gravedad de la neumonía, que incluyen el tromboembolismo pulmonar (TEP), infiltrados intersticiales pulmonares (con imágenes de tomografía computarizada de alta resolución torácica sugestivas de focos organizativos, daño alveolar difuso o fibrosis incipiente), engrosamientos pleurales, atelectasias y neumotórax o neumomediastino.

SEGUIMIENTO PARA CADA GRUPO DE PACIENTES

El documento de consenso establece el seguimiento que debe realizarse en cada una de las tres situaciones expuestas. En los pacientes con afectación de vías respiratorias altas, se recomienda el seguimiento en atención primaria, con una visita, que se sugiere telemática, a los 2-3 meses del cuadro agudo.

Si los pacientes persisten con síntomas respiratorios, como tos crónica, dolor torácico, disnea grados 3 y 4 de la mMRC, necesitarán una consulta médica presencial, y se recomienda la realización de una radiografía de tórax y una espirometría para descartar alteraciones pulmonares o de la vía aérea. En caso de detectarse alteraciones, se debe consultar o derivar al neumólogo del centro de salud o centro hospitalario de referencia.

En los pacientes con neumonía leve-moderada, se recomienda una visita (telemática o presencial) con una radiografía de tórax a los 2-3 meses tras el alta. Si no se aprecian alteraciones y el paciente no tiene síntomas, se debe realizar una espirometría simple en los siguientes 3-6 meses para detectar alteraciones asintomáticas o no visibles en la radiografía.

Si esta es normal, se procederá al alta y, si se detectan alteraciones, se valora el seguimiento en la consulta post-Covid-19, donde se efectuarán al paciente distintas pruebas de función pulmonar. La frecuencia de seguimiento en la consulta postCovid-19 y el tipo de exploraciones complementarias que se harán dependerán de los hallazgos encontrados. En general, se recomiendan visitas de control cada 3-6 meses en función de la gravedad.

En los pacientes con persistencia de síntomas, alteraciones espirométricas graves o lesiones radiológicas graves o que no se han resuelto se recomiendan visitas cada 3 meses, y para el resto de los pacientes cada 6 meses.

En los casos de neumonía grave, se debe programar una visita al mes del alta, que puede ser telemática, pero que debe incluir cuestionario de síntomas (tos, dolor torácico, disnea, pérdida de olfato y anorexia), pruebas de imagen y valoración del tratamiento. Si hay persistencia o deterioro de los síntomas o de las imágenes radiológicas, se debe derivar al paciente a una visita presencial preferente, siguiendo los circuitos predeterminados para evitar un posible riesgo de transmisión de la infección.

En este sentido, a los 2-3 meses del alta, se debe realizar una visita presencial o telemática, que incluya una analítica sanguínea (hemograma y marcadores inflamatorios), pruebas de la función pulmonar y pruebas de imagen. El documento también detalla el seguimiento ante distintos tipos de secuelas.

En los pacientes con secuelas post-Covid-19 inespecíficas, de lenta evolución, se recomienda seguimiento en consulta post-Covid-19 cada 3-6 meses en función de los hallazgos observados. Mientras que en los pacientes con secuelas post-Covid-19 específicas de tipo intersticial, vascular o bronquiectasias, se recomienda derivar a las consultas monográficas.

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