Navarra.-SNS cumple un año de implantación del plan personal de autocuidados para pacientes con enfermedad vascular

Actualizado: lunes, 26 julio 2010 15:17

El objetivo es que los pacientes adquieran las habilidades necesarias para alcanzar la mayor autonomía posible en su control y seguimiento

PAMPLONA, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

El objetivo del plan personal de autocuidados, implantado hace ya hace un año, es favorecer que las personas con una enfermedad vascular tengan un mejor conocimiento de su proceso, afronten la nueva situación y adquieran las habilidades necesarias para alcanzar la mayor autonomía posible en su control y seguimiento y poder así, vivir más y mejor. Se pretende, en definitiva, apoyar el esfuerzo que hacen los pacientes para aceptar y manejar su enfermedad.

Así lo han puesto de manifiesto en una sesión informativa, Cristina Ibarrola, directora de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud; Ana Fernández Navascués, enfermera del Centro de Salud de Tafalla, y Cristina Echeverría Enciso, enfermera del Centro de Salud de Ansoáin. El plan incluye objetivos básicos como dejar de fumar, mejorar la alimentación, hacer ejercicio físico adecuado, mantener un peso saludable, controlar el estrés, tomar la medicación indicada y realizar algunos controles.

El protocolo de autocuidados en enfermedades vasculares se realiza actualmente en los 13 centros de salud en los que se ha implantado el Plan de Mejora de Atención Primaria. Una mayor información, educación y capacitación ayudan al paciente a asumir su enfermedad, implicarse activamente en su autocontrol y mejorar los resultados en su salud.

Con este fin, el protocolo se inicia ya durante el ingreso hospitalario, donde el paciente y sus familiares participan en una sesión educativa, impartida por las enfermeras del servicio, donde se les dan conocimientos básicos de la enfermedad que padecen y de sus cuidados, así como del seguimiento que realizará el Servicio de Cardiología y los centros de atención primaria.

Una vez dado de alta, el paciente es atendido en la consulta de su medico de familia donde se le amplía la información de su proceso, se le entrega el tríptico informativo, se le resuelven las dudas y se establece el tratamiento definitivo. Se le deriva a la consulta de la enfermera, donde se informa al paciente de la oferta de capacitación en el manejo de la enfermedad y de aprendizaje de las habilidades necesarias para el autocuidado y autocontrol.

El paciente puede elegir entre diferentes modalidades de capacitación: autoformación supervisada, formación individual en un mínimo de tres consultas de enfermería o formación en un taller grupal de tres horas de duración. En la evaluación realizada tras un año de implantación, en los cinco primeros centros de salud, se habían incluido 905 pacientes en el programa, de los cuales un 80 por ciento habían elegido ser capacitados con apoyo individual, un 11 por ciento con autoformación y un 9 por ciento con apoyo grupal.

Finalmente, se le hace entrega del manual de autocuidados y se acuerdan las citas según la opción elegida. Una vez finalizada la capacitación se establece con el paciente el plan personal de autocuidados, que es un acuerdo de objetivos pactados entre el paciente y el profesional, en el que constan las metas que se plantea alcanzar en un periodo determinado y el tipo de autocontrol que asume.

Para plasmar este acuerdo y para realizar el seguimiento se utilizan, como apoyo, los cuadernos de autocontrol diseñados al efecto.

La periodicidad y el tipo de consultas de seguimiento del médico de familia y de la enfermera será el más apropiado para cada paciente y se basará en sus necesidades clínicas, según se ha informado este lunes.

También se le realiza, una consulta generalmente anual, de reevaluación clínica. En ella, además de valorar las pruebas diagnósticas y de ajustar el tratamiento, la enfermera y el paciente revisan el plan personal de autocuidados y lo adecuan al nuevo periodo. En dependencia de la evolución del paciente y su grado de implicación se propone incorporar consultas no presenciales (telefónicas o por correo electrónico), igualmente eficaces y más cómodas para los pacientes.

En la zona, la trabajadora social, junto con otros servicios y asociaciones, realizará acciones para promover entornos que favorezcan el autocuidado y el desarrollo de estilos de vida saludables.

La promoción de autocuidados en personas con procesos crónicos constituye una demanda de los pacientes y una estrategia básica de la Dirección de Atención Primaria, la Sección de Promoción de la Salud del Instituto de Salud Pública, y, en el caso vascular, del Área del Corazón y otros servicios de cardiología. Y junto a los planes personalizados, en este marco se ha realizado también un protocolo de autocuidados en enfermedades vasculares para los equipos de atención primaria (EAPs).

Además se han elaborado materiales de apoyo para los pacientes y para los profesionales y se han realizado sesiones en los centros de salud y talleres de formación a las enfermeras y trabajadoras sociales como herramienta fundamental para su puesta en marcha.