Publicado 12/11/2020 08:14CET

Cómo la musicoterapia puede ayudar a las personas con covid-19

Mujer con cáncer escuchando música. Músicoterapia.
Mujer con cáncer escuchando música. Músicoterapia. - KATARZYNABIALASIEWICZ - Archivo

    MADRID, 12 Nov. (EDIZIONES) -

    La Musicoterapia es una disciplina efectuada por un musicoterapeuta formado, que emplea la música y sus elementos (sonido, ritmo, melodía y armonía) para lograr una serie de objetivos terapéuticos relevantes, y acordados entre el paciente, el musicoterapeuta y el equipo médico interdisciplinar.

    En España son cada vez más los hospitales, centros sanitarios, sociedades científicas, asociaciones y fundaciones, que van incluyendo proyectos de musicoterapia entre sus tratamientos, "y es que esta terapia puede ser de gran ayuda para muchos pacientes con una gran variedad de patologías", según defiende en una entrevista con Infosalus Miguel Ángel Diví Castellón, musicoterapeuta y coordinador en la Fundación Musicoterapia y Salud, así como responsable académico del máster de Musicoterapia de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Zaragoza.

    También se trabaja a modo preventivo en los contextos escolares, según prosigue, para prevenir por ejemplo el bullying o mejorar la convivencia en las aulas. "Ahora en época de pandemia es útil para reducir los niveles de estrés y de ansiedad, tanto para el equipo docente como para los niños, frente a todas las medidas sanitarias que debemos aplicar", indica.

   Esta disciplina, según cuenta, fue reconocida a partir de 1950 como una carrera de estudios sanitarios y está registrada en las universidades de Estados Unidos y de Argentina. "Los profesionales musicoterapeutas desempeñan su labor en los centros de educativos, sanitarios y sociales. Las organizaciones internacionales médicas han incorporado esta disciplina según consta en el Index Medicus", agrega.

   Y es que, según remarca Diví Castellón, se trata de una terapia que está muy difundida a nivel mundial y "las investigaciones así lo avalan", a la vez que destaca que en esta pandemia de COVID-19 son cada vez más los trabajos científicos que están constatando su utilidad con los pacientes infectados.

    Por ejemplo, apunta a un estudio preliminar italiano publicado en julio de 2020 en 'The Arts in Psychotherapy' que ponía de manifiesto que la Musicoterapia receptiva había sido muy efectiva en 34 profesionales sanitarios que atendían a pacientes de COVID-19 a la hora de reducir sus niveles de estrés y mejorar su bienestar. "La Musicoterapia puede ser de gran ayuda a la hora de afrontar los efectos psicosociales, con todo el componente emocional que conlleva esta pandemia, y por ejemplo a la hora de reducir los niveles de ansiedad o de estrés en la población", defiende el musicoterapeuta español.

    Dice que igualmente las intervenciones con música pueden proporcionar una opción de tratamiento viable para la ansiedad en pacientes con asistencia respiratoria mecánica, de acuerdo con una revisión realizada por Cochrane en 2014 de 14 ensayos clínicos. "Se está comprobando que gracias a ella se reducirían las estancias en las UCI y que la musicoterapia de UCI pediátrica reduce un promedio de 10.000 euros del coste de una estancia, así como la medicación", asegura Diví.

    Por otro lado, resalta que los musicoterapeutas profesionales tienen mucho que aportar y se están publicando ya investigaciones sobre los beneficios de su intervención en la COVID-19", como un trabajo publicado el pasado junio en 'Acta Paediatrica' sobre problemas psicopatológicos relacionados con la pandemia COVID-19 y su prevención con la musicoterapia.

LOS TRASTORNOS DE SALUD MENTAL INFANTO JUVENIL

Miguel Ángel Diví Castellón acaba de publicar 'Musicoterapia' (Desclée de Brouwer), un manual en el que explica que esta disciplina también está indicada, con evidencia científica suficiente, en TEA, en niños con déficit de atención e hiperactividad, en trastornos de conducta alimentaria, en el trastorno mental grave como la esquizofrenia, en el TOC o el trastorno depresivo mayor, por ejemplo.

    "La Musicoterapia es principalmente una terapia no verbal y en algunas patologías suele existir dificultad a la hora de expresarse verbalmente, sobre todo en niños, donde el lenguaje artístico y musical puede ser la mejor herramienta y manera que tienen muchas veces para sacar lo que llevan dentro", agrega.

    Según concreta, puede ser también útil en la rehabilitación del lenguaje, o también a la hora de adquirirlo, por ejemplo, siendo muy importante en niños autistas, para quienes siempre es más sencillo aprender a hablar por canciones que no por conceptos más abstractos, que además en la infancia suelen resultar más complejos.

    "La Musicoterapia también se trabaja en España dentro de las UCI, tanto pediátricas como de edad adulta, en las unidades de quemados, en las unidades del dolor, en centros y hospitales de día, entre otros centros sanitarios. Además, los musicoterapeutas trabajan con personas con demencia, Alzheimer, ictus, trastorno mental grave, en neurorehabilitación, Oncología, rehabilitación física y cuidados paliativos", resume.

    Es más, resalta que puede ayudar también en la reducción de la ansiedad durante los procedimientos médicos, así como suponer una oportunidad de humanización de los espacios sanitarios. "Son muchos los ámbitos en los que puede colaborar la musicoterapia", celebra el también miembro del Consejos Asesor de Salud Mental del Gobierno de Aragón.

¿CÓMO LO LOGRA?

    Según explica el musicoterapeuta y formador de musicoterapeutas, con más de 20 años de experiencia, "la música guarda importantes relaciones con el cerebro y con todas sus funciones y activa más zonas cerebrales que las que ponen en marcha el simple lenguaje o la comunicación".

    "Hay investigaciones que verifican las áreas del cerebro que se activan cuando una persona escucha o hace música. Las áreas del cerebro que 'se encienden' cuando se escucha música son diferentes cuando se separa el ritmo, de la melodía, de la armonía, es decir, cada elemento de la música activa un área del cerebro diferente, pero la música pone en marcha todo el cerebro", señala.

    Ahora bien, precisa que en esta disciplina el musicoterapeuta no "pone sólo canciones", sino que "trata de elaborar un traje sonoro a medida de cada paciente", para lo que los especialistas suelen fijarse en las necesidades terapéuticas de cada persona, cuáles son las músicas importantes para ellos, los ritmos para esa persona, y se trata de implicar al paciente para que haga música con ellos.

   "Cuando se empodera a pacientes en su propio proceso de rehabilitación se les brinda la oportunidad de que sean agentes activos en su propia recuperación", sentencia el coordinador de la Fundación Musicoterapia y Salud.

    Diví Castellón advierte de que en nuestro país existe un "gran intrusismo" en el mundo de la musicoterapia, a pesar de que se trata de una disciplina que está regulada y legislada en otros países de nuestro entorno. Para ser musicoterapeuta es necesario tener conocimientos musicales, una carrera universitaria en áreas de la salud o de la educación, y además realizar uno de los másteres oficiales o propios que existen sobre la materia en España, según detalla.

    Eso sí, señala que actualmente en nuestro país es necesaria una legislación que proteja tanto a los usuarios como a los musicoterapeutas sobre cuál es la capacitación para poder ejercer en España, aparte de más recursos para su inclusión en la cartera sanitaria.

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