Médicos de Familia ve "urgente" implantar las medidas de difusión entre profesionales sobre el uso de antibióticos

Publicado 18/11/2019 14:10:35CET
Pastillas, fármacos
Pastillas, fármacos - FLICKR/E-MAGINE ART - Archivo

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SemFYC) recuerda que, ante el elevado nivel de la resistencias bacterianas en España, es urgente implantar las medidas de difusión hacia profesionales sanitarios previstas en los Programas de Optimización de Uso de los Antibióticos (PROA).

Entre el 80 y el 90 por ciento de las prescripciones a personas de antibióticos se hacen en la consulta de Atención Primaria o Servicios de Urgencias Extrahospitalarios y Hospitalarios. Sin embargo, en la mayoría de los casos de las infecciones de las vías respiratorias altas (catarros, gripe, faringitis, rinitis) el uso de antibióticos es innecesario.

Ante esta situación, señalan , motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos y el inicio de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso de los Antibióticos, que estima que entre el 20-40% del uso se hace de antibióticos (en Atención Primaria, en Urgencias hospitalarias y extrahospitalarias) es inadecuado. Además, se calcula que en el año 2050, la cifra de muertes anuales relacionados con infecciones resistentes en Europa podría situarse en torno a los 40.000 si no se actúa de manera decidida y urgente.

En este momento, en España "estamos en un nivel medio alto de resistencia en las principales bacterias que producen infecciones graves a nivel comunitario, comparado con el resto de los países europeos. Estás resistencias, especialmente de gérmenes Gramnegativos de origen entérico, están aumentado de forma progresiva durante los últimos años", afirma José María Molero, del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas de la semFYC.

En España, los niveles de consumo de antibióticos y de resistencias bacterianas en la comunidad se encuentran entre los más altos de la Unión Europea. Frente a esta realidad, señalan que en el momento actual, la clave de la lucha contra las resistencias se centra en el desarrollo de estos programas a nivel del ámbito extrahospitalario, hecho que justifica todavía más, tras la reciente elaboración por este grupo técnico del PRAN, las normas de acreditación que definan los requisitos a contemplar por los PROA en Atención Primaria.

CONSECUENCIAS DEL AUMENTO DE LA RESISTENCIA

"El uso inadecuado puede tener consecuencias que ya conocemos y que se han visto reflejadas en los elevados niveles de resistencias detectados en los estudios de vigilancia desarrollados a nivel europeo por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC)", según confirma Molero.

El progresivo aumento bacterias y de otros gérmenes resistentes a los tratamientos habituales, "supone un importante impacto clínico, y socioeconómico". Al aumentar el riesgo de complicaciones y de fallecimiento de los infectados, se incrementan los costes sanitarios derivados de la atención clínica (aumenta el porcentaje de ingresos hospitalarios y del tiempo de hospitalización) y los costes indirectos extrasanitarios y de pérdida de productividad", señala el portavoz del Grupo de Trabajo de la semFYC en Enfermedades Infecciosas.

"Cuantos más antibióticos de amplio espectro utilicemos, más exposición estamos permitiendo a las bacterias que portamos en nuestra nariz, garganta o intestino (flora) y, de esta forma seleccionan bacterias cada más resistentes. Estas bacterias pueden producir infecciones resistentes tanto en la personas que es portadora como en los que están en contacto con ellas. Como más antibióticos utilicemos y como de más espectro estas sean, habrá un mayor riesgo de existencia de gérmenes resistentes en la flora habitual de las persona", explica.

En un futuro no es descartable que exista un elevadísimo porcentaje de resistencias y que tengamos pocos antibióticos que sean eficaces contra determinados gérmenes que son los que producen infecciones en pacientes de mayor edad y con situación de comorbilidad en cuanto a patologías crónicas. "Hay que recordar que no se prevé la aparición de nuevos antibióticos en los próximos años que puedan actuar frente a las bacterias resistentes", añade.

Para Molero, está claro que los profesionales que prescriben antibióticos para abordar infecciones microbianas "tendrán que contar con información actual y rigurosa sobre los niveles de resistencias locales, conocer los algoritmos de prescripción basados en guías de práctica clínica, tener acceso a la formación necesaria o a las herramientas que puedan facilitar la toma de decisiones en la consulta, como las pruebas rápidas".

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