Médicos de familia reclaman un mejor acceso de los poblados chabolistas a los servicios básicos del SNS

Actualizado 25/02/2011 15:23:53 CET
EP

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La exclusión y la pobreza de los asentamientos chabolistas de muchas ciudades españoles afecta a la calidad de vida de sus habitantes hasta el punto de que su esperanza de vida puede verse "drásticamente disminuida", de ahí que los médicos de familia pidan "facilitar el acceso de estas personas a los servicios básicos del Sistema Nacional de Salud (SNS".

Así lo ha asegurado el doctor José Zarco, que participa estos días en las jornadas sobre 'Actualización de Medicina de Familia' organizadas en Bilbao por la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), en las que se debate el papel que estos profesionales en la detección de estas situaciones de riesgo.

"Son muchos los riesgos que supone vivir así", asegura este experto, destacando tanto los accidentes de tráfico, sobre todo en los niños, por la ausencia de aceras y cualquier tipo de señalización, la falta de acceso a agua potable o luz, y la ausencia de unas estructuras básicas urbanísticas mínimas (tomas de agua, desagües, alcantarillado, recogida de basuras*.).

Todo ello provoca "situaciones de falta de higiene" que "favorecen la propagación de infecciones gastrointestinales y otros brotes asociados (infestación de ratas, sarna, etc.)", explica el doctor Zarco.

Del mismo modo, la presencia de animales sin control veterinario y la proliferación de otros como las ratas suponen una "fuente más" de problemas sanitarios en estas zonas.

El doctor Zarco destaca que se han llevado a cabo propuestas que han resultado ser útiles para mejorar la situación de las poblaciones residentes en estas zonas de exclusión social, como el foro sociosanitario multiprofesional que él coordina en Villa de Vallecas, Madrid.

"El mayor rendimiento de estos equipos se consigue con una perspectiva integral", asegura Zarco, lo que supone la colaboración de profesionales sanitarios y no sanitarios, pertenecientes a áreas de lo social (trabajadores sociales, mediadores interculturales, educadores*) y de educación, así como de los profesionales que trabajan en el campo de las drogodependencias.

UNIDADES MÓVILES PARA LOS CASOS MÁS GRAVES

Estas unidades móviles no sólo prestan atención a patologías graves, enfermedades infecto-contagiosas como la tuberculosis o la infección por VIH, sino a "realizar actividades preventivas, de planificación familiar y servir como puntos de mira para explorar necesidades, detectar alarmas epidemiológicas y priorizar intervenciones".

Según el doctor Zarco, la clave está en "actuar antes de que se produzca dicha exclusión", para lo que el médico de familia, junto con el personal de enfermería y el trabajador social, puede y debe sumar esfuerzos en la recogida de datos que le permita valorar la vulnerabilidad de estas personas.

"Es clave conocer la situación familiar y social de los pacientes, es decir, si depende económicamente de su entorno, en qué tipo de familia vive, si hay conflictos o las características de la vivienda que ocupan", insiste.