Publicado 16/04/2021 11:50CET

La medicina de laboratorio, clave en la estratificación del riesgo y la monitorización del paciente COVID-19

Archivo - Foto de recurso de laboratorio.
Archivo - Foto de recurso de laboratorio. - PIXABAY/FOTOSHOPTOFS - Archivo

MADRID, 16 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comisión de Magnitudes Biológicas relacionadas con la Urgencia Médica de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio (SEQCML), el doctor Luis García de Guadiana Romualdo, ha puesto en valor el papel de la medicina de laboratorio en pandemia, ya que "contribuye a la identificación de pacientes tanto de bajo como de alto riesgo de progresión, y también se utiliza para el establecimiento de estrategias de tratamiento ambulatorio, reduciendo así la presión asistencial en los hospitales y la monitorización del curso de la enfermedad".

En el mismo sentido, el vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio, el doctor Antonio Buño destaca cómo desde el primer momento el laboratorio clínico ha sido "pieza clave" en la correcta organización de la asistencia. "Desde el diagnóstico de la infección mediante la detección del virus en muestras de vías respiratorias hasta las pruebas necesarias para el correcto seguimiento, pronóstico y ayuda en la toma de decisiones terapéuticas, el laboratorio clínico está siendo una pieza absolutamente fundamental en el complicado puzle de esta nueva situación", señala.

Ambos expertos, junto con el miembro de la Comisión de Medicina de Laboratorio Basada en la Evidencia de la SEQCML, el doctor Daniel Morell García, participan en la mesa organizada por dicha Sociedad 'Aportación de la medicina de laboratorio en la pandemia COVID-19' en el marco del 2º Congreso Nacional Multidisciplinar COVID-19 de las Sociedades Científicas en España.

REGISTRO BIOCOVID

El registro BIOCOVID es un ejemplo del trabajo e implicación de los profesionales de laboratorio de España durante la pandemia. Como explica el doctor Morell García, este registro es una iniciativa de los profesionales de la medicina de laboratorio que surge con la idea de "identificar cuáles de las numerosas pruebas de laboratorio que se incluyeron desde el principio de la pandemia en los perfiles analíticos de estos pacientes eran realmente útiles para identificar de forma precoz a los pacientes de mayor riesgo".

Además, también se planteaba un segundo objetivo, transmitir a los médicos la importancia de conocer los métodos analíticos utilizados para la medición de esas pruebas, dada la variabilidad que puede darse en función del ensayo que se utilice para medir un determinado parámetro analítico.

El estudio BIOCOVID ha dado importantes resultados para el manejo del COVID-19. Así, ha descrito como útiles 4 parámetros habituales de los laboratorios (creatinina, troponina, proteína C reactiva y recuento de plaquetas) para establecer el pronóstico de los pacientes COVID-19.

Asimismo, un sub-estudio ha permitido demostrar el posible interés del uso de puntos de corte estratificados por sexo para la troponina con el fin de incrementar la capacidad de detección del daño miocárdico asociado a un peor pronóstico. Además, un último objetivo es obtener una clasificación mediante técnicas de 'machine-learning', combinando las pruebas de laboratorio y otras variables, para poder establecer el pronóstico del paciente COVID-19 ingresado en el Servicio de Urgencias.

NUEVOS MARCADORES PARA EL PRONÓSTICO DEL PACIENTE COVID-19

Son numerosos los estudios que tratan de encontrar nuevos biomarcadores útiles para la estratificación del riesgo de los pacientes infectados por SARS-CoV-2. "Datos iniciales de la segunda ola han demostrado que algunos marcadores que probaron su utilidad en la primera ola, como el dímero D o la interleuquina 6 (IL-6), no se han comportado del mismo modo en la segunda, y probablemente sea necesario contar con nuevos marcadores que precedan a la inflamación y a la trombosis, características de las formas más graves", apunta el doctor García de Guadiana.

"Además, la medicina de laboratorio debe ser capaz de ofrecer herramientas que permitan valorar la evolución de los pacientes COVID-19 una vez superada la fase aguda", afirma este experto. En este sentido, marcadores como KL-6 (Krebs von den Lugen), con valor pronóstico conocido en la enfermedad pulmonar intersticial, pueden ser útiles en la detección de la fibrosis pulmonar como posible secuela de la enfermedad.

SERVICIO DE LABORATORIO EN LOS HOSPITALES DE CAMPAÑA

"La organización y adaptación en tiempo récord y con enormes dificultades para dar cobertura en los hospitales de campaña que se han ido creando como apoyo a los ya existentes es otra clara muestra de la implicación de los profesionales de laboratorio clínico en esta crisis sanitaria", han señalado en su ponencia.

Este es el caso del hospital IFEMA, creado como dispositivo de emergencias para superar una situación acuciante en la primera ola que estaba afectando a la Comunidad de Madrid en la tercera semana de marzo de 2020. "La epidemia del coronavirus había explotado en un plazo muy corto de tiempo y la capacidad de atender pacientes en los servicios de urgencias se veía desbordada, a pesar de que la mayoría de los centros ya habían tomado todas las medidas que estaban a su alcance. En esas fechas se encontraban al límite con más de 2.500 pacientes pendientes de ingreso", explica el doctor Buño.

Para cubrir las necesidades de las pruebas de laboratorio de IFEMA y en aras de la urgencia con la que había que tener todo organizado, se optó por disponer 'in situ' de una infraestructura que permitiera organizar las muestras, recibir las peticiones y enviarlas al laboratorio del Hospital Universitario La Paz ubicado a unos 8 kilómetros.

Durante todo el periodo que estuvo abierto el Hospital COVID-19 IFEMA se realizaron un total de 4.933 analíticas a 1.985 pacientes con un total de 88.022 pruebas además de 1.151 gasometrías POCT.

Existen muchas similitudes en el modelo de organización del Hospital de emergencias y pandemias enfermera Isabel Zendal con el hospital de campaña de IFEMA, aunque también tienen muchas diferencias, explica el doctor Buño. "En lo que respecta al laboratorio, el modelo de organización es el mismo, es decir, las muestras una vez extraídas son recibidas en un área de preanalítica y se preparan para poder ser enviadas a los laboratorios del Hospital La Paz. Mediante envíos programados se transportan, son analizadas y los resultados se integran en los sistemas de información hospitalaria. Además, disponemos de analizadores de gasometría conectados a la red POCT del Hospital La Paz desde donde son monitorizarlos y podemos realizar las tareas relacionadas con el aseguramiento de la calidad", explica.

Se trata de dos ejemplos de hospitales que han servido de apoyo al resto de los centros sanitarios de la Comunidad de Madrid en escenarios diferentes de esta pandemia. "En ambos casos el laboratorio se ha tenido que organizar y adaptar de forma rápida para dar cobertura a las necesidades de los pacientes", destaca el vicepresidente de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio.

Tal y como ha recordado el doctor Buño, la medicina de laboratorio ha sufrido un alto impacto por la pandemia COVID-19, teniendo que afrontar importantes retos como reajustar circuitos, protocolos y plantillas, asistiendo además a la merma debida al contagio de nuestros compañeros; revisar los procedimientos de seguridad en el laboratorio y en algunos casos aprender a utilizar los equipos de protección individual específicos; aumentar la formación en esta nueva entidad nosológica; ayudar a interpretar los resultados de pruebas de laboratorio y ampliar áreas de laboratorio para dar servicio al aumento de la demanda existente; o participar de forma activa en el acercamiento del laboratorio a la cabecera del paciente.

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