Publicado 24/01/2020 12:10CET

Más cerca del envejecimiento saludable a través de la genética

Teléfono, ancianos, mujeres, hombre.
Teléfono, ancianos, mujeres, hombre. - GETTY - Archivo

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de investigadores del Instituto de Investigación Médica Garvan, situado en Sídney (Australia) ha recopilado por primera vez las bases de datos de referencia del genoma de miles de ancianos, lo que tiene el potencial de predecir las enfermedades relacionadas con variaciones genéticas de forma más precisa que nunca antes.

El estudio buscaba profundizar en el hecho de que la mayoría de las enfermedades tienen un componente genómico, por lo que, para comprender mejor esta situación, están analizado la información genética para determinar qué es aquello que mantiene la salud.

La importancia del estudio, publicado en la revista 'Nature Communications', radica en la capacidad de predecir mejor los resultados de salud para las personas. "A medida que nuestra población envejece, comprender las bases genéticas para un envejecimiento saludable será cada vez más importante", ha expresado el líder de la investigación, el profesor David Thomas.

Los investigadores lanzaron los primeros 2.570 genomas del Banco de Referencia del Genoma Médico. Haciendo análisis de la salud de diferentes individuos, estos científicos se acercan "a un entendimiento mucho más claro sobre cuáles son los genes vinculados a enfermedades y cuáles no", lo que proporcionará "una base ideal para el futuro de la investigación genómica", tal y como ha añadido el líder de la investigación.

En este sentido, explica que cada persona tiene alrededor de seis mil millones de "letras" de ADN en su genoma que codifica toda la información necesaria para fabricar y administrar cada célula del cuerpo. Así, entre dos personas entre las que no existe ningún vínculo, hay millones de diferencias o variaciones de una sola letra.

"Las variaciones nos hacen diferentes, pero algunas de ellas pueden causar enfermedad, por ello, el desafío de los investigadores es identificar cuáles son", ha señalado al respecto Thomas.

Los autores del artículo actual publican los datos genómicos de 2.570 mayores australianos en buenas condiciones de salud con edades comprendidas entre los 64 y 95 años, y que hubieran estado libres de cáncer, enfermedades cardiovasculares o neurodegenerativas hasta, al menos, la edad de 70 años.

"El primer lanzamiento de datos del Banco de Referencia del Genoma Médico da a los investigadores mucho más que tareas estadísticamente poderosas para identificar nuevas variantes genéticas que causan enfermedades", según el profesor Thomas.

UN 25% MÁS DE PODER DE PREDICCIÓN

Como ha explicado el experto, cuando analizaron los genomas de pacientes de cáncer de próstata, encontraron que, usando dicho banco genómico como 'control', había un 25 por ciento más de poder de predicción en cuanto a enfermedades relacionadas con variaciones genéticas que otras bases de datos del genoma más comúnmente usadas por investigadores para encontrar estas variantes.

Asimismo, usando la secuencia completa del genoma, los investigadores fueron capaces de detectar cambios genéticos asociados a la edad, incluyendo telómeros más cortos, los 'casquetes' de los extremos de los cromosomas y menos ADN mitocondrial, que codifica los generadores de energía de las células. Curiosamente, los investigadores encontraron que la cantidad de ADN mitocondrial se asoció con una mayor fuerza de agarre en los hombres.

"Fuimos capaces de detectar cambios en los genomas que podrían distinguir entre individuos ancianos sanos que comparten la misma edad, pero tienen diferente funcionalidad física", ha señalado el profesor. "Esto indica que el ADN en las muestras de sangre de los individuos podría proporcionar un mejor indicador de su edad biológica que su edad cronológica", ha profundizado.

El primer lanzamiento de datos estará disponible para los investigadores a través de la plataforma Vectis. Una vez completo, el banco referencial de genoma contendrá datos genómicos para alrededor de 4.000 australianos mayores.