Más del 12 por ciento de las mujeres españolas está en la edad de la perimenopausia

XII Congreso Nacional De La AEEM
SERGIOPEREIRA
Actualizado 05/06/2012 20:07:39 CET

MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

Más del 12 por ciento de las mujeres españoles tienen más de 40 años, lo que las sitúa en el periodo de la perimenopausia cuando comienzan a disminuir la función ovárica y a aparecer los primeros síntomas de la menopausia. Así, las diversas manifestaciones endocrinas, biológicas y clínicas asociadas a esta época de transición hacen necesarias unas pautas de cuidado específicas, tanto a nivel de calidad de vida como en lo que respecta al tratamiento hormonal.

Según han recordado los expertos reunidos en el XII Congreso Nacional de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), que se celebra en Alicante desde este martes hasta el próximo 8 de junio y que lleva por lema 'Rumbo al Bienestar', la duración de la perimenopausia varía entre los dos y cinco años y coincide con alteraciones relacionadas con el nivel de estrógenos causante de la redistribución de la grasa corporal. Esto se debe al descenso de la actividad física durante esta fase lo que produce, en consecuencia, un aumento del riesgo de síndrome metabólico y de eventos cardiovasculares.

Por ello, el presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), Rafael Sánchez Borrego, ha subrayado la necesidad de que estas mujeres sigan con un estilo de vida saludable y se centren en la práctica de ejercicio físico, acompañado de una dieta adecuada, la supresión o restricción de hábitos tóxicos y otras medidas de autocuidado.

"Los cambios en el estilo de vida durante esta etapa pueden tener un potencial impacto sobre la morbilidad y, eventualmente, sobre la mortalidad", ha recalcado este experto. Por ello, ha asegurado que los principales factores que ayudan a modificar el riesgo de patologías son el incremento a 30 minutos de la actividad física, el abandono del tabaco y la promoción de una dieta cardiosaludable en la que se incorporen suplementos dietéticos de calcio y vitamina D.

APARICIÓN DE LOS SOFOCOS EN LA PRIMERA FASE

Asimismo, con los primeros desequilibrios ováricos surgen también algunos síntomas que son habituales al final de la transición menopáusica y en la posmenopausia temprana como, por ejemplo, los sofocos que suelen estar asociados con trastornos del sueño, episodios depresivos y cambios en el estado de ánimo.

"En estos casos, la mayoría de las mujeres posmenopáusicas, con la excepción de las mujeres con cáncer de mama o enfermedad cardiovascular conocida, que tienen síntomas de atrofia vaginal y/o la inestabilidad vasomotora, son buenas candidatas para la terapia de estrógenos", ha explicado el presidente del XII Congreso Nacional de la AEEM, Francisco Quereda.

Por otra parte, los expertos también advierten de los riesgos de la gestación durante la perimenopausia. Y es que en los últimos años, la edad de la maternidad se ha retrasado hasta superar en algunas ocasiones los 40 años.

"La aplicación de técnicas de reproducción asistida se ha popularizado en los últimos años en esta franja de edad, pero hay que tener en cuenta las complicaciones que pueden surgir durante el embarazo como la diabetes gestacional, la hipertensión, el crecimiento intrauterino restringido y la prematuridad, que siguen dependiendo de la edad de la madre. Como consecuencia, tanto el número de partos operatorios o instrumentales como la morbi-mortalidad perinatal y materna aumentan durante la perimenopausia", ha comentado Quereda.

ANTICONCEPCIÓN EN LA PERIMENOPAUSIA

Mientras que los métodos anticonceptivos no hormonales disponibles para las mujeres en transición menopáusica son los mismos que para otras edades, en el caso de la anticoncepción hormonal combinada la edad por sí misma se asocia a un mayor riesgo de tromboembolismo venoso a partir de los 39 años.

Diversos estudios epidemiológicos han reportado un incremento en el infarto de miocardio y en la mortalidad cardiovascular en usuarias de la píldora combinada que tienen más de 35 años y que además fuman. Así, según ha avisado Quereda, la relación entre el tabaquismo, el uso de anticonceptivos orales y la enfermedad cardiovascular es considerada un importante factor de riesgo durante esta etapa de la vida. Sin embargo, ha apostillado, para una mujer sana no fumadora, "la prescripción de anticonceptivos hormonales no supone ningún problema si no hay contraindicación".