Madrid.- H. Infanta Elena realiza por primera vez una técnica poco invasiva para carcinomatosis peritoneal

Publicado 03/12/2018 18:30:08CET
- HOSPITAL INFANTA ELENA

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de Cirugía Oncológica Peritoneal del Hospital Universitario Infanta Elena, integrado en la red sanitaria pública madrileña, ha utilizado por primera vez en la Comunidad de Madrid la laparoscopia en una paciente con carcinomatosis peritoneal limitada.

Según ha informado el centro, la realización de este procedimiento por una vía de abordaje mínimamente invasiva "reduce el tiempo de hospitalización postoperatoria del paciente, facilitando así una temprana reincorporación a su vida laboral y mejorando su calidad de vida".

La técnica implica la realización de un procedimiento de citorreducción máxima con peritonectomía según la técnica de Sugarbaker, asociando quimioterapia intraperitoneal con hipertermia (HIPEC, por sus siglas en inglés). Es decir, mediante este procedimiento se extirpa todo tumor visible y se aplica quimioterapia en la cavidad abdominal sin realizar incisiones amplias en el abdomen, según explica el doctor Santos Jiménez de los Galanes, jefe del Servicio de Cirugía General y Aparato Digestivo del Hospital.

Este primer caso realizado en Madrid ha sido, además, "particularmente novedoso", ya que las estructuras extirpadas han sido extraídas siguiendo los principios de la cirugía endoscópica trasluminal a través de orificios naturales (NOTES, por sus siglas en inglés), un procedimiento quirúrgico que combina laparoscopia y endoscopia con la cirugía mínimamente invasiva y que emplea los orificios naturales como vía de acceso a la cavidad peritoneal.

En este sentido, el doctor Jiménez de los Galanes incide en que "la vía NOTES maximiza los beneficios del abordaje laparoscópico, ya que no se ha efectuado ninguna incisión en la superficie abdominal de la paciente, realizándose la extracción de todo el tejido tumoral resecado por vía vaginal".

"La introducción de este procedimiento ha permitido ofrecer nuevas alternativas de tratamiento, mejorar el pronóstico y aplicar tratamientos curativos a pacientes que previamente eran considerados como paliativos, ya que, aunque depende del tipo de tumor primario y su estadio, permite una mayor supervivencia y un periodo libre de enfermedad más prolongado, mejorando los resultados sobre los tratamientos estándar y alcanzando cifras alrededor del 50 por ciento de supervivencia a los cinco años", concluye el doctor.