Madrid.- El Gregorio Marañón codirige un estudio mundial sobre nuevas estrategias para combatir la gripe

Publicado 05/11/2019 15:25:42CET
Imagen de recurso del doctor Eduardo Fernández-Cruz, jefe de servicio de Inmunología Clínica del Hospital Gregorio Marañón.
Imagen de recurso del doctor Eduardo Fernández-Cruz, jefe de servicio de Inmunología Clínica del Hospital Gregorio Marañón. - HOSPITAL GREOGRIO MARAÑÓN - Archivo

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) -

El jefe de servicio de Inmunología Clínica del Hospital Gregorio Marañón, Eduardo Fernández-Cruz, ha participado como codirector en un estudio a nivel mundial para buscar mediante inmunoterapia nuevas estrategias para tratar la gripe en pacientes hospitalizados con complicaciones graves.

El estudio revoluciona las bases del tratamiento de la enfermedad e identifica una manera de dar protección contra la gripe que no está basada, como se creía hasta ahora, en la cantidad de anticuerpos protectores sino en la calidad de los mismos.

En el estudio publicado en 'Lancet Respiratory Medicine' han participado durante cinco años, nueve países de todo el mundo y hasta 34 centros hospitalarios, cuatro españoles y entre ellos el Gregorio Marañón que a través de Fernández Cruz ha diseñado el protocolo y monitorizado el ensayo clínico a nivel mundial.

El editorial publicado por Lancet RM 'Passive immunity for the treatment of influenza: quality not quantity' sobre el estudio internacional del que es segundo firmante Fernández Cruz, explica cómo desde la pandemia de gripe de 1918 existe el concepto de que el plasma de pacientes que han sufrido la infección contiene anticuerpos neutralizantes, los llamados HAI en sus siglas en inglés (Hematoglutinina Antibody Inhibition), frente a la proteína del virus de la gripe.

Por tanto hasta ahora se creía que tener niveles altos de estos anticuerpos suponía estar más protegido contra la enfermedad.

El ensayo ha demostrado que en el caso de pacientes que habían contraído la gripe por virus Influenza A y B y que estaban hospitalizados por complicaciones asociadas no era eficaz la inmunoterapia aplicada por la cantidad de anticuerpos administrados en una infusión de gammaglobulina hiper-inmune, sino por la calidad de los mismos medida por su alta afinidad para unirse al virus y neutralizarlo.

El trabajo cuenta con el respaldo del National Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID) de Estados Unidos y han participado junto al Gregorio Marañón el Hospital La Paz de Madrid, el Hospital Universitario de Álava y el Hospital Universitario HM Montepríncipe.

El estudio se ha centrado durante cinco años en pacientes hospitalizados por gripe con infecciones graves y que presentaban patologías asociadas como la diabetes, la enfermedad renal crónica o tratamientos inmunodepresores.

"En principio se buscaba saber si junto al tratamiento clásico con fármacos antivirales específicos, que aunque protegen no siempre son suficientes en estos pacientes, la inmunoterapia supondría un beneficio para estas personas que por sus complicaciones tienen un mayor índice de morbilidad y mortalidad", explica el jefe del Servicio de Inmunología del Marañón.

Esta inmunoterapia consistía, según explica Fernández Cruz, en extraer anticuerpos del plasma de donantes que ya habían pasado la gripe de las cepas A, que es la más frecuente, y de la cepa B.

Una vez identificada, mediante PCRs, el tipo de gripe que tenían los pacientes hospitalizados se les aplicaba en menos de 48 horas, desde la aparición de los primeros síntomas de la gripe, junto a los antivirales, la inmunoterapia, una infusión de gammaglobulina intravenosa hiperinmune (hIGIV) que ya contenía los anticuerpos frente a estas cepas.

Esta terapia suponía, según el abordaje clásico de la enfermedad, elevar la cantidad del título de anticuerpos HAI frente a Influenza A y B en estos pacientes y por tanto aumentar la protección contra el virus y evitar la progresión de la enfermedad.

Resultados sorprendentes El ensayo arrojó unos resultados sorprendentes, aclara Eduardo Fernández Cruz "y es que a pesar de haber aplicado la inmunoterapia con hIGIV y elevar la cantidad de anticuerpos frente al virus tipo A, la enfermedad progresaba en muchos de los pacientes con gripe A tratados.

Por el contrario, aquellos pacientes con gripe B, a los que se les administró este mismo tratamiento pero con menos anticuerpos de tipo B, porque al ser una gripe menos frecuente hay menos cantidad de ellos en el plasma de los donantes, se produjo una mejoría y un beneficio clínico muy importante para los pacientes, demostrándose mediante un ensayo de afinidad que los anti-HA frente al virus B de la hIGIV tenían 10 veces más potencia para unirse y neutralizar el virus Influenza".

Este trabajo ha permitido demostrar que en los mecanismos inmunológicos de protección frente a la gripe hay una discordancia, es decir que una mayor cantidad de anticuerpos no significa una mayor eficacia terapéutica, como se creía.

"Este ensayo ha servido para identificar una manera de dar protección que no es la clásica y eso nos puede llevar ahora a seguir investigando sobre cómo hacer el diseño de anticuerpos específicos que sean de alta afinidad para tratar más eficazmente la gripe en futuras pandemias", ha indicado el especialista del Marañón.

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