Publicado 04/05/2022 14:09

La importancia de abordar la salud mental de los pacientes con VIH

Archivo - Hombre en la consulta del médico.
Archivo - Hombre en la consulta del médico. - ISTOCK - Archivo

MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

El doctor Ignacio Pérez-Valero, de la Unidad de VIH del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, ha advertido de que abordar los aspectos psicológicos de los pacientes con VIH es "fundamental" para mejorar su calidad de vida.

Así lo ha expresado durante el workshop 'Actualización sobre VIH: visión clínica y del paciente', organizado por Gilead Sciences. "Una persona con VIH bien controlada no supone un riesgo para nadie, y el virus no supone un riesgo para su salud y su calidad de vida. Con la infección controlada, estas personas van a vivir muchos años, por lo que necesitamos que vivan esa mayor esperanza de vida que han conseguido los tratamientos con calidad", ha expresado.

Tal y como ha destacado, las personas con VIH en España tienen una calidad de vida inferior que la gente que no está infectada. "Hay muchos factores relacionados, y muchos de ellos se asocian a la presencia de enfermedad mental, con problemas como ansiedad, depresión y problemas relacionados con el estrés y la autoestima", explica el doctor, que también menciona el estigma como una de las causas de la peor salud mental de estos pacientes.

LA MITAD DE LOS PACIENTES CON VIH TIENE PROBLEMAS RELACIONADOS CON LA SALUD MENTAL

De hecho, según Pérez-Valero, en torno a un 30-40 por ciento de las personas con VIH padece depresión y un 70 por ciento tiene problemas para dormir o insomnio. "Podemos decir que 1 de cada 2 pacientes padece estas alteraciones", ha advertido el doctor.

Tal y como ha explicado, estas comorbilidades neuropsiquiátricas, en algunos casos, se relacionan con la propia enfermedad, ya que esta puede interferir con algunas rutas neuronales. Por otro lado, algunos de los fármacos también pueden producir neurotoxicidad. "En estos casos, es muy importante es la identificación en consulta", ha expresado Pérez-Valero.

"En consulta, nos centramos demasiado en el VIH y no damos la importancia a los trastornos neuropsiquiátricos. Tenemos a la mayoría de los pacientes controlados de la enfermedad, pero controlados a nivel mental hay muy pocos", ha apuntado, incidiendo en el infradiagnóstico de estas patologías en pacientes con VIH.

"Necesitamos herramientas para mejorar la identificación de estos problemas", ha precisado el experto. En este sentido, ha instado a realizar un "trabajo coordinado" con las ONGs, las asociaciones de pacientes, con psicólogos, psiquiatras, enfermeras, y con los propios médicos de Atención Primaria.

Para la jefa de sección del Servicio de Enfermedades Infecciosas en el Hospital Ramón y Cajal, la doctora María Jesús Pérez Elías, es "esencial" abordar y tratar estas comorbilidades neuropsiquiátricas porque, al mejorar la adherencia, mejora la supervivencia.

Al hilo de esto, la doctora ha hecho hincapié en tratar el VIH de manera multidisciplinar, una vez se ha convertido en una patología crónica gracias a la eficacia de los tratamientos. "Gracias al avance en la innovación del tratamiento antirretroviral, que alcanza altas tasas de eficacia, la enfermedad por VIH se ha convertido en una patología crónica, y se puede poner el foco en el desarrollo de intervenciones que mejoren el seguimiento y la adherencia al tratamiento a través de un manejo multidisciplinar que tenga en cuenta el envejecimiento precoz y la aparición de comorbilidades", ha defendido.

Por su parte, la doctora María José Fuster, directora de la Sociedad Española Interdisciplinaria del SIDA (SEISIDA), ha abundado en la relación médico-paciente. Así, ha destacado la discrepancia existente entre los síntomas que estos reportan y lo que perciben los profesionales médicos. Además, para Fuster, a veces se infradiagnostican los trastornos de los pacientes porque estos encuentran dificultades para definirlos, o porque piensan que hay ciertos problemas en los que los médicos no pueden ayudar.

"La comparación entre lo que percibe el paciente sobre su enfermedad y el médico es distinta. Los médicos suelen subestimar el porcentaje de pacientes con síntomas molestos, como ansiedad, tristeza y fatiga, en comparación con las respuestas que aportan los propios pacientes, por lo que es fundamental insistir en mejorar la comunicación entre ellos", expresa.

Por ejemplo, según nuevas investigaciones realizadas por SEISIDA, los pacientes están más satisfechos con el tratamiento antirretroviral de lo que piensan los médicos (8,9 frente a 8,3 puntos). Además, los médicos valoran más la eficacia y la baja toxicidad de la medicación; sin embargo, para los pacientes es más importante que esta tenga un bajo margen estricto de adherencia, lo que se traduciría en una mayor calidad de vida para ellos. Además, las personas con VIH también valoran más la posibilidad de iniciar rápidamente el tratamiento después del diagnóstico.

Precisamente, para mejorar la concienciación sobre la importancia de la comunicación médico-paciente, Gilead ha puesto en marcha la campaña #MejoratuVIHda. La iniciativa fomenta la necesidad de preparar la consulta, y para ello pone a disposición de pacientes y equipos médicos una serie de cuestionarios validados que pueden ayudar a la hora de detectar ciertos síntomas y guiar la conversación.

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