Publicado 07/09/2021 14:01CET

El Hospital Quirónsalud San José inaugura una nueva unidad de patología ortopédica y traumatología infantil

La doctora Mónica Álvarez.
La doctora Mónica Álvarez. - HOSPITAL QUIRÓNSALUD SAN JOSÉ

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Hospital Quirónsalud San José ha incorporado una nueva Unidad de Cirugía Ortopédica y Traumatología Infantil, dirigida por la doctora Mónica Álvarez e integrada en el Servicio encabezado por el doctor Ghassan Elgeadi.

La ortopedia infantil se podría considerar como una subespecialidad dentro de la cirugía ortopédica y traumatológica. "Lo primero que hay que tener en cuenta es que los niños no son adultos en miniatura, sino que tienen unas características fisiológicas concretas que hacen que las patologías y los tratamientos dirigidos a ellos sean diferentes a la de los adultos, de ahí la necesidad de esta superespecialización", afirma la doctora Álvarez.

A grandes rasgos, esta especialidad se puede dividir en dos grandes bloques: la traumatología, aquella parte dedicada al tratamiento de las fracturas; y la ortopedia, que es la parte dedicada a tratar problemas como alteraciones del crecimiento, escoliosis, y multitud de síndromes o lesiones graves como puede ser la parálisis cerebral infantil.

La principal característica que diferencia a los niños y adolescentes es que tienen en sus huesos una estructura dedicada al crecimiento de los mismos, llamada fisis o placa del crecimiento. Gracias a la utilización de este potencial de crecimiento, sumado a la gran capacidad de remodelación ósea característica de estas edades, hace que se puedan dirigir los tratamientos a esta estructura y realizar cirugías 'a priori' más sencillas, consiguiendo grandes resultados. Conocer la fisiología propia de los niños, con sus características distintivas, es fundamental en esta subespecialidad".

Entre las múltiples patologías que se tratan en la unidad, la experta destaca siete. En primer lugar, las alteraciones del crecimiento, como dismetrías (crecimiento desigual de los miembros), que precisan un estudio cuidadoso. La gran mayoría de los pacientes no requerirán tratamiento, algunos necesitarán alza, y unos pocos, tratamiento quirúrgico.

También se tratará en la unidad el 'genu varo' (rodillas en O) o 'genu valgo' (rodillas en X), que pueden precisar cirugía; en estos casos, muchas veces se pueden realizar pequeñas intervenciones sobre las fisis o placas de crecimiento para tutorizar el crecimiento y evitar cirugías mayores.

Además de estas dos, también destaca el tratamiento del pie zambo. "Actualmente, la mayoría de los pies zambos se pueden tratar con yesos seriados, que deben ser colocados por un especialista familiarizado con los mismos", señala la doctora, que también subraya que otra de las patologías a la que se dedicará la unidad es la escoliosis. "Por suerte, pocos niños precisan cirugía, aunque es más frecuente la necesidad del uso de corsés, que el traumatólogo infantil debe ir vigilando y adaptando según el crecimiento", añade.

También se atenderán los casos de displasia de cadera. Hoy en día, existe un protocolo al nacimiento por el que a todos los niños se les exploran las caderas y, si se detecta alguna alteración, debe ser enviado inmediatamente al ortopeda infantil para valorar su tratamiento. La mayoría de los casos puede ser tratado con un arnés de Pavlik, pero existen casos más graves que precisan cirugía. Asimismo, también tendrán espacio otras alteraciones de la cadera, como la enfermedad de Legg-Calve-Perthes y la epifisiolisis de cadera, que son patologías que solo se dan en la edad infantil.

Por último, la doctora destaca el amplio espectro de los niños con alguna afectación sindrómica o aquellos pacientes con parálisis cerebral infantil, en los que hay que poner en valor "el trabajo multidisciplinar y la colaboración y trabajo junto con otras especialidades, como neurología, rehabilitación, neumología, cardiología", concluye.

Contador