Qué hacer en caso de atragantamiento y cuándo es útil la maniobra de Heimlich

Actualizado 19/06/2019 17:36:47 CET
Atragantamiento, maniobra de Heimlich
STOCKBYTE - Archivo

   MADRID, 31 Dic. (EDIZIONES) -

   Los atragantamientos no son tan infrecuentes como cabría pensar, especialmente entre los niños más pequeños, aunque también tienen lugar en los adultos. Pueden provocar un susto muy importante e incluso complicaciones graves en la salud de las personas. "Si no llega el oxígeno hasta nuestro cerebro en 4 minutos se puede producir daño cerebral o incluso la muerte", según alerta Cruz Roja Española.

   Por ello, es vital saber cómo hay que actuar frente a un atragantamiento. Así, en primer lugar, hay que animar a que la persona tosa por sí misma, que saque el aire de forma fuerte para expulsar el posible trozo o objeto extraño con el que nos hemos atragantado, subraya a Infosalus en una entrevista el médico del Plan de Salud de Cruz Roja Española Juan Jesús Hernández.

   "No hay mejor tratamiento que toser. Hay un momento que si la obstrucción es completa y no se puede toser es cuando está indicada la maniobra de Heimlich, pero sólo se debe proceder a ella en el caso en el que tenga lugar esa dificultad para que la persona tosa", remarca.

   En concreto, Heimlich consiste en una serie de compresiones abdominales justo debajo del diafragma. Su objetivo es auxiliar en caso de atragantamiento, que provoca la asfixia, cuyos efectos son devastadores para pulmones y cerebro. Según explica Cruz Roja Española:

   1.- Esta maniobra nos va a permitir levantar el diafragma para que se obligue al aire a salir de los pulmones y crear una tos artificial. Ésta desplazará el aire a través de la tráquea y empujará el objeto u alimento que esté obstruyendo las vías respiratorias.

   2.- Rodea con tus manos la cintura de la persona y coloca un puño apretado por encima del ombligo y debajo de la caja torácica. Tienes que sujetar el puño con la otra mano y tirar del puño apretado con un movimiento seco y directo hacia atrás y hacia arriba bajo de la caja torácica.

   3.- Se debe continuar de forma ininterrumpida hasta que la obstrucción se alivie. En todo caso, será necesario llamar a un profesional para que evalué la situación lo más posible. "La maniobra es fácil de realizar y es muy efectiva, pero puede ser dolorosa y causar lesiones, así que solo debemos de utilizarla cuando la vida de la persona dependa de ello", advierte.

   "Con esas compresiones lograré aumentar la presión en el abdomen, que ésta pase a los pulmones, y con ello, que salga aire de forma violenta por la tráquea, de forma que se empuja al objeto que está obstruyendo la boca hacia fuera. Se debe hacer varias veces y cada compresión o apretón eleva unos milímetros el objeto hacia la boca, hasta que llega un momento en el que la persona está consciente y cuando el objeto llega a la boca lo escupe y ya consigue respirar", relata el doctor Hernández.

CASOS ESPECIALES

   En el caso de que la persona sea voluminosa y al intentar abarcarle por detrás no lleguemos a abrazarla del todo porque nuestros brazos sean más cortos, el especialista en primeros auxilios precisa que la indicación es tumbarla y hacer las compresiones con la persona boca arriba y con la cabeza ladeada.

   Cuando las mujeres están embarazadas y se atragantan igualmente indica que el procedimiento es tumbarlas en el suelo y con la cabeza ladeada realizarles las compresiones, aunque en este caso en el esternón.

   En un niño pequeño hay que colocarle cabeza abajo y darle golpes entre las dos escápulas de la espalda. "En ningún caso hay que dar golpes en la espalda cuando esté de pie porque empujaré hacia dentro la obstrucción", advierte.

   Si la persona llega a perder el conocimiento porque lleva demasiado tiempo con la obstrucción, Hernández señala que hay que valorar si realmente existe una obstrucción de vías o no, y si iniciar la técnica de la reanimación cardiopulmonar, porque podría tratarse de un infarto.

   En el caso de las personas mayores, generalmente con mayor dificultad para la deglución, el médico de la Cruz Roja aconseja que coman despacio fragmentos pequeños.