Publicado 17/09/2021 12:57CET

La fisioterapia alivia el dolor de los pacientes con hemofilia y mejora su calidad de vida

Archivo - Dolor de espalda, fisioterapia
Archivo - Dolor de espalda, fisioterapia - FUNDACIÓN VITHAS - Archivo

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) asegura que el tratamiento fisioterápico mejora la condición física, la movilidad y alivia el dolor de los pacientes de hemofilia, una enfermedad rara, crónica y hereditaria que en España afecta a unas 3.000 personas aproximadamente.

Esta es una de las consideraciones del videoconsejo de la campaña '12 meses, 12 consejos de salud', que el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid realiza junto a los Colegios Profesionales de Fisioterapeutas de Cataluña, País Vasco, Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana, Cantabria, La Rioja y Aragón, y que está dedicado en septiembre a la hemofilia.

La hemofilia es una enfermedad congénita con baja incidencia, que afecta únicamente a los hombres. Se caracteriza por una alteración de la coagulación de la sangre debido a que carece de suficientes proteínas coagulantes. Los pequeños cortes no suelen ser un gran problema, pero el sangrado profundo dentro del cuerpo, especialmente en las rodillas, tobillos y codos, lleva a una menor movilidad y, por tanto, a una musculatura más débil y atrofiada.

El tratamiento fisioterápico es muy importante para prevenir y tratar las secuelas musculoesqueléticas y alivia el dolor de los pacientes con hemofilia. También "favorece la eliminación del hematoma, la reabsorción de la sangre y actúa sobre el proceso inflamatorio", afirma la fisioterapeuta y secretaria general del CPFCM, Monserrat Ruiz-Olivares.

HERRAMIENTAS

La Fisioterapia utiliza con estos enfermos herramientas como el ejercicio terapéutico, prescrito según la condición física del paciente para adaptarlo a sus necesidades específicas y siempre teniendo en cuenta el tratamiento farmacológico que haya impuesto el hematólogo.

Entre otras prácticas aconsejables destacan la cinesiterapia, termoterapia, electroterapia, magnetoterapia, laserterapia, hidroterapia y los ultrasonidos, sin olvidar el gran papel que ejercen también en estos casos la educación del paciente y de los familiares.

En definitiva, concluye Ruiz-Olivares, "la figura del fisioterapeuta ayuda a mantener o mejorar la calidad de vida del paciente con hemofilia, mediante la promoción de una vida más activa, así como la prevención y el manejo de las complicaciones musculares y articulares que generalmente acompañan a esta enfermedad".