La familia y la comunidad son fundamentales para la recuperación de los ex niños soldados de Sierra Leona

Publicado 25/06/2019 13:31:05CET
Niños soldado en Sudán del Sur
Niños soldado en Sudán del SurREUTERS STAFF / REUTERS - Archivo

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

La familia y la comunidad son fundamentales para la recuperación de los ex niños soldados de Sierra Leona, según un estudio de 15 años llevado a cabo por investigadores del Boston College (EEUU).

Según la investigación, publicada en el 'Diario de la Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente', los ex niños soldado experimentan problemas de salud mental como resultado de sus experiencias, pero ganar la aceptación de las familias y las comunidades moldea las vidas de estos hombres y mujeres "y muestra una promesa de ayudarlos a continuar mejorando emocional y socialmente".

"No solo los niños soldados estuvieron expuestos a los horrores durante la guerra, sino que cuando regresaron a sus familias y comunidades el estigma fue una de las barreras más grandes que superar", ha explicado la autora principal del estudio, Theresa S. Betancourt.

Durante los 11 años de guerra civil varias facciones en guerra secuestraron a niños y forzaron su participación en grupos armados. Se estima que entre 15.000 y 22.000 niños y niñas de todas las edades fueron víctimas de violencia sexual repetida, uso forzado de alcohol y drogas, trabajo físico intenso y actos de violencia, hasta que la guerra terminó en 2002.

El estudio longitudinal de jóvenes afectados por la guerra entrevistó a 500 ex niños soldados a partir de 2002 y periódicamente hasta 2016-2017. La edad promedia de los encuestados es ahora de 28 años. Más de una cuarta parte de ellos informaron que habían matado o herido a otros mientras eran reclutados. Además, casi la mitad de las mujeres encuestadas, y el cinco por ciento de los hombres, informaron haber sido violadas. También el 32 por ciento reportó la muerte de un padre. "Los niños soldados de Sierra Leona experimentaron violencia y pérdidas en una escala que es difícil de comprender", han explicado los investigadores.

Un examen más profundo de la vida de los encuestados, en particular el estigma al que están sujetos y el nivel de aceptación por parte de la familia y la comunidad, llevó a la clasificación de tres grupos: el socialmente protegido, casi dos tercios de los encuestados informaron que no estaban muy estigmatizados por su participación en la guerra; el grupo de mejora de la integración social, que incluyó a los encuestados que en 2002 informaron altos niveles de estigmatización y bajos índices de aceptación, y el grupo socialmente vulnerable (10%), que informó resultados adversos de salud mental y solo leves mejoras a partir de 2002.

Aquellos en el grupo de Mejora de la Integración Social obtuvieron ganancias, aunque informaron problemas como meterse en problemas con la policía local. Sin embargo, los miembros del grupo socialmente vulnerable tenían aproximadamente el doble de probabilidades que aquellos en el grupo socialmente protegido de experimentar altos niveles de ansiedad y depresión. Tenían tres veces más probabilidades de haber intentado suicidarse y más de cuatro veces más probabilidades de haber tenido problemas con la policía.

"HAY UN PODER CURATIVO EN LAS RELACIONES DE LOS JÓVENES CON SUS FAMILIAS"

De este modo, los autores concluyeron que los esfuerzos para abordar las relaciones familiares y comunitarias con especial atención a mejorar los apoyos sociales y reducir el estigma, siguen siendo los ingredientes críticos de las intervenciones para ayudar a los ex niños soldados a adaptarse a la vida posterior al conflicto.

"Hay un poder curativo en las relaciones que los jóvenes construyen dentro de sus familias y comunidades", han asegurado los investigadores. Lo que revelan estos hallazgos es que debe prestarse tanta atención a las relaciones familiares y comunitarias como a los eventos traumáticos de su pasado. Así, los esfuerzos para aliviar los problemas de salud mental y mejorar los resultados de la vida de los ex niños soldados deben centrarse mucho más en la familia.

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