Publicado 29/09/2020 10:43CET

Expertos destacan el tratamiento fisioterapéutico para evitar recaídas a los pacientes con enfermedad cardiovascular

Segión de fisioterapia
Segión de fisioterapia - COLEGIO OFICIAL DE FISIOTERAPEUTAS DEL PAÍS VASCO

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Una vez que un paciente es diagnosticado de una enfermedad cardiovascular, la rehabilitación cardiaca es fundamental para tratar de evitar recaídas, señalan desde el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE), con motivo del el Día Mundial del Corazón, que se celebra este martes.

La rehabilitación cardiaca es un conjunto de acciones que tratan de llevar al paciente al mejor estado físico, psíquico y social posible y, por ello, se aplica mediante equipos multidisciplinares, en los que el rol fundamental del fisioterapeuta es la prescripción del ejercicio físico más apropiado para cada paciente.

El tratamiento fisioterapéutico para los pacientes con enfermedades cardiovasculares está formado por cuatro tipos de ejercicios principales: ejercicios calisténicos, de flexibilidad, aeróbicos y de resistencia. Los programas de ejercicios mejoran las funciones del sistema cardiovascular, musculoesquelético y pulmonar. La frecuencia cardiaca disminuye a medida que se incrementa el entrenamiento, así como la presión arterial, consiguiendo un ahorro energético en el corazón.

"El ejercicio físico, diseñado y supervisado por fisioterapeutas, tiene un papel clave en la rehabilitación cardiaca. El fisioterapeuta diseña los programas de ejercicio terapéutico, personalizando la intensidad, duración, frecuencia y tipo de ejercicios y supervisa su ejecución", advierten.

Tras un evento coronario, el fisioterapeuta interviene en las diversas fases, desde que se produce la hospitalización. En la primera fase, se realizan ejercicios de movilización temprana y enseñanza de la respiración abdómino-diafragmática. En pacientes no operados, se llevan a cabo movimientos de brazos y piernas para mantener el tono y la flexibilidad, así como ejercicios respiratorios para bajar la frecuencia respiratoria.

A partir de la segunda fase, una vez que paciente ha sido dado de alta, se realiza un programa de ejercicio monitorizado, para controlar los factores de riesgo, reconociendo los síntomas de alerta durante el ejercicio como el dolor torácico, taquicardia, disnea, etc.

Posteriormente, en la fase de mantenimiento, el objetivo es progresar en los hábitos saludables adquiridos en la fase anterior, para alcanzar una mejor calidad de vida y reducir los riesgos de recaída.

La rehabilitación cardiaca está dirigida a pacientes con cardiopatías isquémicas, trasplante cardiaco, valvulopatías operadas, cardiopatías congénitas operadas, marcapasos y sujetos sanos en edad media, en la que inician actividad deportiva.

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