Experto reivindica formación en medicina transgénero y conocer la ley para atender a personas con diversidad de género

Publicado 01/03/2019 14:41:52CET
FLICKR / DIEGO MOLERO - Archivo

MADRID, 1 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los endocrinólogos han de tener una formación suficiente en medicina transgénero y conocer la legislación vigente para ofrecer una atención sanitaria "integral y de calidad" a las personas con diversidad sexual y de género, ha reivindicado el especialista en Endocrinología y Nutrición de la Unidad de Identidad de Género de la Comunidad de Madrid del Hospital Universitario Ramón y Cajal, el doctor Gilberto Pérez.

"Para poder ofrecer una atención sanitaria integral y de calidad a las personas con diversidad sexual y de género, el endocrinólogo debe tener una formación suficiente en medicina transgénero, conocer la legislación vigente, así como investigar en aquellos aspectos que mejoren la calidad de vida de las personas transgénero", ha indicado el doctor Pérez en el IV Curso de Actualización en Endocrinología y Nutrición, organizado por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) con la colaboración de Lilly.

La prevalencia de diversidad de género es de 22,1 casos por 100.000 habitantes en la Comunidad de Madrid. Desde el punto de vista demográfico, hay dos tipos de poblaciones: los adultos y los menores de edad.

El primer grupo era el mayoritario hasta el año 2007, en su mayoría personas transexuales femeninas, es decir, hombres que se identifican como mujeres. A partir de 2007 en España, ha aumentado de forma progresiva los menores de edad que buscan atención sanitaria en unidades especializadas. Son mayoritarias las chicas que se identifican con el género masculino.

El colectivo necesita resolver situaciones como la reproducción, la participación en actividades deportivas o la transición de las consultas de Pediatría a las de adultos, según se ha puesto de manifiesto durante la jornada.

No obstante, también se ha revelado que actualmente hay un mayor interés por parte de los profesionales sanitarios en el abordaje de la diversidad sexual y de género, pero se carece de una formación adecuada y con una visión global y multidisciplinar en medicina transgénero.

DIABETES

La cita también ha sido escenario para tratar el aumento de la obesidad y la diabetes asociada a la misma, "un reto para la sociedad actual", según se ha informado.

En el campo de la investigación, destacan los agonistas duales GLP-1/GIP, que combinan en una sola molécula los efectos beneficiosos de estos dos mecanismos de acción: el agonista del receptor GIP o polipéptido insulinotrópico dependiente de glucosa y el agonista del receptor de GLP-1.

Los beneficios que obtendrían los pacientes, han explicado, se verían reflejados en una reducción muy significativa del peso y un control de sus niveles de glucemia, acompañada de una pauta sencilla de administración que, en algunos casos, sería semanal.

"En mi opinión, estos fármacos son el futuro y casi presente de la diabetes, un problema poblacional de una magnitud tremenda, ya que cerca del 15 por ciento de la población española es diabética, aunque algunos aún no están diagnosticados, y todo esto supone un problema de salud pública muy importante", ha explicado el coordinador del grupo de trabajo de Diabetes de la SEEN, el doctor Manuel Gargallo.

Sin embargo, a su juicio, "es necesario cambiar los hábitos de vida, de alimentación y hacer más ejercicio físico. Si los hábitos no cambian, probablemente también fracasen en el largo plazo", ha avisado el experto.

PRÁCTICA DEL DEPORTE

Otro asunto tratado durante el curso ha sido la alimentación durante la actividad física, en concreto, en la alimentación en ambientes extremos con frío y altitud.

"Cada vez hay más pruebas en ambientes extremos, como, por ejemplo, el Maratón Des Sables, una prueba en la que se lucha contra el calor, la distancia y la arena del desierto. Este tipo de competiciones o las expediciones de montaña son deportes de alto rendimiento que requieren una buena condición física, psíquica y técnica", ha indicado la jefa de la Unidad de Medicina, Endocrinología y Nutrición del departamento de Deporte y Salud del Consejo Superior de Deportes, la doctora Nieves Palacios.

Los cambios fisiológicos que sufre el organismo en altitudes por encima de los 5.000 metros alteran los requerimientos de nutrientes del organismo, cada vez hay menos oxígeno, lo que se denomina hipoxia, y la temperatura corporal disminuye, lo que puede provocar hipotermias.

Además, puede desarrollarse una disminución del apetito o anorexia y el cuerpo realiza un gran esfuerzo físico pero, hay un desequilibrio entre la ingesta de alimentos y el gasto energético.

"Este tipo deportistas debe comprometerse a beber suficiente líquido por el elevado riesgo de deshidratación e intentar mantener una alimentación adecuada y una ingesta de alimentos en cortos espacios de tiempo, por ejemplo cada dos horas", ha destacado la experta.