Publicado 08/09/2021 18:23CET

Experto celebra que la cirugía de los tumores intramedulares ha experimentado "un avance muy importante"

Archivo - El neurocirujano Francisco Villarejo, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital La Luz de Madrid.
Archivo - El neurocirujano Francisco Villarejo, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital La Luz de Madrid. - HOSPITAL LA LUZ - Archivo

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El neurocirujano Francisco Villarejo, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital La Luz de Madrid, ha asegurado que la cirugía de los tumores intramedulares ha experimentado un avance muy importante desde los primeros comienzos de la cirugía del sistema nervioso gracias al avance en la sofisticación de las imágenes, la microcirugía, la ecografía y la monitorización intraoperatoria.

"Se puede proceder a la extirpación del tumor intramedular de forma mínimamente invasiva siempre y cuando el tumor no exceda de más de dos niveles", asevera Villarejo. El experto explica que estos tumores suelen ser poco frecuentes, y su incidencia es baja, aproximadamente de un 2 por ciento de todos los tumores del sistema nervioso central. "Son tumores complejos y su extirpación requiere de una técnica muy depurada, así como de experiencia", abunda.

Este experto afirma que la histología de los tumores intramedulares es similar a la de los tumores intracraneales, "si bien sucede lo contrario que en los tumores primarios intracraneales, y es que no hay asociación entre mayor grado de malignidad y la edad al diagnóstico".
La mayor parte de los tumores primarios intramedulares son los gliomas, en particular los ependimomas (60%), y los astrocitomas de bajo grado (30 a 40%).

Según el doctor Villarejo, un tumor intramedular se puede reconocer por una expansión focal determinada en parte por la localización anatómica, siendo el dolor el síntoma de presentación más frecuente. "En una serie reciente de tumores intramedulares, el dolor se manifestó en un 72 por ciento, dolor de espalda en un 27 por ciento, dolor radicular en un 25 por ciento, o dolor central en un 20 por ciento. El trastorno motor fue el siguiente síntoma más frecuente, seguido de alteración sensitiva", explica.

El diagnóstico de estos tumores requiere un alto índice de sospecha basado en los síntomas y signos clínicos. La resonancia magnética (RM) de la columna es el método diagnóstico de elección. Tal y como señala el doctor Villarejo, los ependimomas son los tumores intramedulares más frecuentes en los adultos y se distinguen dos tipos histológicos distintos: el celular (clásico), que nace del canal intraespinal de la médula cervical y torácica y los ependimomas mixopapilares, que nacen del filum terminal, filamento delgado íntimamente asociado al cono medular.

"El tratamiento y pronóstico de los ependimomas intramedulares es casi siempre muy bueno, ya que pueden ser resecados completamente y, por tanto, el riesgo de recidiva es bajo", subraya el neurocirujano.
Por lo general los ependimomas son tumores de bajo grado, pero también existen los malignos como los ependimomas anaplásicos. Para el doctor Villarejo, la cirugía con resección macroscópica completa es el tratamiento más adecuado, habiéndose descrito una media de control local de entre un 90 y un 100 por ciento. "La monitorización neurofisiológica intraoperatoria es de gran ayuda para poder conseguir una extirpación más segura y completa", asegura Villarejo.

Existen otros tumores intramedulares que el jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital La Luz describe a continuación: los astrocitomas, que representan un 40 por ciento de todos los tumores intramedulares; los hemangioblastomas (tumores vasculares), que son los terceros más frecuentes y más comunes en mujeres.

El experto también ha destacado los gangliogliomas, que es un tumor glial-neuronal raro en los adultos, que se presenta generalmente en el cerebro, pero que también puede nacer en la médula espinal; así como los linfomas del sistema nervioso central, que rara vez se presenta como un tumor aislado intramedular. Por último, también se han descrito numerosos casos de melanomas intramedulares, así como pocos casos de germinoma intramedular.

Por otro lado, hay tumores intramedulares raros, como los tumores neuroectodérmicos primitivos (PNET), el paraganglioma, los quistes dermoides, el carcinoma epidermoide, lipomas y los hamartomas, cuyo tratamiento es similar a los tumores intracraneales e incluye la resección máxima posible y segura.

"En las últimas décadas, los neurocirujanos hemos ido aprovechando los avances que ha habido con las nuevas ópticas, endoscopio, instrumentación quirúrgica, así como del desarrollo de nuevos agentes hemostáticos, sustitutos de duramadre y clips quirúrgicos, para poder realizar una cirugía espinal con menos morbilidad, más rápida y menos dolorosa con unos excelentes resultados.

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