Publicado 11/02/2021 17:29CET

Experta asegura que el entorno familiar y social favorece la adherencia a los tratamientos

Madre e hija, cuidadora. Enfermedad.
Madre e hija, cuidadora. Enfermedad. - GETTY IMAGES / PEOPLEIMAGES - Archivo

MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -

La directora Corporativa & Proyectos del Grupo OAT, Amaia Casteig, ha asegurado que el entorno familiar y social favorece la adherencia a los tratamientos, ya que permite a los pacientes sentirse apoyados a pesar de las dificultades por las que atraviesan.

"Analizando las creencias y emociones, seguramente la mayor parte de las personas y pacientes son conscientes de la importancia que tiene el entorno en su vida, en su adherencia y en su salud, porque nos referimos al amor en todas sus versiones, al apoyo que todo el mundo necesita, a esa atención y cuidado que requieren", ha dicho.

Pero, prosigue, también hay que ser conscientes de la importancia que tiene la propia actitud del paciente, porque la patología no se elige, pero sí la manera de afrontarla, idealmente centrándose en las cosas que dependen de uno mismo y siendo protagonista, decidiendo qué actitud tomar frente a tu autocuidado, enfermedad, cumplimiento del tratamiento, seguimiento de hábitos saludables.

De la misma opinión se ha manifestado la vocal del Comité Científico del Grupo OAT, Ismael Ortuño, para quien la relevancia del recurso familiar o el apoyo social en el cuidado de los pacientes es "evidente". "Existe el concepto del 'cuidado basado en la familia', asentado en la teoría de sistemas familiares, donde las intervenciones basadas en la familia tienen como objetivo influir en los comportamientos y/o facilitar la suficiencia asistencial en caso de necesidad", ha apuntado.

Tanto es así que, según el 'Estudio Nacional de Patologías Crónicas' realizado por el Grupo OAT, los pacientes con patologías crónicas que viven con familiares tienen una mejor adherencia por la implicación que conlleva. Sin embargo, cuando se hace referencia a cuidadores externos (no familiares), la adherencia es más baja.

Además, la evidencia ha demostrado la importancia del cuidador informal en la adherencia a los tratamientos en numerosas ocasiones, por ejemplo, en el apoyo al tratamiento de pacientes con fibrosis quística, individuos con patología psiquiátrica, demencias, o en algo tan prevalente como la obtención y mantenimiento del control metabólico de las personas con diabetes, sobre todo en edad pediátrica.

"En el campo de la Enfermedad Obstructiva Crónica, que puede llegar a tener un impacto muy importante en las familias de las personas que la padecen, diferentes estudios señalan los efectos positivos de ser cuidado y atendido por un familiar (cuidador informal), entre ellos, los de fumar con menor frecuencia, hacer más ejercicio, mejorar la adherencia terapéutica o usar menos los servicios de urgencias hospitalarias, que en casos de estar atendidos por servicios formales", ha argumentado Ortuño.

IMPORTANCIA DE LA INFORMACIÓN Y FORMACIÓN

Sobre la figura del cuidador recae una gran responsabilidad, ya que como su propio nombre indica, asume el rol de cuidar al paciente en todas sus facetas. De ello deriva la importancia que tiene la formación e información del mismo sobre la enfermedad y todos los aspectos relacionados con la misma, sobre todo teniendo en cuenta que, a menudo, existe una sobrecarga de trabajo y niveles intensos de estrés para la persona que ostenta este rol en la familia.

"Los pacientes tienen que ser consciente de su propio rol y autocuidado, pero también deben sentirse arropados, y para todo ello, es necesario colaborar tanto con ellos como con su entorno familiar, ofreciéndoles recursos, información y herramientas para que, entre todos, puedan estar más empoderados, ayudando a mejorar la adherencia de dicho paciente, su salud y su calidad de vida", ha subrayado Casteig.

Por su parte, el vocal del Comité Científico del Grupo OAT ha abogado por la realización de campañas divulgativas sobre las bondades del cuidado ofertado por proveedores informales, para poder incrementar, aún más, esa conciencia del impacto positivo que tiene las vidas de los pacientes.

"En cuanto al cuidador, es imprescindible que tenga la formación necesaria para que esto pueda ser una realidad, y aunque es algo obvio, no siempre es así. Muchas personas que, con carácter informal tienen que asumir el cuidado y manejo de tratamientos o asistencias para las que no están previamente formados o que no se les ha informado adecuadamente, necesitan de forma imperativa que esto se subsane, por la seguridad de la persona cuidada y por la calidad y efectividad que puedan ofrecer en el cuidado", ha zanjado Ortuño.

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