Publicado 18/11/2021 18:57CET

Por qué la EPOC tiene que dejar de ser "una gran desconocida" para la sociedad

De izquierda a derecha, Esther Gómara, paciente de epoc; los Dres. Tamara Alonso, Germán Peces Barba, Jesús Molina y Julio Ancochea; y Marta Jaumandreu, moderadora del evento.
De izquierda a derecha, Esther Gómara, paciente de epoc; los Dres. Tamara Alonso, Germán Peces Barba, Jesús Molina y Julio Ancochea; y Marta Jaumandreu, moderadora del evento. - GSK

MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Profesionales sanitarios y pacientes participantes en el webinar 'Pulmón Sano, Futuro Sano: dando aire a la EPOC', organizado por GSK, coinciden en la necesidad de que esta enfermedad deje de ser "una gran desconocida" para anticipar el diagnóstico y poder intervenir antes.

De hecho, alrededor de tres de cada cuatro españoles afirman no conocer esta patología. Aunque se trata de una enfermedad prevenible y tratable, la EPOC afecta a alrededor de 2,9 millones de personas en España, con un importante infradiagnóstico, y es la tercera causa de muerte a nivel mundial.

Además, los datos del estudio 'EPISCAN II' señalan que la prevalencia de la EPOC ha aumentado en los últimos años, hasta alcanzar casi el 12 por ciento de la población mayor de 40 años. El mismo estudio revela que ha aumentado la prevalencia en mujeres de una enfermedad que, tradicionalmente, se había ligado a la población masculina por su mayor consumo de tabaco.

Por su parte, el doctor Julio Ancochea, jefe de Servicio de Neumología del Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, señala la necesidad de cambiar el abordaje de la EPOC para aumentar el diagnóstico. "Actualmente está ampliamente reconocido que la EPOC es un síndrome heterogéneo y complejo, con afectación pulmonar y frecuentes manifestaciones extrapulmonares", explica.

En la práctica clínica habitual "el diagnóstico de EPOC se fundamenta en la evaluación de la exposición al tabaco, la presencia de síntomas respiratorios persistentes (disnea de esfuerzo, tos con/sin expectoración) y la identificación de una limitación crónica al flujo aéreo, documentada mediante una espirometría con prueba broncodilatadora", explica.

Sin embargo, la EPOC "no es solo tabaco, también se identifica con exposiciones ambientales, así como factores individuales como pueden ser anomalías genéticas o alteraciones en del desarrollo pulmonar". En definitiva, "en la era de la cronicidad, la EPOC supone un auténtico reto sanitario, económico y social", pero "un diagnóstico precoz nos permitirá 'dar vida a la vida' de los pacientes con EPOC".

OBJETIVO: DIAGNOSTICAR DESDE LOS PRIMEROS SÍNTOMAS

Junto con el desconocimiento, el infradiagnóstico es el otro factor que preocupa a los profesionales sanitarios, tanto a neumólogos como a médicos de familia. Por su parte, el doctor Jesús Molina, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Francia de Madrid, explica que la EPOC "parece una enfermedad que 'castiga' a los fumadores, por lo que estos no tienen inicialmente especial interés en conocerla, hasta que finalmente desarrollan disnea (o ahogo), momento en que sí acuden a los profesionales para pedir ayuda".

Para mejorar la detección precoz, el papel de los médicos de familia "es vital", en palabras del doctor Molina. "Hay que actuar lo antes posible y la situación ideal para hacerlo es Atención Primaria. Pero, para ello, se debe tener el apoyo institucional y mediático, de forma que el paciente acuda al médico cuando presenta los síntomas iniciales, no cuando tiene ya disnea", afirma.

IMPACTO DE LA COVID-19 EN LA EPOC

Durante la segunda parte del webinar se ha analizado también un documento recientemente publicado sobre el impacto de la pandemia por COVID-19 en los pacientes con EPOC y en la asistencia sanitaria. Entre las conclusiones del texto, destacan que más de 7 de cada 10 pacientes con EPOC reportaron un empeoramiento de los síntomas y hasta un 83 por ciento asegura sentirse "deprimido" y "sin ganas de hacer nada". Esta sensación influye en su calidad de vida y puede derivar en conductas de riesgo, como la vuelta al tabaquismo.

En cuanto a los profesionales sanitarios, 8 de cada 10 consideran a los pacientes con EPOC un grupo de especial vulnerabilidad durante la pandemia, que ha vivido empeoramientos de su disnea (ahogo), de su calidad de vida y de su estado anímico.

La doctora Myriam Calle, jefa de Sección del Servicio de Neumología en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, y una de las coordinadoras científicas del documento, asegura que "una gran mayoría de los pacientes con EPOC ha empeorado, sobre todo en el ahogo o la dificultad para respirar, que muchos pacientes referían en mayo de 2020, en gran parte por el desacondicionamiento muscular por las medidas de confinamiento, que se han mantenido a lo largo de año y medio por el miedo al contagio de esta población, con mayor vulnerabilidad y riesgo de tener una infección complicada por la COVID-19". A esto se ha sumado "la afectación psicológica".

Ante esta situación, la doctora Calle plantea la necesidad de "ser proactivos en la asistencia de los pacientes que precisen un diagnóstico y revisiones periódicas con el fin de evitar complicaciones". También aboga por fortalecer la continuidad asistencial y potenciar la teleconsulta como herramienta complementaria de ayuda a la consulta presencial.

Además del impacto de la pandemia, los pacientes con EPOC han tenido que hacer frente a dificultades añadidas en los últimos meses, como la subida del precio de la electricidad. Como recuerda la paciente Esther Gómara, muchos afectados por esta enfermedad viven "conectados a una máquina". "La tengo 16 horas al día, y las ocho restantes de libertad", cuenta la paciente.

En esta situación, la doctora Calle señala que "debería recuperarse la ayuda por gasto de electricidad en pacientes que tienen una prescripción de concentradores de oxígeno".

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