Actualizado 25/06/2020 11:06:29 +00:00 CET

Desarrollan un ventilador de bajo coste y fácil de usar para pacientes graves con COVID-19

Ventilador construido alrededor de una bolsa usada por los paramédicos, que se presiona con una pala mecanizada. El ventilador fue probado en un simulador de pulmón (justo en la parte de atrás).
Ventilador construido alrededor de una bolsa usada por los paramédicos, que se presiona con una pala mecanizada. El ventilador fue probado en un simulador de pulmón (justo en la parte de atrás). - UNIVERSIDAD DE CALIFORNIA EN SAN DIEGO

MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un equipo de ingenieros y médicos de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) ha desarrollado un ventilador de emergencia de bajo coste y fácil de usar para los pacientes con COVID-19, que se construye alrededor de una bolsa de ventilador que se encuentra generalmente en las ambulancias. Ahora, los investigadores buscarán la aprobación del dispositivo por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés).

En su trabajo, publicado en la revista 'Medical Devices and Sensors', el equipo construyó un sistema automatizado alrededor de la bolsa y redujo el costo de un ventilador de emergencia a solo 500 dólares (445 euros) por unidad. En comparación, los ventiladores de última generación cuestan actualmente al menos 50.000 dólares (44.000 euros). Los componentes del dispositivo pueden ser fabricados rápidamente y el respirador puede ser ensamblado en sólo 15 minutos. La electrónica y los sensores del dispositivo dependen de una robusta cadena de suministro de campos no relacionados con la salud que probablemente no se vean afectados por la escasez.

También es el único dispositivo que ofrece ventilación de presión controlada equipada con alarmas que pueden ser ajustadas para señalar que la presión es demasiado baja o demasiado alta. Esto es especialmente importante porque la presión excesiva puede causar lesiones pulmonares en los pacientes de COVID-19 que a menudo experimentan rápidas disminuciones en la capacidad pulmonar a medida que la enfermedad progresa.

La mayoría de los ventiladores miden el volumen de aire que se bombea a los pulmones del paciente, lo que requiere costosos sensores de flujo de aire. Por el contrario, este dispositivo mide la presión y utiliza esos datos para deducir y controlar el flujo de aire a los pulmones. Esto fue clave para bajar el precio del dispositivo.

"Puede satisfacer con seguridad los diversos requerimientos de los pacientes de COVID-19 porque puede ajustarse a los amplios rangos de parámetros respiratorios necesarios para tratar el síndrome de dificultad respiratoria aguda. La combinación de los componentes estándar y las piezas fácilmente mecanizadas con el control de presión mecánica hace que nuestro diseño sea de bajo costo y rápidamente fabricable", explica uno de los autores, James Friend.