Publicado 17/11/2021 16:41CET

Consejos para mantener la anticoagulación bajo control

Archivo -   Un equipo formado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado una molécula sintética sencilla (ligando) que inhibe el efecto de la heparina.
Archivo - Un equipo formado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha desarrollado una molécula sintética sencilla (ligando) que inhibe el efecto de la heparina. - ICAQ - Archivo

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

Uno de los retos de la anticoagulación en España pasa por mejorar los niveles de buen control en los pacientes con antivitamina K, según el doctor Juan José Gómez Doblas, vicepresidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC).

"Esto se puede hacer elevando los porcentajes de uso de anticoagulantes orales de acción directa (ACOD), dada su seguridad y confortabilidad para los pacientes", asegura el doctor Gómez.

Tal y como recuerda, en España hay aproximadamente un millón de personas anticoaguladas, la mayoría por presencia de fibrilación auricular con factores de riesgo protrombóticos. "El tratamiento clásico es con los antivitamina K, cuyos principales ejemplos son la Warfarina y el acenocumarol ('Sintrom'). Más de medio millón de personas están tratadas con antivitamina K en nuestro país", asegura.

Sin embargo, algunos estudios descriptivos han revelado que un 48,26 por ciento de los pacientes con fibrilación auricular no valvular y tratamiento anticoagulante oral con antivitamina K tenían un mal control.

"Estas personas se enfrentan a una mayor probabilidad de sufrir eventos como ictus y hemorragias que las personas con un buen control de la anticoagulación", recuerda el vicepresidente de la SEC. El especialista en cardiología asegura también que los pacientes con mal control tienen una peor calidad de vida y mayores pérdidas de productividad.

No obstante, existen otras opciones de tratamiento como los anticoagulantes por vía subcutánea o IV, como las heparinas. Y, desde hace 10 años aproximadamente también están disponibles los ACOD, seguros y cómodos para los pacientes.

Por otro lado, el vicepresidente de la SEC asegura que es necesario realizar estudios por género que permitan conocer si existen diferencias de manejo en la anticoagulación en esta población. "Actualmente no existen datos fehacientes que pongan de manifiesto menores niveles de anticoagulación en mujeres y, aunque se ha relacionado una menor atención a síntomas como las palpitaciones en ellas, no se ha podido demostrar en estudios bien diseñados", termina el doctor Gómez Doblas.

CONSEJOS PARA MANTENER LA ANTICOAGULACIÓN BAJO CONTROL

La medición del indicador llamado INR indica cómo se encuentra la anticoagulación sanguínea. Lo óptimo es que esta se mantenga en un rango entre 2 y 3. Si se sitúa por debajo de este rango se eleva el riesgo de ictus, mientras que si se mantiene por encima aumentan las posibilidades de que se produzca una hemorragia. Para mantener los niveles de anticoagulación bajo control, la FEC ofrece esta serie de recomendaciones.

En primer lugar, tomar siempre el anticoagulante a la misma hora (de esa forma, se evitarán olvidos) y la dosis exacta pautada por el médico para cada día. No cambie nunca la dosis por su cuenta.

Si algún día se olvida tomar la dosis a la hora acostumbrada, pero se da cuenta a lo largo de ese mismo día, es recomendable tomársela lo antes posible. Pero, en caso de no acordarse hasta el día siguiente, se aconseja mantener la dosis que toca; es decir, no variarla ni tomar el doble. En este sentido, se recomienda informar al médico del olvido.

También hay que tener en cuenta que el ácido acetilsalicílico, sus derivados y los medicamentos que lo contienen (muchos preparados antigripales) aumentan el efecto de los anticoagulantes y el riesgo de sangrado.

Por el mismo motivo (riesgo de sangrado), no se deben tomar antiinflamatorios en general, ya que interfieren con el tratamiento de forma importante. Sí puede tomar para el dolor o la fiebre el metamizol o el paracetamol. Precisamente por ello, es importante comunicar tanto la retirada como el inicio de otros medicamentos.

Asimismo, se prohíben las inyecciones profundas, por ejemplo, intramuscular o intraarticular, así como las bebidas alcohólicas. Así, ante cualquier extracción dental o pruebas exploratorias invasivas (endoscopia, colonoscopia, biopsia), es preciso consultar con una semana de antelación en el centro de hemostasia o médico responsable. También es importante avisar al médico que controla la coagulación en caso de sospecha de embarazo.

Por último, la vitamina K puede interferir con los anticoagulantes. Por ello, hay que prestar especial atención a las verduras de hoja verde oscuro (espinacas o acelgas), las coles (brócoli, repollo o coles de Bruselas) y los productos vegetales fermentados (chucrut o té verde).

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