Actualizado 19/04/2021 13:44 CET

Se mantiene la población dispuesta a vacunarse, mientras el miedo a efectos secundarios crece en los que la rechazan

Vial de la vacuna de AstraZeneca
Vial de la vacuna de AstraZeneca - EDUARDO SANZ - EUROPA PRESS

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El 82,2 por ciento de la población española está dispuesta a vacunarse contra la COVID-19 cuando llegue su turno, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de abril, mismo dato que el registrado el pasado mes. Por el contrario, vuelve a subir levemente el rechazo a la vacunación con un 6,2% rozando los niveles del mes de febrero, y casi un punto más respecto a marzo. Entre estos últimos, aumenta hasta 5 puntos los que no se fían (34,6%) y los que tienen miedo a los efectos secundarios (25,3%).

No obstante, en esta pregunta el CIS aclara que dado el incremento del nivel de vacunación en España se ha tenido que ajustar la comparación de la pregunta planteada en los barómetros de los meses anteriores, sacando hasta un 15 por ciento de los ciudadanos que fueron consultados pero ya estaban vacunados, dado que la cifra obtenida queda en un 70,4% de interesados en vacunarse. Es llamativo que en solo un mes sube hasta 10 puntos la población vacunada.

Según la encuesta, realizada entre el 5 y el 14 de abril a 3.823 ciudadanos, entre los que ponían condiciones para la vacunación, el 2,8 por ciento se inmunizaría según el origen de la vacuna; mientras que el 0,3 por ciento lo condicionaba a tener más información y un 0,5 por ciento al consejo de autoridades, científicos, o sanitarios.

Respecto al motivo por el que no se vacunarían de forma inmediata, aumenta hasta 5 puntos los que no se fían de estas vacunas (pasando del 29,3% al 34,6%) y los que tienen miedo a los efectos secundarios o colaterales (del 20,1% al 25,3%). En estas dos respuestas se observa que, entre los que no se fían el 24,6% no tiene estudios sin embargo el 31 por ciento tiene estudios superiores, mientras que son más los hombre los que no se fían y la franja de edad de 45 a 54 años. En el segundo caso, un 49 por ciento afirma no tener estudios y un 29 por ciento tener acabados los estudios superiores, son las mujeres las que tienen más miedo a los efectos secundarios y la franja de edad de 18 a 24 años.

Bajan dos puntos los que no creen que sean eficaces, pasando del 7,1 por ciento al 5 por ciento, y también baja la población prefiere esperar a ver cómo funcionan, del 6por ciento al 3,5 por ciento. Un 3,7 por ciento no considera necesario vacunarse y en la misma proporción se señala la falta de garantías: pocos ensayos, prematura, falta de análisis, etc; un 3,6 por ciento no lo va a hacer por tener alergias, otras enfermedades o tratamientos, lactancia, embarazo, etc; un 3,5 por ciento prefiere esperar para ver cómo funcionan; un 3,1 por que contrario a todas las vacunas en general.

Además, de los que rechazan la vacunación, baja al 2,8% los que niegan la existencia de la COVID-19; un 1 por ciento ve pocas probabilidades de contagio - el pasado mes este dato era el 3,5 por ciento -; un 1,1 por ciento no tiene información para decidir. Hasta un 5,8 por ciento no lo hará pero aclara la razón.

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